Los mosquitos huelen el sudor humano (y ahora sabemos cómo)

Los científicos descubren que poseen unos receptores en sus antenas con los que 'huelen' el olor corporal humano.

Según las conclusiones de un estudio publicado en la revista Current Biology, los mosquitos Aedes aegypti utilizan el olfato para encontrar a personas a las que poder picar y ahora hemos identificado el gen que permite a los mosquitos detectar el olor del ácido láctico presente en la sudoración. Uno de los efectos beneficiosos de este trabajo es que facilitará la creación de repelentes más eficaces para prevenir el contagio de enfermedades infecciosas transmitidas de esta manera.

 

Así, los genetistas han encontrado una molécula de proteína olfateadora en las antenas de los mosquitos que, si de alguna manera se obstruyen, podrían confundir a un chupasangre o mosquito acerca de si somos lo suficientemente humanos como para morder.

 

Los mosquitos Aedes aegypti, que pueden propagar el zika y el dengue, prefieren la sangre humana a la sangre de otros animales. Una serie de experimentos ha demostrado que una proteína llamada IR8a, que se encuentra en las antenas de los insectos, es una de las moléculas necesarias para detectar el ácido láctico, un componente del sudor humano.

"La piel humana y su microbioma emiten mucho ácido láctico en comparación con otros vertebrados", dice el genetista Matthew DeGennaro, de la Universidad Internacional de Florida en Miami (EE. UU.).

 

Desde la década de 1960 los científicos han reflexionado acerca de que el ácido láctico podría ser una de las grandes pistas para saber por qué las picaduras de los mosquitos aegypti se dirigen precisamente a los humanos.

El papel del IR8a en la detección de rastros de ácidos en el aire fue revelado en parte por la evidencia de cómo se comportan los mosquitos mutantes. Los mutantes con IR8a no funcional, pero con sus otras habilidades intactas,
tenían aproximadamente la mitad de probabilidades de ir a parar a un brazo humano o en un calcetín manchado de sudor que los mosquitos normales, informan los investigadores.

 

Los insectos desarrollaron la detección de olores por separado de los vertebrados, y la versión de seis patas es "muy compleja", dice DeGennaro. Los mosquitos se basan en tres familias de proteínas que olfatean y tienen capacidades superpuestas para identificar grupos de compuestos químicos en el aire. Las proteínas llamadas receptores ionotrópicos, que incluyen IR8a, se dirigen a los ácidos entre otros compuestos. Cuando un mosquito caza, las señales químicas flotantes se combinan con otra información, como el calor atmosférico, la humedad y la visión de algo apetecible.

 

La clave de que los mosquitos Aedes aegypti puedan detectar a sus huéspedes humanos reside en el receptor olfativo IR8a. Cuando se elimina este gen en el laboratorio, el insecto pierde su capacidad de respuesta ante los ácidos volátiles y, con ello, aproximadamente el 50% de su atracción por los humanos”, añade DeGennaro.

 

“La transmisión de enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla, Zika y la malaria puede ser bloqueada si evitamos que estos mosquitos nos piquen”, dice el experto. “Pero para ello, primero necesitamos entender la base molecular del comportamiento de los mosquitos”, concluye.

 

Referencia: Raji et al.: "Aedes aegypti Mosquitoes Detect Acidic Volatiles Found in Human Odor Using the IR8a Pathway". Current Biology. 28 de marzo de 2019

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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