Las lombrices comen plástico (y estas son sus preferencias)

Las lombrices de tierra podrían ser una alternativa para eliminar microplásticos del medio ambiente pero... ¿pueden digerir cualquier tipo de plástico o tienen preferencias? Un nuevo estudio nos da esta respuesta.


La actividad humana tiene cada día más impacto sobre el medio ambiente, de eso ya no cabe ninguna duda.

A pesar de que cada vez es mayor la concienciación social con respecto al uso de plásticos, su reciclaje y los perjuicios que provocan en la naturaleza, la cruda realidad es que todavía tenemos muchos aspectos que mejorar para poder darle la vuelta a la tortilla. ¿Encontraremos alguna alternativa?

Las lombrices: maestras del reciclaje

Las lombrices de tierra - conocidas por todos/as por esos días de lluvia en los que podíamos verlas en nuestra infancia - son unas verdaderas "maestras del reciclaje".

Debido a su capacidad de degradación de la materia orgánica y el reciclado de nutrientes en el suelo, han llegado a convertirse en unas verdaderas aliadas del ser humano para la elaboración de diferentes tipos de productos entre los que destaca el compost natural. Un resultado del proceso digestivo de estos anélidos.

Estudios anteriores ya habían demostrado que, además de sus ya asombrosos poderes para la degradación de la materia orgánica - como si de transformar el agua en vino se tratara -, las lombrices tienen la habilidad de degradar el plástico. Ello las ha convertido en un modelo ideal para estudiar el impacto de estos materiales en organismos vivos.

En este último aspecto se ha basado un nuevo estudio publicado en la revista Environmental Science & Technology de la American Chemical Society. En él, un grupo de investigadores ha comprobado la capacidad que tienen las lombrices para digerir plásticos sintéticos y biodegradables, evaluando su preferencia e intentando analizar su impacto sobre estos animales.

Limpiadoras de suelos y comedoras de plástico

En su día a día en el mundo subterráneo, las lombrices viven excavando el suelo y consumiendo todo lo que encuentran a su paso. Dentro de los componentes que pueden encontrarse se incluyen los microplásticos derivados de la contaminación proveniente de residuos plásticos de mayor tamaño.

Las lombrices son capaces de degradar estos microplásticos haciendo de ellos fragmentos mucho más pequeños. Sin embargo, su comportamiento alimentario en relación al tipo de plástico que consumen y las consecuencias que pueden tener estos compuestos (o las sustancias tóxicas que liberan) para su organismo eran todavía desconocidos.

Para estudiarlo, los investigadores colocaron en diferentes cámaras a lombrices que se encontraban expuestas a suelos con distintos tipos de plásticos biodegradables y sintéticos. En la prueba, observaron que estos invertebrados se veían atraídos por suelos que contuvieran principalmente dos tipos de plásticos. Por un lado, partículas de ácido poliláctico (PAT), un tipo de plástico biodegradable, o, por otro lado, partículas de tereftalato de polietileno (PET), un tipo de plástico sintético derivado del petróleo.

En un análisis posterior, los investigadores expusieron a las lombrices al ácido láctico y al ácido tereftálico, componentes del PLA y el PET, respectivamente, que desprenden un mal olor. Con ello, los investigadores comprobaron que las lombrices se veían atraídas, lo cual indicaba que una posible causa de su conducta alimentaria fuera el olor de ambos tipos de plástico.

La digestión depende del plástico

En otro de los experimentos, los investigadores colocaron a las lombrices en un suelo que contenía una mezcla del plástico biodegradable (PLA) y el sintético (PET).

Analizando los deshechos de los animales comprobaron que eran capaces de descomponer el plástico biodegradable en fragmentos más pequeños que el plástico sintético.

Además, otra observación importante que hicieron es que la digestión del plástico biodegradable era más lenta, un aspecto que, en futuras investigaciones, el grupo quiere continuar estudiando para comprobar los efectos que puede tener sobre la salud de las lombrices y el potencial de estos invertebrados para deshacerse de los plásticos biodegradables.

Organismos vivos: ¿Una alternativa medio ambiental?

Las lombrices, a pesar de sus habilidades como degradadoras, no son el único animal que conocemos con capacidad de consumir plástico y que se plantean como una posible opción para eliminarlos del medioambiente. Ya en 2017, fue publicado un estudio en el que comprobaron que la larva de la polilla de la cera (Galleria mellonella) es una excelente comedora de polietileno.

Además de animales, también hay organismos como bacterias, hongos, algas e incluso plantas que, en los últimos tiempos, han demostrado tener la capacidad de metabolizar y degradar, no solo plásticos, sino también otros tipos de contaminantes.

En estos estudios se enfoca una de las ramas de la biotecnología conocida como biorremediación, gracias a la cual, utilizando organismos vivos e incluso enzimas derivadas de algunos de ellos, se están consiguiendo importantes avances para liberar al medio ambiente de contaminantes que provocan un importante impacto como hidrocarburos, organoclorados o metales pesados, entre otros.

A pesar de estas posibles alternativas... ¿Cuál es nuestro papel? ¿Prevenir o remediar? 

Referencias:

Bombelli, P., Howe, C. J., & Bertocchini, F. 2017. Polyethylene bio-degradation by caterpillars of the wax moth Galleria mellonella. Current Biology.
Wang, L. 2022. Earthworms’ Degradable Bioplastic Diet of Polylactic Acid: Easy to Break Down and Slow to Excrete. Environmental Science & Technology.




Guillermo Pérez

Guillermo Pérez (WillDiv)

Guillermo Pérez es graduado en Biología por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), con Máster en Comunicación Científica por la Universidad Internacional de Valencia (VIU). Actualmente es responsable de la redacción digital de la revista Muy Interesante y Muy Historia. Ha trabajado como divulgador especializado en el área de la investigación en cáncer y es creador del canal de youtube ''WillDiv'', donde divulga sobre diferentes ramas de la biología en diversos formatos. Ha dirigido e impartido cursos de formación en divulgación científica en diferentes universidades. Tiene más de un año de experiencia como divulgador científico en actividades de astronomía y ciencia experimental, tiene varios trabajos realizados como monologuista científico y ha ejercido como jurado en concursos de divulgación científica. Además ha colaborado en diferentes medios de comunicación.

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