Los expertos de la Unión Europea recomiendan restringir el uso de microplásticos en cosmética

La Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) publica una propuesta para limitar las partículas microplásticas que se añaden intencionadamente en muchos productos de consumo.

microplásticos

La Unión Europea se ha embarcado en una lucha sin precedentes contra los residuos plásticos. A principios del año pasado la Comisión Europea lanzaba la primera estrategia sobre los plásticos, y ya se han anunciado medidas inminentes como la prohibición de plásticos de usar y tirar que se hará efectiva en pocos años.

Con respecto a los microplásticos, la preocupación científica y ciudadana también va en aumento, y apenas se están empezando a estudiar sus efectos y riesgos para la salud del hombre y de los ecosistemas, pero ya sabemos que se trata de una contaminación ‘silenciosa’ que está en todas partes. Aunque su fuente principal es la degradación de los macroplásticos, también existe un aporte de partículas microplásticas que se añaden intencionalmente a productos de uso cotidiano como limpiadores, exfoliantes y otros cosméticos, ya que mejoran sus propiedades.

Pues bien, la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) acaba de emitir una propuesta de restricción para dichas partículas. Si se adoptara la medida, en los próximos veinte años se podría reducir  en 400.000 toneladas el aporte de microplásticos al medio ambiente desde la Unión Europea.

Antecedentes

A principios de 2018, la Comisión Europea solicitó a la ECHA que evaluara las pruebas científicas con el objeto de adoptar medidas legislativas a escala de toda la Unión Europea acerca de los microplásticos añadidos deliberadamente a productos de cualquier tipo. Como resultado de su investigación, la agencia acaba de publicar un informe que advierte que los microplásticos agregados en los productos de cosmética tienen muchas posibilidades de acumularse en los ecosistemas terrestres, ya que estas partículas se suelen concentrar en el lodo de las aguas residuales que con mucha frecuencia se usan como fertilizante en agricultura, un problema del que ya hemos hablado y que están estudiando en profundidad científicos españoles del Instituto IMDEA Agua.

Una vez liberados, los microplásticos pueden ser extremadamente persistentes en el medio ambiente, y aunque actualmente no es posible determinar su impacto a largo plazo, la cantidad de estas partículas que ya está presente en los ecosistemas es más que suficiente para considerarse un motivo de preocupación. Y es que los microplásticos pueden permanecer en el medio durante miles de años y son prácticamente imposibles de eliminar.

La ECHA considera que el uso de microplásticos en productos que se acaban liberando al medio ambiente no está bien controlado y la restricción que propone abarcaría una gama muy amplia de artículos: cosméticos, detergentes, productos de mantenimiento, pinturas y recubrimientos, materiales de construcción, productos utilizados en la agricultura e, incluso, medicamentos. Además, justifica su actuación en todo el territorio de la Unión Europea, ya que las mezclas que contienen microplásticos y sirven de base para la elaboración de distintos productos se pueden elaborar en unos países y ser transportadas a otros para terminar el proceso, por lo que la medida perdería efectividad si solo se implantara a nivel nacional en unos pocos países.

La agencia ha publicado su propuesta de restricción sobre microplásticos al mismo tiempo que otras referentes al formaldehido y los siloxanos D4, D5 y D6. El informe completo consta de 145 páginas que justifican ampliamente la propuesta de restricción y puede descargarse aquí.

 

 

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