No hay señales de disminución de las emisiones mundiales de CO2

El Presupuesto Global de Carbono, elaborado por más de 100 científicos, predice que las emisiones globales serán de 40.600 millones de toneladas para fin de año.

 

Malas noticias, aunque para muchos, esperadas. El aumento de la temperatura alcanza niveles récord, sin indicios de disminución. Esta es la conclusión del último informe Global Carbon Budget 2022 en el que se expone -nuevamente-, la necesidad urgente de limitar el calentamiento a 1,5 °C. El hallazgo representa un contraste brutal con la necesidad de reducir las emisiones a la mitad para 2030 para restringir el calentamiento global a 1,5 °C y evitar los impactos más devastadores de la crisis climática.


Actualmente estamos liberando niveles récord de gases de efecto invernadero, que deben frenarse con urgencia si queremos limitar el calentamiento a 1,5 °C. Este límite era uno de los objetivos del Acuerdo de París y, si nuestros niveles actuales de emisiones persisten, existe un 50 por ciento de posibilidades de que se superen en nueve años.

Las promesas climáticas actuales del mundo son simplemente insuficientes para limitar el calentamiento global a este nivel, dicen los investigadores. Sin embargo, los expertos señalan que todavía hay tiempo para adoptar mecanismos que puedan limitar el alcance del exceso. Aunque superar el objetivo de 1,5 grados parece inevitable, los investigadores dicen que los países pueden minimizar el tiempo que pasan en un mundo más cálido adoptando compromisos climáticos más ambiciosos y descarbonizando más rápido.

 


Análisis GCP


El análisis realizado por Global Carbon Project (GCP) utiliza múltiples flujos de datos para estimar las emisiones para 2022. Descubrió que el CO2 relacionado con los combustibles fósiles está en camino de aumentar en un 1% a 36.600 millones de toneladas, el más alto hasta ahora. Más quema de productos derivados del petróleo es, sin duda, el mayor contribuyente, principalmente debido al continuo repunte de la aviación internacional después de la pandemia de COVID-19.


Los datos del estudio están en sintonía con otros informes recientes, incluso de la oficina climática de las Naciones Unidas, que advierten que el mundo "no está cerca" de alcanzar sus objetivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.


“Esta es una prueba más de que el tiempo se está acabando”, dijo Pierre Friedlingstein, modelador climático de la Universidad de Exeter en el Reino Unido y autor principal del estudio.

Las emisiones de dióxido de carbono en 2020 cayeron en un récord de 1.900 millones de toneladas como resultado de los estrictos bloqueos a causa de la Covid que detuvieron la mayoría de los viajes aéreos e interrumpieron la vida cotidiana. Desde entonces, las emisiones se han recuperado y la pandemia en curso sigue teniendo un impacto, junto con los efectos secundarios de la guerra en Ucrania, según el estudio.

 


Acortando distancias

Aunque superar el objetivo de 1,5 grados parece inevitable, los investigadores dicen que los países pueden minimizar el tiempo que pasan en un mundo más cálido adoptando compromisos climáticos más ambiciosos y descarbonizando más rápido.


Se espera que las emisiones en China y la UE disminuyan un 0,9 y un 0,8 por ciento respectivamente, pero aumentarán en India y EE. UU. un 6 y un 1,5 por ciento. Todo esto podría resultar en que la concentración de dióxido de carbono atmosférico alcance un promedio de 417,2 partes por millón este año, más del 50 por ciento por encima de los niveles preindustriales.


Además, los cambios en el uso de la tierra, como la deforestación, se prevé que serán responsables de 3.900 millones de toneladas de dióxido de carbono este año.


"Seamos sinceros. Vamos a romper el límite de 1,5 grados en las próximas dos décadas”, dijo el autor y científico del PNNL, Haewon McJeon. “Eso significa que subiremos a 1,6 o 1,7 grados o más, y tendremos que volver a bajarlo a 1,5. Pero lo rápido que podemos derribarlo es clave”.

Necesitamos actuar ya antes de que tengamos consecuencias irreversibles.


“El artículo representa uno de los estudios más completos de las tendencias y las fuentes de las emisiones de gases de efecto invernadero detectadas en las últimas décadas, con un valioso análisis de las tendencias recientes tras la pandemia de la covid-19 y lo que va de 2022. El análisis de los grandes países emisores muestra que el gran incremento en el consumo y generación de emisiones por el carbón se debe a China, ya que los incrementos de emisiones de Estados Unidos y de la Unión Europea se deben fundamentalmente al incremento en el uso del gas. El petróleo sigue siendo la fuente más importante de emisiones y la que domina el crecimiento global en el uso de combustibles fósiles”, explica a Science Media Centre Fernando Valladares, doctor en Biología, investigador del CSIC y profesor asociado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. “El estudio aporta una gran cantidad de detalles para ofrecer un cuadro global de creciente emergencia climática en la que apenas se aprecian los efectos de las medidas y estrategias de los distintos países para limitar las emisiones”, concluye el experto.

Referencia: Friedlingstein et al. (2022) Global Carbon Budget 2022. Earth System Science Data. DOI  https://doi.org/10.5194/essd-14-4811-202

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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