¿Por qué están desapareciendo los gorriones?

En las ciudades cada vez se ven menos gorriones. Exploraremos las posibles causas tras esa ausencia

 

Las poblaciones de gorriones están disminuyendo en muchos lugares. Los alegres pajarillos que hace apenas unas décadas poblaban nuestras calles y pedían con descaro unas migas de pan, hoy apenas se ven.

Son varios los factores que pueden provocar la paulatina desaparición de una especie y en este caso particular no es una excepción. Sin embargo, no es una desaparición generalizada. La sensación de ausencia que percibimos se debe a un sesgo que sufrimos la mayoría de nosotros.

El sesgo del punto de vista urbanita

La aparente desaparición de los gorriones se debe a un sesgo de nuestra percepción; vemos menos gorriones en las ciudades y deducimos que están desapareciendo. En realidad, no se trata de una desaparición sino más bien de la migración de la ciudad al campo.

Si se analizan los censos globales, se observa que aunque hay una ligera disminución en los últimos quince años, en realidad el declive es muy pequeño —con obvias fluctuaciones propias de las poblaciones estables—, y parece estar recuperándose en los últimos años.

Grafica que muestra el censo de poblaciones de gorriones desde 1998 hasta 2020 (SEO/Birdlife)
Censo de poblaciones de gorriones desde 1998 hasta 2020 (SEO/Birdlife)

De modo que si queremos saber las causas de ese aparente declive, lo que hay que averiguar es qué ha cambiado en las ciudades para que antaño fueran atractivas para los gorriones, y hoy decidan escapar de ellas.

¿Por qué abandonan las ciudades?

En las últimas décadas hay varias cosas que han cambiado significativamente en las urbes, y que afectan directamente a las poblaciones de aves en general, y a las de gorriones en particular.

Por un lado, el nivel de urbanización es decisivo. Los gorriones abundan allí donde encuentran alimento, prefieren áreas abiertas, con presencia de vegetación. Por lo tanto, los espacios de la ciudad con un nivel de urbanización elevado, grandes aglomeraciones de gente o mucho tráfico son indeseables para estos animales. El elevado nivel de contaminación que algunas ciudades tienen también les afecta muy negativamente.

Gorriones
Gorriones

Por otro lado, ha cambiado la forma en la que se construyen y se gestionan los edificios, lugares donde los gorriones solían anidar o reposar. Los edificios son cada vez más altos y ofrecen menos zonas de descanso para estas aves. Además, las estructuras de metal con pinchos que algunas personas colocan en las cornisas y salientes impiden que las aves puedan posarse en ellas. Un gorrión que no encuentra zonas donde posarse a descansar preferirá irse a otro sitio donde sí pueda hacerlo.

Pero hay un problema más grave que está afectando a los gorriones en las ciudades y lo hemos introducido los seres humanos.

El efecto de las especies invasoras

Entre los animales exóticos invasores que hemos introducido en nuestras ciudades destaca la cotorra de Kramer. Está probado que estos animales han generado impactos en el comportamiento de especies nativas: reducen la tasa de alimentación y aumenta la vigilancia activa de las aves, aumentando sus niveles de estrés. Aún más, también se han reportado casos de gorriones directamente atacados por las cotorras invasoras.

Cotorras de Kramer
Cotorras de Kramer

Con esos antecedentes, casi resulta lógico que los gorriones migren de las ciudades a lugares más tranquilos donde vivir.

Finalmente, se ha hablado de otra causa de la desaparición del gorrión, aunque, en realidad, no tiene gran fundamento.

Radiación electromagnética: va a ser que no

Varias publicaciones científicas hacen referencia a una hipotética contaminación electromagnética de telefonía móvil asociada al detrimento de las poblaciones de gorriones. Esta hipótesis tiene varias lagunas.

Por un lado, no existe ninguna conexión causal. No hay ningún efecto conocido en la radiación no ionizante que indique que puede ahuyentar de algún modo a los gorriones. Además, si existiera, este efecto no se restringiría únicamente a la telefonía móvil, debería haberse observado desde mucho antes, con las emisiones de televisión y radio. 

Muy al contrario, lo que ocurre es una correlación temporal de dos sucesos independientes, que algunas personas, siguiendo un razonamiento cum hoc ergo propter hoc, asumen erróneamente que tiene conexión causal.

Asumir que una mayor radiación no ionizante procedente de la telefonía móvil ha de ser causa de la desaparición de los gorriones por coincidir en el tiempo tiene el mismo sentido que asumir que la mayor venta de helados en las playas causa ataques de medusas.

Dos eventos independientes sin conexión pueden coincidir en el tiempo, más aún, dos sucesos pueden ser producidos por una misma causa sin que tengan conexión entre sí. Igual que en verano hay más gente que compra helados en la playa, y también más bañistas en el mar expuestos al ataque de medusas, un mayor nivel de urbanización puede estar causando, a la vez, un mayor uso de la telefonía móvil, y un desplazamiento de las poblaciones de gorriones a áreas rurales. Dos sucesos con una misma causa, pero independientes entre sí.

REFERENCIAS:

Bernat-Ponce, E. et al. 2018. Factors affecting the abundance of House Sparrows Passer domesticus in urban areas of southeast of Spain. Bird Study, 65(3), 404-416. DOI: 10.1080/00063657.2018.1518403

Covas, L. et al. 2017. Records of fatal attacks by Rose-ringed Parakeets Psittacula krameri on native avifauna. Revista Catalana d’Ornitologia, 33, 45-49.

Marzal, A. et al. 2018. Variation in malaria infection and immune defence in invasive and endemic house sparrows. Animal Conservation, 21(6), 505-514. DOI: 10.1111/acv.12423

Peck, H. L. et al. 2014. Experimental evidence of impacts of an invasive parakeet on foraging behavior of native birds. Behavioral Ecology, 25(3), 582-590. DOI: 10.1093/beheco/aru025

SEO/BirdLife. 2021, marzo 20. ¿Cómo le va al gorrión?

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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