La 'moda rápida' está asfixiando África: la ropa que no se vende acaba en los ríos

Menos del 1% de la ropa usada se recicla en prendas nuevas, abrumando a países como Ghana, uno de los mayores importadores de ropa del mundo.

 

Los desechos que llegan en fardos a través de los ríos, conocidos en África como obroni wawu, o ropa de hombre blanco muerto, se amontonan cada vez más. Es uno de los secretos más lamentables del mundo de la moda. Nuestra adicción a comprar, estrenar y desechar ropa frecuentemente está asfixiando a países al otro lado del mundo. De hecho, mucha de la ropa que donamos a las organizaciones benéficas acaba también en vertederos en estos países. Millones y millones de prendas usadas que la industria de la moda rápida o 'fast fashion' (como Primark o SheIn) envía cada año a África.

Incluso marcas con un firme compromiso medioambiental (como Zara o H&M), que producen miles de millones de prendas al año, apenas reciclan entre el 1% (en el caso de Zara, que produce 100.000 millones de prendas anuales) y un 10% aproximadamente (en el caso de H&M, que produce 3.000 millones de prendas anuales), según ha revelado un informe de Bloomberg.

 


Montañas de basura

Al final, las montañas de basura de moda rápida se acumulan con prendas enviadas a Ghana aparentemente para su reventa y reutilización, que muchas de las cuales proceden de contenedores de ropa y colecciones benéficas. La afluencia de este tipo de productos es tan abrumadora que las comunidades son incapaces de sostener tal volumen y la calidad de la ropa es demasiado mala como para ser reutilizada, por lo que acaba acumulándose en enormes pilas que asfixian las vías fluviales africanas. Hay incluso montañas de ropa que alcanzan los 20 metros de altura: estratos geológicos de toda suerte de vestuario de las distintas épocas de la moda. Los residuos de tejidos se asientan por todas partes y, cuando llueve, los desechos acaban navegando por las vías fluviales y terminando en el océano y, luego, las olas hacen su parte depositando gran parte de esta basura textil en la costa. Y allí no hay ni dinero ni infraestructura para encargarse de esos desechos provenientes del primer mundo.

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The Donkey Sanctuary Flickr https://www.flickr.com/photos/thedonkeysanctuary/

Docenas de países africanos han solicitado la prohibición de la importación de estos productos; por ahora la petición ha sido infructuosa. Concretamente, fueron varios miembros de la Comunidad de África Oriental (EAC, por sus siglas en inglés) los que solicitaron una prohibición a la importación de ropa en 2015; el grupo esperaba poner fin al caos para 2019. Según The Stern Opportunity, el grupo fue "intimidado" supuestamente por Estados Unidos para que se retractara de su petición. La ropa sigue rebosando a día de hoy en Ghana, Burkina Faso o Costa de Marfil.

Según ABC, más de 15 millones de prendas usadas llegan a la ciudad desde Reino Unido, Europa, América del Norte y Australia. Al menos el 40 por ciento son de mala calidad, lo que las hace inútiles para su uso y se envían directamente a los vertederos.

 


Un desastre medioambiental

El comercio de ropa de segunda mano ha crecido constantemente en zonas como Accra, al igual que en todo el mundo. Allí llegan cada semana unos 60 contenedores de ropa usada pero el creciente número de ropa de mala calidad que llega a estos mercados es una de las principales causas de la crisis de residuos de Ghana. Otro es el gran volumen de ropa que se fabrica en todo el mundo.

Es un desastre que se está gestando desde hace décadas, ya que la ropa de este tipo es cada vez más barata, abundante y cada vez más desechable. El auge de la moda rápida, y la preferencia de los compradores por la cantidad sobre la calidad, ha llevado a un exceso de ropa de bajo valor que amenaza con hundir la economía de ese comercio y supone una carga excesiva para los países en desarrollo. Y, a medida que se dispara el consumo mundial de ropa, alimentado por marcas despiadadas de "moda rápida", se está creando una catástrofe ambiental por el camino.

Referencia: Developing Countries Don’t Want Your Clothes The Stern Opportunity / Fast Fashion Waste Is Choking Developing Countries With Mountains of Trash Bloomberg 2022

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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