Los pandas gigantes se hicieron vegetarianos hace 6 millones de años (y ahora han descubierto el motivo)

La evidencia fósil revela que los ancestros de los pandas tenían un falso pulgar para agarrar su comida favorita, el bambú.

 

Los osos panda llevan comiendo bambú mucho más tiempo del que imaginábamos. Obtienen el 50% de su energía de sus proteínas, como lobos o gatos salvajes. Un nuevo análisis de fósiles ha revelado los secretos del enigmático 'pulgar' adicional de los pandas. Además de los cinco dedos normales en las patas de la mayoría de los mamíferos, los pandas gigantes tienen también un hueso de la muñeca muy agrandado, el sesamoideo radial, que actúa como un sexto dedo, un "pulgar" oponible para manipular el bambú. Esta es una adaptación única y es parte de la razón por la que los pandas pueden comer bambú, a pesar de que otros osos pueden comer carne.

Ahora, el nuevo estudio paleontológico muestra que el origen de la dieta dedicada al bambú del panda moderno (Ailuropoda melanoleuca) se remonta a hace 6-7 millones de años durante el Mioceno tardío. (Investigaciones anteriores documentaron evidencia de esta estructura similar a un pulgar hace solo 100 000 a 150 000 años, por lo que es la evidencia más temprana del apéndice por más de 5,8 millones de años).

 


Diferencias en tamaño y forma

“En lo profundo del bosque de bambú, los pandas gigantes cambiaron una dieta omnívora de carne y bayas por bambúes que consumen tranquilamente, una planta abundante en el bosque subtropical pero de bajo valor nutritivo”, explica Xiaoming Wang, líder del trabajo en su estudio publicado en la revista Scientific Reports. “Sujetar firmemente los tallos de bambú para triturarlos en bocados es quizás la adaptación más crucial para consumir una cantidad prodigiosa de bambú”.


Los paleontólogos han descubierto en el yacimiento de Shuitangba en la ciudad de Zhaotong, provincia de Yunnan en el sur de China, el primer panda ancestral que comía bambú y tenía este "pulgar", aunque era más grande, más ancho y más ganchudo; más largo que sus descendientes modernos. Ailurarctos, el ancestro de los pandas, les da a los científicos un primer vistazo al uso temprano de este extra dígito, y la evidencia más temprana de una dieta de bambú en los pandas ancestrales, lo que nos ayuda a comprender mejor la evolución de esta estructura única.

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Mauricio Antón

Comiendo bambú desde hace 6 millones de años

Los investigadores dijeron que esto indica que el dígito y una dieta dedicada al bambú han estado presentes en el linaje de los pandas durante al menos seis millones de años. Este descubrimiento también podría ayudar a resolver un misterio perdurable de los pandas: ¿por qué sus pulgares falsos parecen tan subdesarrollados?

“El pulgar falso del panda debe caminar y 'masticar'. Tal función dual sirve como el límite de cuán grande puede llegar a ser este 'pulgar'”, aclara Wang. Esto significa que los pandas desarrollaron pulgares más cortos para poder manipular el bambú y luego permitirles avanzar para encontrar la próxima comida. “Al evolucionar de un ancestro carnívoro y convertirse en un alimentador de bambú puro, los pandas deben superar muchos obstáculos. Un 'pulgar' oponible de un hueso de la muñeca puede ser el desarrollo más asombroso contra estos obstáculos”, dice el experto.


Así, este compromiso evolutivo entre la necesidad de caminar y manipular el bambú a la vez hizo que los pulgares falsos de los pandas modernos fueran más cortos. Después de todo, el "pulgar" cumple una doble función como sesamoideo radial: un hueso en la muñeca del animal cuya longitud más corta y superficie exterior aplanada le pueden ayudar con la distribución del peso al caminar.


“De cinco a seis millones de años debería ser tiempo suficiente para que el panda desarrolle falsos pulgares más largos, pero parece que la presión evolutiva de tener que viajar y soportar su peso mantuvo el 'pulgar' lo suficientemente corto y fuerte como para ser útil sin ser lo suficientemente grande como para interponerse en el camino”, dijo Denise Su, profesora asociada de la Escuela de Evolución Humana y Cambio Social y científica investigadora del Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona, y codirectora del proyecto que recuperó los especímenes de panda.

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Referencia: Xiaoming Wang, Earliest giant panda false thumb suggests conflicting demands for locomotion and feeding, Scientific Reports (2022). DOI: 10.1038/s41598-022-13402-y. www.nature.com/articles/s41598-022-13402-y

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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