Miedo a los tiburones: ¿está justificado?

Esta es la probabilidad de morir atacado por un tiburón frente a otras causas de muerte.

 

¡Tiburón la vista! Esta una de las frases más temidas por la mayoría de los bañistas. Pero ¿qué hay de verdad en el terror absoluto que despiertan en nosotros los escualos? ¿Qué peligro real suponen los tiburones para el ser humano?

Partamos de que su aspecto y características no son demasiado amigables: no podemos ignorar que los tiburones son uno de los depredadores marinos más letales, y están equipados para ello. Poseen largas filas de dientes que van mudando, hasta llegar a tener alrededor de 20.000 piezas a lo largo de su vida. Son cazadores activos y se mueven especialmente por las tardes y noches; y gozan de un extraordinario sentido del olfato. Con todas estas herramientas, pueden desplazarse kilómetros para alimentarse.

 

No obstante, el ser humano no es una presa habitual para estos peces de gran tamaño (de los que existen 465 subespecies conocidas). Su dieta se basa en peces, crustáceos, moluscos, plancton, krill, mamíferos marinos (como las focas o los leones marinos) y otras especies de tiburones. Es cierto es que los tiburones son muy curiosos, lo que ha provocado algunos encontronazos poco amigables entre escualos y humanos. Por eso, ¿qué peligro real suponen para nosotros?

Como revela el Archivo Global de Ataques de Tiburones de la Universidad de Florida, Global Sharks Attack File, en lo que va de 2019 ha habido 83 mordeduras de tiburones: 74 de ellas con lesiones, y 22 de las cuales se consideran provocadas, (es decir, producidas a raíz de un comportamiento directo del humano con los tiburones, como pesca submarina, o alimentación de tiburones); solo 5 de ellas fueron mortales.

Una cifra que no se aleja mucho de la media anual de ataques de tiburones a nivel mundial, como podemos extraer de esta tabla elaborada por Statista. En 2018 se registró, de hecho, una de las cifras más bajas en lustros, con solo 66 ataques. 

Fuente: Statista

 

Y, si aún temes vivir una infartante aventura spielbergiana tras leer esto, debes saber que la mayoría de los ataque se producen en las costas de los Estados Unidos. De los 83 ataques producidos en 2019, más de la mitad, 47, fueron reportados en los EE. UU (incluido uno mortal). 25 ocurrieron en Florida (4 provocados); 14 en Hawái (4 provocados, 1 mortal, y 3 sin lesiones) y 3 en California (2 sin lesiones). Además, se han reportado otros 14 ataques en  Australia (ninguno de ellos fue mortal). 

Si quieres saber más, puedes consultar el mapa global de ataques de tiburones 2019, elaborado por Tracking Sharks, donde se muestra la localización de dichos ataques, y la descripción de cada uno de ellos.

Con todo, el 10 % de los bañistas de todo el mundo reportó tener miedo a meterse en el agua por la presencia de tiburones un 100% de las veces; y el 32 % alegó tener miedo, al menos, una cuarta parte de las veces.

 

 

 

Por qué temer morir por ataque de tiburón es una estupidez

Si vives con el miedo a morir atacado por un tiburón, mejor vigila regularmente su salud cardiovascular, evita viajar en coche, vacúnate de la gripe, procura no envenenarte accidentalmente y cuidado con las caídas tontas, el frío o calor extremos, o los accidentes aéreos; porque todas estas causas de muerte son más probables (algunas de ellas muchísimo más).

La propia Universidad de Florida aporta la comparativa del riesgo de muerte por ataque de tiburón comparada con otras causas de muerte a nivel global. Así, el ataque cardiaco sería la principal causa de muerte a nivel mundial, con 652.486 muertes anuales.

 

Fuente: Universidad de Florida/International Shark Attack File.

