Los 'árboles de la vida' están muriendo y nadie sabe por qué

Estos árboles se han alzado sobre la sabana africana durante siglos pero su reloj casi inmortal, está comenzando a desvanecerse.

baobab

El árbol baobab (Adansonia), también conocido como el "Árbol de la vida", tiene una apariencia difícil de olvidar. Se encuentra en las regiones de la sabana de África, Madagascar y Australia. Los árboles forman un tronco muy grueso y ancho y pueden llegar a tener miles de años y desarrollar huecos tan grandes en el interior, unas cavidades tan descomunales que incluso hay uno que alberga un bar en su interior (Sunland Baobab).

Pero el citado árbol, el
Sunland baobab, de más de 1.000 años de antigüedad, aparentemente el árbol más grande de África, se "derrumbó" el año pasado. Otro famoso baobab, el árbol Chapman en Botswana, también colapsó en 2016.

Según sugiere un nuevo estudio científico publicado en Nature Plants, algo similar les está sucediendo a los baobabs más grandes y antiguos de todo el mundo en "un evento de una magnitud sin precedentes".

 

El estudio, realizado por Adrian Patrut de la Universidad Babes-Bolyai (Rumania) y un grupo internacional de expertos, concluyó que en los últimos 12 años, "9 de los 13 árboles más antiguos y 5 de los 6 más grandes han muerto, o al menos sus partes más antiguas; los tallos colapsaron y murieron ", exponen los autores.

Hablamos de una pérdida trágica, teniendo en cuenta la historia y la cultura asociadas a estos árboles, que también son una fuente clave de alimentos para los seres humanos. El baobab "es famoso porque es la angiosperma más grande, y es el árbol más emblemático de África", aclara Patrut.

 

Una estructura única

 

Los investigadores han estado examinando los árboles desde 2005 y han desarrollado una teoría de cómo crecen, a la vez que han documentado estas pérdidas irreparables de la naturaleza. 

La clave esta en que los baobabs más grandes tejen múltiples tallos de árboles alrededor de una pequeña
"cavidad falsa", y esto es lo que les da su estructura única. Estos tallos también pueden crecer juntos, lo que conduce a una característica extraña en la que, creciendo hacia afuera desde el centro de la cavidad, la madera puede envejecer por un tiempo, en lugar de hacerlo más joven, como normalmente se podría esperar.

"Esta es una característica única del baobab africano y de todos los árboles baobab", dijo Patrut, quien ha fechado diferentes partes de los árboles
usando métodos de datación por radiocarbono.

 

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Los autores afirman que los árboles más grandes son los más vulnerables, achacan como posible responsable al cambio climático, aunque el estudio en sí dice que "se necesita más investigación para apoyar o refutar esta suposición".

"Los árboles más grandes, necesitan más agua y nutrientes que los árboles más pequeños, y son los más afectados por el aumento de la temperatura y la sequía", expone Patrut.

Este estudio descarta, al menos para los árboles más viejos, que sus muertes hayan sido causadas por una epidemia de un hongo o similar.

Las muertes son "una modificación importante en el ecosistema y la integridad de la biodiversidad", sentencia el investigador.

 

Referencia: The demise of the largest and oldest African baobabs. Adrian Patrut, Stephan Woodborne, Roxana T. Patrut, Laszlo Rakosy, Daniel A. Lowy, Grant Hall & Karl F. von Reden. Nature Plants (2018) DOI: https://doi.org/10.1038/s41477-018-0170-5

 

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