Las aves amazónicas se están reduciendo en respuesta al cambio climático

Un nuevo estudio, publicado recientemente, ha encontrado que las aves ubicadas en una región tranquila del Amazonas estarían desarrollando cuerpos más pequeños y alas más largas, en respuesta al clima cambiante.

Las aves amazónicas se están reduciendo en respuesta al cambio climático
Foto: Istock

Sabemos que el cambio climático tiene múltiples impactos en las aves: cambios en la distribución de las especies y en la propia composición de la comunidad, alteración de los parámetros demográficos (tanto en la supervivencia como en la reproducción), o incluso cambios en los períodos de migración y en las fechas de puesta.

Las especies migratorias deben adaptar sus movimientos estacionales a la disponibilidad de los recursos alimenticios, que varía con la temperatura y el nivel de precipitaciones. Bajo las latitudes templadas y boreales, por ejemplo, las fechas promedio para el regreso de las aves migratorias (migración de primavera), se adelantó en un promedio de dos días por década en la última mitad del siglo XX.

Hace algunos años se desarrolló un indicador del impacto del cambio climático en las poblaciones de aves, utilizándose un índice basado en la relación entre las poblaciones de especies que, se predice, que serán influenciadas favorablemente por el calentamiento, y que, probablemente, expandirán su área de distribución, a la vez que tiene en cuenta aquellas especies que predice serán dañadas, y para las cuales se espera una contracción del área.

Esto permitió descubrir que, a escala europea, el valor del índice ha aumentado de forma considerable desde el año 1980, lo que sugeriría un impacto creciente del cambio climático en las diferentes poblaciones de aves.

En este sentido, según un nuevo estudio, el cambio climático estaría afectando el tesoro de la biodiversidad en el Amazonas. Y, según parece, docenas de aves mostrarían que el clima cambiante, en realidad, estaría encogiendo sus cuerpos y alargando sus alas.

Según los autores del estudio, “nuestros hallazgos muestran que el cambio climático provocado por el hombre y, por lo tanto, lo estilos de vida individuales de las personas de todo el mundo, se manifiesta en algo tan fundamental como el tamaño y la forma del cuerpo de las aves en la selva amazónica intacta”. Dicho de otra forma, “estos resultados subrayan la parte global del cambio climático”.

El estudio ha sido publicado en la revista Science, y analiza cómo 77 especies de aves amazónicas han evolucionado durante las últimas cuatro décadas. Como descubrieron los científicos, las aves son indicadores efectivos de los diferentes cambios ambientales.

Aves con menor tamaño por el cambio climático
Foto: Istock

En el caso de los mamíferos, por ejemplo, tienden a tener hábitos nocturnos y, por lo general, viven resguardados (por ejemplo, en madrigueras). Las aves, por el contrario, siempre están expuestas a los elementos, a lo que se le sumaría que son relativamente sencillas de observar y medir.

Aves con menor tamaño

En Manaus, la capital del estado de Amazonas, los investigadores recolectaron tantos datos como pudieron sobre cada ave. Por ejemplo, midieron más de 11.000 y pesaron a cerca de 15.000, evaluaron su edad y los etiquetaron antes de devolverlos a la misma área de 4.100 hectáreas de selva tropical preservada.

Así, armados con los datos recién recopilados, y los registros históricos obtenidos durante los últimos 40 años, los investigadores se pusieron a trabajar analizando las 77 especies de aves no migratorias que viven en el sotobosque del bosque.

¿Cuál fue uno de sus hallazgos clave? En promedio, la masa muscular de todas las especies que analizaron había disminuido desde 1980. Y, además, 36 de ellas habían perdido cerca del 2% de su peso corporal, por década. Al mismo tiempo, 61 de las 77 especies vieron un aumento en la longitud de las alas.

Por otro lado, el estudio también estableció la relación entre la masa corporal y la longitud de las alas, con la finalidad de comprobar los cambios generales que se habían producido en la morfología de las aves y su aptitud para volar.

Descubrieron que las alas más largas, en cuerpos más livianos, ayudarían a gastar menos energía a la hora de volar. De esta manera, concluyeron que los cambios en el clima son responsables de los cambios físicos en los cuerpos de las aves.

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