La luciérnaga sudamericana, ¿nueva especie invasora en España?

Inicialmente fue identificada como una nueva especie de luciérnaga, aunque pronto se vio que, en realidad, la había traído la mano humana desde Argentina.

Las especies exóticas invasoras representan hoy la causa principal de pérdida de biodiversidad, y debido a la globalización y el consiguiente transporte de mercancías, que cubre distancias enormes en muy poco tiempo, cada vez se introducen, accidentalmente, más y más especies.

La detección temprana y la ciencia ciudadana

Para poder aplicar medidas preventivas y evitar su propagación, resulta fundamental la detección temprana de especies potencialmente invasoras. Muchas de las especies introducidas accidentalmente son difíciles de detectar. Cuando saltan las alarmas ya es demasiado tarde y la invasión se encuentra muy avanzada. Sin embargo, en otras ocasiones, aunque las especies tengan una introducción accidental, puede detectarse de forma temprana gracias a que son muy llamativas. Es el caso de las luciérnagas.

Este grupo de escarabajos son relativamente sencillos de detectar, gracias a su capacidad bioluminiscente. Tanto, que con frecuencia se han llevado a cabo proyectos de ciencia ciudadana para inventariar y censar luciérnagas. Destacan los proyectos «¿Has visto una luciérnaga?», del equipo Gusanodeluz, en España, o l’Observatoire des vers luisants et des lucioles, en Francia. Uno de los más recientes fue el proyecto regional «Grup Cucadellum», de la Institució Catalana d’História Natural (ICHN), cuyo objetivo era obtener una idea detallada de la presencia y ausencia de luciérnagas en Cataluña.

Luciérnaga sudamericana

Vista dorsal (a) y ventral (b) de un macho de la especie identificada como ‘Photinus immigrans’ (Zaragoza-Caballero et al., 2018).

Las primeras detecciones

Gracias a estos proyectos de ciencia ciudadana, en 2016, en varias localidades de la provincia de Girona, se detectaron 44 ejemplares —36 machos y 8 hembras— de una especie de luciérnaga que nunca había sido observada en España ni en Francia. No pudo identificarse como perteneciente a ninguna especie europea descrita, de modo que, dos años después, se describió como una especie nueva: Photinus immigrans. 

El problema radicaba en que el género Photinus, con más de 300 especies descritas, y al que pertenecía esta nueva especie, es íntegramente americano. No se conocían, hasta ese momento, especies cuya distribución nativa no estuviera en el Nuevo Mundo. 

Desde aquel primer encuentro en 2016, y en los años siguientes, se realizaron nuevas observaciones de esta extraña especie. Lo que inicialmente parecía una observación anecdótica, comenzó a percibirse como un patrón de clara dispersión, siguiendo los valles de los ríos gerundenses. En 2020, llegó a extenderse hasta el sur de la provincia de los Pirineos Orientales (Francia).

Mapa luciérnagas
Mapa de Girona y Pirineos Orientales (Francia) desde 2016 hasta 2020. Se destacan las localizaciones donde se han hallado ejemplares de esta luciérnaga.

Por otro lado, en octubre de 2018, se realizó otra observación de P. immigrans, en esta ocasión, en Extremadura, a 750km de distancia de las poblaciones originales. La colonia se ha mantenido en condiciones estables debido a su localización: se encuentra en una finca privada de pradera, en una zona residencial y rodeado de campos agrícolas de suelo arenoso, un entorno que para las luciérnagas es casi como una isla.

Corrigiendo el nombre, comprendiendo su origen

También en Sudamérica, como en Europa, hay proyectos de ciencia ciudadana dedicados a recopilar información sobre las luciérnagas. En estos proyectos la identificación de las especies se hace mediante recursos fotográficos. Una de las especies fotografiada en Argentina y Uruguay era, a primera vista, idéntica a la especie española identificada como P. immigrans.

Se trataba de Photinius signaticollis. Así que el entomólogo Lucas Ezequiel Rubo, de la Universidad de Buenos Aires, fotografió y recolectó ejemplares vivos para que un equipo de investigación colaborativo entre profesionales de varios centros de investigación de Argentina, España y Francia, comprobase si se trataba o no de la misma especie.

Y, efectivamente, la que fue descrita como P. immigrans es, en realidad, P. signaticollis, una especie de luciérnaga sudamericana que llegó a Cataluña y empezó a expandirse por los valles, en los últimos años. Así fue descrito en el estudio que este equipo colaborativo publicó en 2022 en la revista científica Insects. El nombre científico ‘P. immigrans’ queda, por las normas de nomenclatura, convertido en un sinónimo de P. signaticollis.

Este descubrimiento explica la rareza de hallar en España una especie de luciérnaga cuyo linaje es exclusivamente americano; también muestra por qué motivo inicialmente solo se localizaban en lugares muy puntuales y luego se ha observado cómo se ha ido extendiendo. Comportamiento que responde al de una especie invasora, por lo que la información obtenida hasta ahora puede servir como punto de partida para la preparación y puesta en marcha de medidas que frenen su expansión. 

La incógnita pendiente de resolver es la de aquella población extremeña, aislada del resto. Si habrá sido introducida desde Sudamérica de forma independiente, o si se habrá realizado un transporte desde Cataluña. Los investigadores confían en que posteriores estudios de ADN resuelvan esta cuestión.

Referencias:

Koken, M. et al. 2022. Quick Spreading of Populations of an Exotic Firefly throughout Spain and Their Recent Arrival in the French Pyrenees. Insects, 13(2), 148. DOI: 10.3390/insects13020148

Zaragoza-Caballero, S. et al. 2018. Photinus immigrans sp. nov. (Coleoptera: Lampyridae: Photinini): Primer registro del género Photinus en Cataluña, España. Revista Gaditana de Entomología, 9(1), 273-286.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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