Las consecuencias del 'no' de Trump al acuerdo contra el cambio climático

La decisión del presidente de los Estados Unidos entorpecerá aún más el difícil objetivo del acuerdo internacional firmado en París para evitar que la temperatura de la Tierra aumente 2 grados centígrados en 2100.

Donald Trump

En el año 2100 la temperatura media del planeta podría aumentar  entre uno y medio y cinco grados centígrados en caso de duplicarse la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Una diferencia que parece sutil, pero que tendría consecuencias catastróficas para el planeta y su biodiversidad. Eso es lo que 195 países acordaron tratar de evitar en el acuerdo de París contra el cambio climático, firmado en diciembre de 2015. En concreto, que no aumente más de 2 grados centígrados. Ahora, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que se retirará de dicho acuerdo, y la decisión ha tenido un gran impacto en la comunidad científica, teniendo en cuenta que EEUU es una de las potencias que más gases de efecto invernadero emite a la atmósfera.

"Estados Unidos se retirará del acuerdo climático de París, pero comenzará las negociaciones para volver a entrar en el acuerdo de París o en una transacción completamente nueva en condiciones que sean justas para los Estados Unidos y sus empresas, trabajadores y contribuyentes", son las palabras que el presidente Trump ha escogido para justificar su salida del acuerdo histórico. La decisión ha preocupado a científicos de todo el planeta, no sólo por sus consecuencias para el clima, sino para el desarrollo de unas políticas de esfuerzo dirigido a frenar una situación planetaria insostenible a finales de este siglo.

Trum ya mencionó durante su campaña electoral que, para él, el calentamiento global "es un cuento chino" y su decisión cumple con lo prometido. Si bien satisfará a muchos republicanos, pondrá en su contra a empresas vitales para la economía. 25 compañías, entre ellas las gigantes tecnológicas Apple, Facebook y Google, anunciaron el 1 de junio que salir del acuerdo de París perjudicaría a la competitividad económica de Estados Unidos.

Para muchos científicos, la decisión de Trump parece tener más consecuencias políticas que climáticas. Lejos de proteger a Estados Unidos, retirarse de París hará que Estados Unidos sea más vulnerable y disminuya su liderazgo mundial. "Es aterrador que el individuo que debe ser el líder del resto del mundo sea tan arrogante e irresponsable", en palabras de Jane Lubchenco, ecologista marina de la Universidad Estatal de Oregón en Corvallis, para la revista Nature. Además, su posición como líder mundial podría arrastrar a otras potencias a relajarse en su compromiso medioambiental. "La decisión de Trump podría dar a algunos países la cobertura política para reducir sus esfuerzos por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", ha dicho a Nature Niklas Höhne, socio fundador del NewClimate Institute de Colonia, Alemania.

Por su parte, el investigador sobre el cambio climático de la Universidad de Helsinki, Atte Korhola, califica la retirada de Estados Unidos del acuerdo de París como "muy decepcionante y desfavorable para Estados Unidos y el resto del mundo". Muchos científicos del clima consideran que el acuerdo de París es insuficiente para limitar el calentamiento a dos grados centígrados, por lo que la tarea será aún más difícil. A pesar de ello, durante el gobierno de Obama, las medidas estaban destinadas a reducir un 10% los niveles de gases de efecto invernadero desde 2005 a 2015, un objetivo que estaba aún muy por debajo de lo prometido, del 26%, según un análisis realizado por el consorcio de investigadores Climate Action Tracker.

Muchos científicos del clima consideran que el acuerdo de París es insuficiente para limitar el calentamiento a 2 grados centígrados, por lo que la tarea será aún más difícil

Otros países, en cambio, son conscientes de su responsabilidad y sus actos acompañan lo pactado en el acuerdo. Los esfuerzos de China e India para pasar del carbón a las energías renovables están ganando impulso y podrían reducir las emisiones proyectadas de dos a tres gigatoneladas de CO2 para 2030. No obstane, parece que los avances de los países por detener sus emisiones contaminantes difícilmente serían suficientes para revertir la situación. Joeri Rogelj, investigador de energía en el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados en Laxenburg, Austria ha declarado a la revista Nature: "para detener el cambio climático, es necesario limitar las emisiones globales de dióxido de carbono y reducir las emisiones anuales a cero".

Desde los años 80, la temperatura de la Tierra se ha elevado inexorablemente conforme se han disparado las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como consecuencia de la actividad industrial humana. Las consecuencias del cambio climático son bien conocidas por los científicos. Dos grados más de temperatura para final de siglo aceleraría el aumento del nivel del mar, la desertización de vastas extensiones de tierra, extinción de especies, destrucción de ecosistemas y, a la larga, que la vida tal como la conocemos termine por no ser posible sobre la Tierra.

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