¿Los lobos mueven la cola?

Los ancestros de los perros domésticos usan este movimiento para comunicarse, entre otras cosas

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Ver como se mueve la cola de nuestros perros al llegar a casa o al decir la palabra “paseo” es algo a lo que estamos más que acostumbrados. Este comportamiento instintivo, desarrollado a partir de las tres o cuatro semanas de vida, es una forma imprescindible de comunicación entre sus congéneres, y también con nosotros. Sin embargo, los perros no solo mueven la cola cuando están contentos, sino que también lo hacen cuando se ponen nerviosos o cuando se emocionan. 

Entonces, siendo el lobo (Canis lupus) y los perros (Canis lupus familiaris) de la misma especie, ¿se trata de un rasgo desarrollado solo en perros al dejar atrás a sus ancestros salvajes? ¿Por qué tendría que haber alguna diferencia a la hora de comunicarse mediante este método? Pues la verdad es que no la hay, los lobos también mueven la cola. De hecho, lo hacen en muchas más ocasiones que nuestros compañeros perrunos.

Sarah Marshall-Pescini, investigadora del Instituto de Etología Konrad Lorenz de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, dice para Live Science que “la mayoría de las veces, los lobos menean la cola con el llamado ‘comportamiento de saludo’, conductas mostradas principalmente por individuos subordinados hacia individuos dominantes, y particularmente durante las reuniones después de una separación física". Los lobos no permanecen siempre junto a sus manadas, en ocasiones se dividen en subgrupos, pequeñas unidades de caza, o pueden explorar el terreno en solitario. Al volver a reunirse con el resto de miembros de la manada, los subordinados suelen acercarse a darles la bienvenida, moviendo la cola baja y con rapidez. Este comportamiento les sirve a los que vuelven para conocer el estado de ese individuo en la manada.

Algo curioso es que, en los lobos, este movimiento suele ir acompañado de relamidos en los labios del individuo de más rango. Se trata de un comportamiento que aprenden desde que son pequeños, y que resulta fundamental para la supervivencia de los cachorros. Según el International Wolf Center en Minnesota, los lobatos dejan de depender de la leche materna a partir de las tres semanas de edad, momento en que empiezan a comer carne regurgitada por los adultos de la manada. Resulta que son precisamente estos lamidos labiales los que provocan la regurgitación a los mayores. 

Al llegar a las seis semanas de edad aproximadamente, aunque los lobatos ya pueden comer carne cruda, no regurgitada, este comportamiento se mantiene a la hora de saludar, junto al movimiento bajo de la cola. Estos relamidos nos podrían recordar a los que algunos de nuestros perros intentan hacernos al llegar a casa, a no ser que los entrenemos para que dejen de hacerlo. "Los perros aprendieron ‘de acuerdo, tal vez no se aprecia la lamida de la cara’ y de alguna manera se la quitamos. Pero definitivamente todavía mantienen todo tipo de comportamientos de saludo, incluido el movimiento de la cola", concluye Marshall-Pescini.

 

Referencias: 

Pester, P. (2021, September 2). Do wolves wag their tails? Livescience.com. https://www.livescience.com/do-wolves-wag-tails.html 

Oriol

Oriol Cervera Subirats

Fanático de las curiosidades y apasionado del mundo natural. Escribo y produzco documentales ambientalistas y de vida salvaje, siempre con un toque de humor (¡que para eso estamos!).

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