La importancia de alimentar bien a las tortugas bobas

Los científicos analizaron los estómagos de las tortugas.

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Las tortugas bobas (Caretta caretta) son carnívoros oportunistas que se alimentan principalmente de invertebrados y peces. En la naturaleza, comen una variedad de alimentos dependiendo de su etapa de vida y ubicación geográfica. 

Sin embargo, para las tortugas marinas en rehabilitación, parte del proceso de curación es proporcionarles una dieta balanceada para que las tortugas heridas, enfermas, desnutridas e incapacitadas aumenten de peso y mejoren su condición corporal. 

Análisis de los estómagos

Sin embargo, encontrar una fórmula nutricionalmente equilibrada es un desafío. Por esta razón, un equipo de científicos dirigido por el Instituto Oceanográfico Harbour Branch de la Florida Atlantic University (Estados Unidos) ha llevado a cabo un estudio.

Ellos plantearon la hipótesis de que el análisis del contenido del estómago y los datos de patología clínica de las tortugas bobas salvajes permitiría el desarrollo de índices nutricionales que podrían aplicarse para abordar mejor las necesidades dietéticas de las tortugas bobas en cautiverio.

Desarrollo del estudio

Para el estudio, publicado en el Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition, examinaron el contenido del estómago de 153 tortugas bobas fallecidas que habían quedado varadas en la costa de Georgia. La información del contenido del estómago se utilizó para determinar las presas más comunes, que posteriormente se evaluaron para determinar su contenido nutricional. 

Los resultados se utilizaron para formular una dieta específica y elaborar un suplemento que contiene vitaminas y minerales para las tortugas bobas en cautiverio. Diseñaron un suplemento de vitaminas y minerales así como una dieta de cuidados intensivos gracias a estos datos.

"Los datos de nuestro estudio se pueden utilizar para permitir que los cuidadores se aproximen más a una dieta normal para las tortugas bobas en cautiverio, incluyendo el suministro de suplementos de vitaminas y minerales cuando sea apropiado", explicó, Annie Page-Karjian autora principal del estudio.

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Conclusiones

La proporción de ciertos elementos de presa difería significativamente con el tamaño de la tortuga. Las tortugas adultas comieron una mayor cantidad de más gasterópodos, mientras que las tortugas más pequeñas se alimentaban de pescado.  

Por otro lado, los efectos estacionales fueron evidentes en la abundancia relativa de ciertas presas, como los cangrejos en los meses más fríos y los moluscos en los meses más cálidos. 

La evaluación de la variabilidad regional y temporal en las dietas es un componente importante para su conservación, pues los datos resultantes se podrían usar para entender los impactos de las perturbaciones ambientales en las redes tróficas.

"Los resultados de nuestro estudio apoyan la hipótesis de que la composición de la dieta de una tortuga boba cambia y se adapta con el tiempo a la disponibilidad cambiante de presas", argumentó el investigador principal.

Rocío

Rocío Sánchez Montilla

Periodista freelance. Más malagueña que desayunar pitufos o ponerle nombre a los cafés. Escribo sobre ciencia, naturaleza o mundo animal cuando mi gata no está encima del teclado.

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