Los monos son menos cariñosos entre sí cuando tienen una infección

Según la investigación, los monos infectados con parásitos pasan menos tiempo acicalando a otros monos.

mono vervet
Pixabay.

Los monos vervet (chlorocebus pygerythrus) que son portadores de ciertos parásitos gastrointestinales no acicalan a otros tanto como los que no tienen el parásito. Esta es la conclusión a la que ha llegado Brandi Wren, investigadora en el Departamento de Antropología de la Universidad de Purdue (Estados Unidos) tras estudiar en Sudáfrica el aseo social de los monos verdes y su relación con los parásitos

Los resultados, que fueron publicados en la revista Plos One, evidenciaron que los monos portadores de ciertos parásitos no acicalan a sus compañeros tanto como los que no tienen el parásito, y que las rutas de transmisión podrían no ser tan claras como creen los biólogos en la actualidad.

Nuevas vías para la investigación

Los monos vervet comparten numerosas similitudes con los seres humanos. Además de compartir más del 90 % del ADN con los seres humanos (algo que sucede con todas las especies de primates) también se sabe que estos monos pueden sufrir enfermedades o alteraciones muy parecidas a las personas, incluyendo la ansiedad o la hipertensión entre otros.

Por eso, este estudio podría abrir nuevas vías de investigación sobre diversos aspectos de la biología humana. De hecho, tal como argumenta la investigadora Wren, este estudio muestra algunas de esas similitudes con los humanos pues, cuando nos sentimos enfermos, también queremos estar solos. Así, hay muchas semejanzas en cómo interactúan los monos y los seres humanos dentro de sus propios grupos.

Relación con los parásitos

Los animales salvajes, como los monos, suelen ser portadores de parásitos. Los biólogos han asumido durante mucho tiempo que estas infeccionen no afectan significativamente a la salud del animal. Sin embargo, lo más sorprendente es que los parásitos que estaba estudiando la investigadora Wren no se transmiten a través del contacto social.

Estos parásitos gastrointestinales se transmiten, generalmente, a través de sustancias en el medio ambiente o del suelo contaminado. No obstante, la investigación muestra que pueden afectar significativamente al comportamiento social de un individuo.

El equipo de científicos siguió a tres tropas de monos vervet a lo largo de Sudáfrica. Al catalogar las interacciones y los hábitos de aseos de los monos y al hacer referencias cruzadas con la información de infección de las muestras fecales, pudieron llegar a la conclusión de que los monos infectados pasaban menos tiempo acicalando a otros monos.

Además, según la investigadora, no hay forma de saber qué monos están infectados solo por la observación, pues a menudo no hay otros signos de infección (más allá del comportamiento social).

mono vervet
Pixabay.

La personalidad de los animales

Este estudio también es importante para los investigadores de animales. De hecho, cada vez se está incorporando más información sobre la carga de parásitos y los niveles hormonales en las investigaciones sobre el comportamiento de las distintas especies.

De lo contrario, los científicos podrían atribuir mal los comportamientos a los rasgos de personalidad, cuando en realidad ese comportamiento se debe a una infección gastrointestinal (o de cualquier otro tipo).

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