Plaga capibara, el mayor roedor del mundo nos invade

La construcción de barrios en zonas húmedas de Argentina conlleva tener que compartir el jardín con estos gigantescos roedores

capibara
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A lo largo de nuestra historia, la humanidad ha sufrido numerosas plagas, un concepto que la Organización Mundial de la Salud define como una población de una cierta especie cuya densidad supera el nivel de tolerancia, pasando a ser perjudicial para el ser humano o para otros seres vivos. Estas invasiones no deseadas pueden ir desde ‘malas hierbas’ y hongos que acaban con los cultivos (como el mildiu de la vid, Plasmopara viticola); hasta artrópodos (como las cucarachas) o mamíferos (como las ratas y ratones) que corretean y devoran todo lo que encuentran en nuestras casas.

El pasado mes de agosto de este mismo año, el barrio acomodado de Nordelta, en la ciudad de Tigre (provincia de Buenos Aires, Argentina), sufrió una invasión poco común. Se estima que unos 400 capibaras (Hydrochoerus hydrochaeris) o carpinchos, como son conocidos en argentino, campaban alegremente por las calles de la ciudad arrasando con todo a su paso: comiéndose las plantas de los jardines, removiendo en las bolsas de basura e incluso, provocando algunos accidentes de tráfico. 

Los capibaras son el mayor roedor viviente y pueden llegar a medir 130 cm de largo y pesar unos 65 kg. Son herbívoros estrictos, es decir, se alimentan exclusivamente de vegetales y cada hembra puede llegar a parir ocho crías al año. Por lo tanto, se calcula que, de no controlarse, en 2023 la población de Nordelta llegue a los 3500 individuos.

Los vecinos de la zona están realmente preocupados y aseguran al diario La Nación que “siempre vimos carpinchos, pero no en la cantidad que vemos ahora. Aunque la primera vez que vimos uno nos dio mucha felicidad, después empezaron a reproducirse de manera exponencial. Ahora caminan por las calles, devoran los jardines y tenemos problemas con las mascotas. Tampoco sabemos qué enfermedades pueden transmitir y si podrían, o no, atacar a un nene, porque andan en manada por todos los barrios”. A su vez, Manuel Jaramillo, director general en Fundación Vida Silvestre Argentina, responde en América TV que “un carpincho nunca atacaría a un perro o un gato, suelen ser animales pacíficos y no se han presenciado agresiones en la naturaleza. Sería extraño que esta fuera la primera vez. Ahora bien, si un animal doméstico ataca a uno de estos roedores y este no tiene oportunidad de escapar, no dudará en contraatacar para defenderse”.

En realidad, el barrio de Nordelta se construyó en un humedal junto al río Reconquista, poblado por capibaras hace cientos de años. Al llegar los humanos, en un primer momento los animales pueden ocultarse, pero a medida que pasa el tiempo van ganando confianza y perdiendo la vergüenza. Además, según Jaramillo, somos nosotros mismos los que facilitamos las explosiones demográficas de sus poblaciones, ya que los alimentamos indirectamente con nuestros desechos. A este hecho se le suma que los capibaras ya no tienen depredadores naturales en la zona, como el puma o el jaguar, que puedan controlar sus números, ya que los humanos los eliminamos de estos territorios hace 200 años. 

A todo esto, los vecinos exigen que estos gigantescos roedores sean expulsados del barrio cuanto antes y sean trasladados a otra zona. Sin llegar a preguntarse, en realidad, quién invadió a quién.  

 

Referencias:

Web: https://www.dw.com/es/argentina-vecinos-declaran-la-guerra-a-estas-bellas-ratas-gigantes/a-58899476 

Oriol

Oriol Cervera Subirats

Fanático de las curiosidades y apasionado del mundo natural. Escribo y produzco documentales ambientalistas y de vida salvaje, siempre con un toque de humor (¡que para eso estamos!).

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