Los bosques tropicales pueden volver a crecer en 20 años

En los trópicos, los árboles se talan con la finalidad de dar paso a tierras de cultivo que, una vez que el suelo ya no es productivo, se abandonan. Ahora, un estudio ha encontrado que pueden volver a crecer en solo dos décadas.

A mediados de marzo de este año conocíamos la publicación del informe anual de Global Forest Watch, basado en datos satelitales, según el cual en 2020 se había registrado la destrucción de 4,2 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios (equivalente al tamaño de los Países Bajos), crucial para la biodiversidad del planeta y el almacenamiento de carbono.

En el año 2018, por ejemplo, el bosque tropical primario había perdido ya 3,6 millones de hectáreas, un área equivalente a la de Bélgica. Y Brasil se convirtió en el país más afectado, con un área perdida que sería el equivalente a tres veces más que la República Democrática del Congo, segunda en el ranking.

Y, en dicho informe, los expertos señalaron que no era sorprendente comprobar que, en realidad, el principal impulsor de esta destrucción continúe siendo la agricultura. De hecho, en los trópicos, los árboles tienden a ser talados para dar paso a tierras de cultivo, las cuales, posteriormente, son abandonadas cuando el suelo deja de ser productivo. 

No obstante, parece que los bosques tropicales pueden restablecerse y recuperarse rápidamente en tierras que originalmente fueron deforestadas para la agricultura y luego abandonadas, lo que sugeriría que los conocidos como “bosques recuperados”, también denominados “bosques secundarios”, podrían acabar desempeñando un papel clave en la restauración de los ecosistemas y en la lucha contra el cambio climático.

Como indicaron los científicos hace pocos meses, la destrucción de los bosques tropicales se está produciendo a un ritmo alarmante, sobre todo con la finalidad de dar paso a cultivos y pasos para el ganado. Sin embargo, una vez se agotan los nutrientes presentes en estas tierras, es común que finalmente sean abandonados. Cuando esto ocurre, y a medida que pasan los años, podría originar un rebrote natural del bosque que, una vez, estuvo ahí.

Comprendiendo el proceso

Para comprender mejor este proceso, investigadores de la Universidad e Investigación de Wageningen, en los Países Bajos, analizaron un total de 77 sitios de bosques secundarios ubicados en las regiones tropicales de América Central y del Sur, y en África Occidental.

Como manifestaron los científicos, aunque la mayor parte de la tierra únicamente había estado sujeta a agricultura de intensidad media o baja (en la que la degradación del suelo no llegó a ser extrema), todas las áreas estudiadas se encontraban en distintas etapas de rebrote. Esto permitió al equipo reconstruir cómo se vería la recuperación del bosque con el tiempo.

Recuperación de los bosques
Foto: Istock

Con la finalidad de comparar la recuperación en los distintos sitios, el equipo de científicos contrastó cada bosque secundario con bosques primarios cercanos; con aquellos bosques que, en definitiva, no habían sufrido cambios o una perturbación importante. Encontraron que cuanto más similares eran los bosques secundarios a los bosques primarios cercanos, más se habían recuperado.

Así, después de 20 años, el bosque secundario promedio que había crecido a partir de tierras agrícolas que fueron usadas con intensidad media a baja, había recuperado el 78 por ciento de los atributos de los bosques primarios, “mucho más rápido de lo que pensábamos”, como indicaron los científicos.

Eso sí, los investigadores encontraron una variación significativa entre el tiempo de recuperación para los distintos atributos del bosque. Por ejemplo, los suelos fueron los más rápidos en recuperarse; y la mayor parte de la recuperación se registró en la primera década.

Sin embargo, se necesitaron entre 25 a 60 años para que la diversidad de especies de plantas se recuperara.

Todo ello se convertiría en motivo de esperanza de que estos bosques puedan acabar recuperándose de forma natural, algo importante si tenemos en cuenta que los bosques secundarios constituyen en la actualidad más del 28 por ciento de los bloques tropicales ubicados en América Central y del Sur, y son importantes para retener el carbono, crucial para hacer frente al cambio climático.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Muy Interesante, especializado en divulgación científica y sanitaria, tecnología y verificación de hechos (fact-checking).

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