Hay 1 probabilidad entre 5 de morir por enfermedad cardiaca; 1 entre 7 de morir de cáncer; 1 entre 63 de morir de gripe;  1 entre 193 de morir por envenenamiento accidental; 1 entre 218 de morir de una caída; 1 entre 1.134 de morir por ahogamiento; 1 entre 4.919 de morir en un accidente de bici (sí, de bici); 1 entre 79.746 de morir a causa de un rayo; 1 entre 340.733 de morir a causa de unos fuegos artificiales; y solo 1 entre 3.748.067 de morir por el ataque de un tiburón.

 

Una balanza muy desequilibrada

De hecho, si los tiburones pudieran identificarnos a los humanos como agresores, tendrían muchos más motivos para tener miedo de nosotros que nosotros de ellos: 73 millones de motivos. Los mismos que tiburones muertos a manos de humanos durante el año 2018. 

El Global Shark Attack File destaca cómo el ser humano se está desprendiendo de uno de los depredadores más valiosos: “Son animales que juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de los océanos del mundo”. 

 

Aún así, ¿por qué se producen ataques de tiburones? 

Como se puede extraer de los datos, un cuarto de los ataques de tiburón se dan como respuesta a una acción humana, bien por la caza y pesca de tiburones, o bien por realizar actividades bajo el agua con ellos, como procurar su alimentación. Esto nos permite ver que, aún así, la mayor parte de los ataques son motivados por los propios tiburones. Aunque suceda en raras ocasiones, ¿por qué un tiburón atacaría a un humano?

El Archivo Internacional de Ataques de Tiburones de la Universidad de Florida se dedica, no solo a contabilizar el número de ataques, sino a abrir una ventana al mundo de los tiburones y sus comportamientos. Como detalla en su página web, hay varios motivos por los que un tiburón puede sentirse tentado a atacar a un ser humano.

En primer lugar, por el comportamiento territorial: cuando un tiburón se siente amenazado, puede verse dirigido a atacar a aquello que le produce inseguridad.

Otros ataques son simplemente el resultado de su instinto depredador, porque se siente abrumado por la presencia de muchos peces, por las condiciones ambientales… Es decir, se trata de una mera respuesta a un estímulo. En ocasiones, otros escualos confunden potenciales presas con humanos, como les ocurre a algunos surfistas, cuyas tablas, vistas desde la profundidad del agua, pueden parecer la tripa de algún mamífero marino de gran tamaño (este tipo de ataque representa un alto porcentaje).

 

 

No todos los ataques son una agresión

Algunos de los llamados ‘ataques’ responden, simplemente, a que el tiburón está explorando su entorno. Dado que no tienen manos, como nosotros, usan sus dientes para probar una presencia desconocida. De aquí podemos deducir que incluso algunos ataques de tiburón sin lesiones probablemente eran un torpe intento de este animal de decir ‘hola’. 

El mismo concepto de ‘ataque de tiburón’ está muy distorsionado, y es un término que preocupa al Archivo de Ataques que, de hecho, lo considera un “nombre inapropiado”. 

“Cuando un tiburón muerde una tabla de surf, dejando al surfista ileso, se registra históricamente como un ‘ataque’. Las colisiones entre humanos y tiburones en aguas de baja visibilidad también se registraron como ataques. Cuando un tiburón ‘agarra’ a una persona de la mano/muñeca y la arrastra a lo largo de la superficie probablemente sea comportamiento de juego, y no agresión”, manifiesta la Universidad de Florida. 

 

 

Precaución, querido amante de los tiburones

Ahora que sabemos que los ataques de tiburón son casos aislados, y que debemos desterrar el miedo inducido por Hollywood a una terrible y sangrienta muerte en el mar, hay que ser precavidos: no es prudente olvidar que estos son depredadores salvajes, y debemos mantener una distancia de seguridad ante ellos; exactamente igual que con otros depredadores terrestres con los que tomamos precauciones (no nos adentramos sin cuidado en la sabana a intentar acariciar a felinos salvajes).

Los tiburones son seres fascinantes, que han sido injustamente demonizados por culpa del cine y la televisión; es más, son más antiguos que los dinosaurios (se calcula que están en la Tierra desde hace 450 millones de años) y deben ser protegidos por el ser humano, y tratados con respeto y admiración.

 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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