La primavera llega al Ártico antes que al resto del planeta

Uno de los efectos más evidentes del cambio climático es que la primavera se está adelantando. ¿Qué consecuencias tiene para los seres vivos?

primavera

El calor llega antes y se va más tarde, llueve menos en algunos lugares, en otros más y de forma torrencial… son muchas las anomalías meteorológicas que se vienen registrando en los últimos años debido al calentamiento global, y apenas estamos empezando a conocer sus consecuencias sobre el funcionamiento de los ecosistemas.


Una última investigación publicada en la revista especializada Scientific Reports ha encontrado que, por cada 10 grados de latitud que nos desplazamos hacia el norte con respecto al ecuador, la primavera se adelanta en cuatro días. Además, en la actualidad esta estación se está adelantando a nivel global a una tasa tres veces más rápida que en los últimos años. Por ejemplo, en Los Ángeles, al sur de los Estados Unidos, la primavera llega actualmente un día antes que hace una década. Si nos movemos hacia el norte, a Chicago, Seattle o Washington DC, la primavera ya se está adelantando cuatro días. Y, en el Ártico, hablamos de un adelanto, nada desdeñable, de 16 días.

 

"Nuestro trabajo confirma una idea que ya se viene escuchando desde hace tiempo tanto en la comunidad científica como en los medios de comunicación", explica Eric Post, del departamento de fauna salvaje, pesca y conservación de la Universidad Davis de California. "La primavera llega antes, y en el Ártico este adelanto es mucho más grande que en otras latitudes". 


Algunas de las variables que nos dan pistas sobre este adelanto estacional son las relacionadas con la fenología, una ciencia que estudia precisamente el efecto que tiene el clima sobre algunos fenómenos biológicos como la floración, la emergencia de las hojas o el inicio de las migraciones de aves y otros animales. Para analizar las diferencias entre latitudes, los investigadores hicieron una revisión de más de 700 artículos científicos publicados en los últimos 86 años y que documentan adelantos estacionales en diferentes latitudes del hemisferio norte, concluyendo que, efectivamente, estos cambios son más fuertes en las regiones más septentrionales. 

Efectos sobre las aves migratorias


Las consecuencias de este fenómeno apenas se están empezando a cuantificar, pero es probable que se genere un desajuste que afecte al funcionamiento de los ecosistemas. Un caso muy claro es el de las aves migratorias, que se desplazan desde las zonas de invernada a las de reproducción. En estos casos, los ciclos biológicos de las plantas y animales que sirven a las aves como comida están muy sincronizados con la migración, y se pueden producir desfases que afecten a la disponibilidad de alimento y, por tanto, a la reproducción. "Las señales que indican a las aves cuál es el momento de comenzar la migración podrían empezar a ser poco fiables si el adelanto de la primavera en latitudes norte se amplifica en un futuro debido al calentamiento global", explica Post.


Algunas investigaciones y seguimientos relacionados con este tema ya apuntan a que se están produciendo cambios en los patrones migratorios de muchas especies, que adelantan sus movimientos o incluso realizan viajes más cortos.

Referencia: Post et al. 2018. Acceleration of phenological advance and warming with latitude over the past century. Scientific Reports volume 8, Article number: 3927

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