¿Por qué algunos insectos son iridiscentes?

Muchos animales son iridiscentes, cualidad esta que los dota de gran belleza y peculiaridad. Sin embargo, la razón por la que la selección natural ha favorecido de forma tan generalizada esta característica ha sido en cierto modo un misterio. Ahora, un equipo de investigadores señala una posible causa.

Los brillos metálicos cambiantes han evolucionado de forma independiente en el reino animal, desde los deslumbrantes colibríes hasta los eslizones, un tipo de lagarto, y las moscas que parecen joyas. En algunos animales, como en los pavos reales, la iridiscencia es más prominente en un sexo que en el otro. En estos casos, la selección sexual ha tenido mucho que ver.

Sin embargo, en muchos insectos, ambos sexos son igualmente iridiscentes, y algunos animales solo lo son en sus formas larvarias, como los escarabajos de los arbustos (Trirhabda bacharidis). Un nuevo estudio publicado en Animal Behaviour ha aportado pruebas experimentales de que los cambios de color podrían tener también una función protectora.

Escarabajo joya
Wikipedia

"Uno de los retos a la hora de estudiar las funciones de una coloración estructural tan reflectante ha sido separar los efectos de la mutabilidad de los colores, el sello de la iridiscencia, de los efectos de tener simplemente varios colores al mismo tiempo", explica la bióloga de la Universidad de Bristol que ha participado en la investigación Karin Kjernsmo. "Y también para separar los efectos del brillo de los de la iridiscencia".

Para conseguirlo, Kjernsmo y sus colegas pusieron en marcha un experimento en el que probaron a pollos jóvenes con diferentes "presas" en forma de cajas de alas de escarabajos joya (Sternocera aequisignata) reales y artificiales con un sabroso bocado de gusanos de la harina en su interior.

A los polluelos, que nunca se habían encontrado con este tipo de presas, se les presentaron cajas de alas que eran mates con un gradiente estático, brillantes con un gradiente estático, mates con matices cambiantes o brillantes con matices cambiantes.

Las jóvenes aves no dudaron en atacar a las "presas" que mostraban varios colores a la vez. Pero se lo pensaron dos veces antes de ir a por la "presa" cuyo color cambiaba de forma iridiscente. El brillo también indujo una sola vacilación, pero no tan fuerte como los cambios de color. Como los polluelos no tenían experiencia previa con la iridiscencia, este comportamiento era claramente instintivo.

"Aquí hemos conseguido, por primera vez, probar eficazmente cada uno de estos dos efectos por separado y hemos demostrado que tanto la iridiscencia como el brillo pueden proteger a las presas incluso después de ser detectadas, proporcionando otra explicación adaptativa para la evolución y la existencia generalizada de la iridiscencia", dice Kjernsmo.

En 2020, el mismo equipo aportó pruebas de que la iridiscencia puede ser una forma eficaz de camuflaje, aunque pueda parecer contradictorio dado lo sorprendentemente atractivos que pueden ser algunos de los colores estructurales brillantes.

"Esta idea es muy antigua, pero nunca se había demostrado. Creo que simplemente se ha descuidado u olvidado", declaró en su momento Kjernsmo a la revista Discover.

Estos resultados tendrían que ser demostrados en condiciones naturales y no solo en un entorno de laboratorio.

"Nuestros resultados son importantes porque demuestran que, incluso cuando las presas se presentan de cerca y con un fondo que no coincide, la iridiscencia puede conferir un beneficio de supervivencia al inducir la vacilación o incluso, como a veces se observa, una respuesta de aversión en las aves atacantes", escribieron Kjernsmo y el equipo en su artículo.

Explican que esta aversión puede deberse a una forma de aposematismo, que es cuando los animales utilizan los colores para anunciar al resto que son venenosos. Un estudio de 2017 sobre un escarabajo de hoja alpina iridiscente (Oreina cacaliae), con defensas químicas conocidas, demostró que el brillo mejoraba su señal de advertencia, apoyando la idea anterior.

"Futuros estudios podrían establecer la frecuencia con la que se produce la combinación de iridiscencia y defensas secundarias", sugieren los investigadores del presente estudio.

 

Referencia:

KarinKjernsmo, K et al. 2022. Beetle iridescence induces an avoidance response in naïve avian predators. Animal Behaviour. DOI: https://doi.org/10.1016/j.anbehav.2022.04.005

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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