Las plantas nos ahorran tiempo contra el calentamiento global, pero no sería suficiente

A través de la fotosíntesis, con niveles crecientes de dióxido de carbono en la atmósfera, las plantas almacenan más carbono. Pero los expertos señalan que este aumento estaría lejos de ser suficiente para compensar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según un estudio publicado en 2020, proteger árboles y plantar nuevos podría ser de muchísima utilidad a la hora de reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta en 6 megatoneladas al año entre 2025 y 2055. Aunque, como estimaron los autores, esta estrategia tendría un coste: hasta 324.000 millones de dólares de euros al año.

Como mantenían los autores de ese estudio, “los bosques son esenciales para estabilizar nuestro clima, pero los costos de reducción en el espacio, el tiempo y los diferentes actores continúan siendo inciertos. 

Teniendo en cuenta distintos escenarios, los científicos evaluaron en ese momento el potencial y el costo de plantar, gestionar y proteger los bosques contra el cambio climático, sugiriendo que los árboles podrían ser de muchísima utilidad a la hora de reducir las emisiones de dióxido de carbono entre 0,6 y 6 mil millones de toneladas por año para 2055.

Pero no todos los enfoques serían iguales. Y es que descubrieron que proteger los bosques existentes sería más eficaz y menos costoso que plantar otros nuevos, por lo que una reducción de la deforestación permitiría una disminución anual media de 0,3 a 1,8 gigatoneladas de CO2 por año. En comparación, la reforestación disminuiría entre 0,1 y 2,6 gigatoneladas por año durante el mismo período de tiempo.

Por otro lado, ya sabemos que las plantas se alimentan en parte del dióxido de carbono que encontramos presente en nuestra atmósfera, motivo por el cual los científicos consideran que los bosques son, en realidad, importantes sumideros de carbono, capaces de almacenar CO2 durante más o menos tiempo.

Carbono y fotosíntesis de plantas
Foto: Istock

Así, junto con los suelos, los bosques son capaces de retener alrededor de un tercio de nuestras emisiones de carbono. Y muchos lo ven, incluso, como un pilar en la lucha contra el calentamiento global antropogénico.

¿Las plantas capturan más carbono que en el pasado?

En ese contexto, los investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en Estados Unidos, se hicieron la siguiente pregunta: ¿las plantas capturan ahora más carbono que en el pasado? Y, de ser así, ¿en qué medida?

Concluyeron que, efectivamente, las plantas ahora tienden a capturar más carbono que en el pasado. Mientras que, además, pudieron registrar un aumento de la fotosíntesis —que consume CO2- del 12% entre 1982 y 2020.

En la cantidad de CO2 adicional extraído de nuestra atmósfera, esto equivaldría a 12 mil millones de toneladas.

Aunque es cierto que una gran parte del carbono extraído de la atmósfera por fotosíntesis luego es nuevamente liberado a la atmósfera por la respiración de las plantas, los investigadores afirman que existe un vínculo directo entre el aumento de la fotosíntesis y el aumento del almacenamiento global de carbono.

Aún lejos de compensar las emisiones de gases de efecto invernadero

Para llegar a esta conclusión, los científicos se basaron en datos de más de 500 torres micrometeorológicas repartidas por todo el mundo, así como en imágenes de satélite. A su vez, examinaron cerca de tres décadas de estimación de sumideros de carbono, que, luego, compararon con predicciones de imágenes de satélite y modelos de intercambios de carbono entre la atmósfera y la tierra.

Fue así como concluyeron, con cierta confianza, que la fotosíntesis ha aumentado en un 12% desde comienzos de la década de los años ochenta.

A pesar de ello, los investigadores también señalan que, este aumento, por significativo que sea, estaría lejos de compensar la cantidad de CO2 que liberamos a la atmósfera. De hecho, para 2021, los expertos esperan emisiones de 39 mil millones de toneladas, muy por encima de la cifra mencionada.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Muy Interesante, especializado en divulgación científica y sanitaria, tecnología y verificación de hechos (fact-checking).

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