Groenlandia registra temperaturas de 20 a 30 grados por encima de la media

En los últimos días, Groenlandia ha registrado temperaturas de 20 o incluso 30 grados por encima de los promedios estacionales, lo que ha alertado a los expertos.

Groenlandia registra temperaturas de 20 a 30 grados por encima de la media
Foto: Istock

En Groenlandia, en los últimos días se han registrado temperaturas de 20 o 30 grados por encima de la media, llegando incluso a marcar temperaturas positivas en muchas partes del gran territorio ártico, tal y como alertó el Instituto Meteorológico de Dinamarca el 22 de diciembre.

En la capital, Nuuk, el 20 de diciembre la temperatura era de 13 ºC, cuando la temperatura promedio en esta época del año suele ser de -5,3 ºC, mientras que, en el norte, en Qaanaaq, el mercurio llegó a alcanzar los 8,3 ºC, cuando la temperatura habitual tiende a ser originalmente de -20,1 ºC.

De acuerdo a los expertos, “una de las razones por las que vemos altas temperaturas es el fenómeno meteorológico foehn”, consistente en un viento caliente bastante común en la isla más grande del mundo.

Los expertos alertan sobre el calentamiento en esta parte del mundo

Aunque se trataría de un fenómeno ya observado, los expertos se han mostrado alarmados, dado que “es un poco inusual que ocurra en un área tan grande” y, sobre todo, “simultáneamente durante un largo período de tiempo”, dado que el fenómeno se extiende por la mayor parte de la costa oeste y parte de la costa este.

No obstante, estas temperaturas no carecen de precedentes: no se han batido ni los récords absolutos, ni los récords de los últimos treinta años para un mes de diciembre. Y los expertos señalan que, en el Ártico, el calentamiento está siendo tres veces más rápido que en otras áreas.

Como mencionaron, “el calentamiento global subyace a las altas temperaturas que vemos actualmente en Groenlandia, y las hace generalmente más altas que en el pasado”.

Se está registrando un derretimiento “masivo” de la capa de hielo

Groenlandia y hielo
Foto: Istock

Durante los meses de verano, una ola de calor, con temperatura de más de 10 ºC por encima del promedio para esa época del año, originó un episodio de derretimiento “masivo” de la capa de hielo en Groenlandia.

En esos momentos, se habían registrado ya pérdidas de 8 mil millones de toneladas de hielo por día, el doble de la tasa promedio durante el período estival. Además, el 14 de agosto de 2021, se registró otra señal alarmante: llovió en la cima del punto más alto de Groenlandia (de 3.216 metros), algo que no había ocurrido hasta ese momento.

¿Qué es el viento de foehn?

Cuando una corriente de aire procedente del Sur se encuentra con un obstáculo bastante grande, y no puede sortearlo, el aire experimenta una elevación orográfica. Cuando el viento gana altitud, la presión atmosférica decae y se reduce, enfriándose entre 0,5 ºC y 0,65 ºC, aproximadamente, cada 100 metros.

Seguidamente, el aire sufre una expansión adiabática, enfriándose hasta llegar a un punto de condensación, lo que da lugar a precipitaciones en forma de lluvia (o, más a menudo, en forma de nieve).

Cuando el aire ha pasado por la cima, bloqueado por aire estable, este tiende a descender y, en esta ocasión, sufre una compresión adiabática que origina un aumento de la temperatura del aire, calentándolo. Es más, cuanto más descendemos en altitud, mayor es la presión, de forma que el aire termina calentándose.

Es esta diferencia la que se observa en el aire entre el período en el que asciende, donde la humedad es mayor, y hace mucho más frío (generando precipitaciones), y el período en el que desciende, justo en el momento en que se desarrolla el viento particularmente seco y caliente. Es el fenómeno de foehn.

De ahí que es imprescindible que el viento se tenga que topar con una montaña de forma perpendicular, estando obligado a subir, y que el aire sea estable por encima de la cima, para que el viento baje por la otra, formando el viento seco y caliente.

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