La araña pelícano, una especie caníbal extinta, ha sido redescubierta en Australia

Aunque se creía extinta, la araña pelícano ha resurgido en Australia después de los terribles incendios que el país sufrió años atrás.

Zephyrarchaea austini
Foto: Queensland Museum Network

Parece que hay buenas noticias para la fauna de Australia. Y es que la araña pelícano, también llamada Zephyrarchaea austini (o araña asesina), ha reaparecido en la Isla Canguro, convirtiéndose así en un milagro científico que ha despertado las esperanzas de muchos expertos.

La araña pelícano es un tipo de araña muy especial que debe su nombre a la semejanza de su cabeza con la del pájaro: posee un cuello largo inusual y unas garras largas bordeadas de colmillos, las quelíceras, que representan el pico. 

Se trata de una araña caníbal, la cual come por la mañana, al mediodía y por la noche, además de alimentarse de otras arañas. 

De hecho, posee una técnica de caza increíble. Cuando se sitúa frente a una telaraña, la mueve delicadamente haciéndola vibrar con sus patas delanteras para atraer al que la construyó. Cuando esta presa se acerca al cazador, este último la atraerá con sus patas, con la cabeza hacia adelante, sobre sus largas garras que le inyectan veneno. Su largo cuello le permite mantener alejada a su presa, empalada en una de las pinzas, hasta que se vuelva inofensiva.

Y, aunque se encuentra principalmente en Madagascar, también existe en Sudáfrica y Australia. En este último país, después de los incendios de 2019 y 2020, se estima que murieron cerca de tres millones de animales, un auténtico desastre tanto para la flora como para la fauna local. Pero con el descubrimiento de la araña pelícano, que se consideraba extinta, la esperanza ha vuelto.

Araña pelícano
Foto: South Australian Museum

En la Isla Canguro, esta especie fue considerada extinta por los científicos después de los terribles eventos que afectaron al país. Debemos recordar que los incendios también afectaron al territorio de este arácnido, por lo que los expertos estaban convencidos de que la especie había desaparecido definitivamente de la superficie de la Tierra.

Y es que se trata de una especie vulnerable a los incendios, ya que vive en la hojarasca suspendida en la vegetación baja, la cual tiende a quemarse con muchísima facilidad cuando se producen incendios forestales.

Pero el pasado mes de septiembre distintas investigaciones permitieron encontrar dos ejemplares: una hembra y otro pequeño.

Según informaron los descubridores, la hembra fue encontrada en un montón de hojas pequeño al menos a cuatro kilómetros de donde vivía inicialmente. La hazaña es aún más notable cuando conocemos su tamaño: entre dos y ocho milímetros.

Aunque el descubrimiento se produjo hace algunos meses, lo cierto es que la noticia no se conoció oficialmente hasta que los científicos fueron capaces de confirmar el regreso de esta especie. 

A pesar de ello, los expertos consideran que es bastante probable que la araña pelícano no sea la única que se haya visto gravemente afectada por los incendios. De hecho, un informe publicado en el mes de octubre encontró que más de 14.000 especies de invertebrados habían perdido su hábitat como resultado de los incendios forestales de 2019 y 2020, recomendando duplicar la cantidad de especies enumeradas como amenazadas.

Mientras tanto, los investigadores continúan investigando en busca de más avistamientos que puedan aumentar el alcance conocido de esta araña, a la vez que advierten que la actividad de los jabalíes en el noroeste de la isla amenazaría su supervivencia (y no solo el fuego), ya que suelen desenterrar la vegetación y alrededor de los bordes de los arroyos, lo que afectaría al hábitat de la araña.

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