Félix Rodríguez de la Fuente se anticipó al cambio climático

En “Félix. Un hombre en la tierra”, Odile Rodríguez de la Fuente recoge las mejores reflexiones del naturalista que, curiosamente, se anticiparon a lo que habría de suceder en el futuro.

Un día de abril de 2019, la editorial GeoPlaneta tocó a la puerta de Odile Rodríguez de la Fuente, bióloga, hija de Félix Rodríguez de la Fuente y, en sus propias palabras “su fan número uno”. La editorial quería que Odile escribiera un libro sobre él, con motivo del 40 aniversario del accidente de avioneta que segó la vida de uno de los naturalistas y divulgadores de la naturaleza más conocidos de nuestro país. En un principio, Odile rechazó la oferta pues, a fin de cuentas, qué más podía contar ella de un hombre del que se ha escrito todo. Sin embargo, la idea del libro siguió dando vueltas en su cabeza. “No tardé en darme cuenta de que existía un vacío que yo misma había detectado cuando recurría a libros y biografías sobre Félix para uso propio. No existía un solo lugar que reuniera y ordenara su filosofía y reflexiones más profundas, dándoles absoluto protagonismo. Por otro lado, también he deducido, en los años que llevo dedicada a perpetuar y proyectar el legado de mi padre, que lo que la gente busca, a lo que acude, en realidad, no es tanto a interpretaciones o biografías sobre su persona, sino al propio Félix”.

El resultado de esta “iluminación” es Félix. Un hombre en la tierra, un libro en el que la hija del naturalista vuelca las mejores reflexiones del maestro, “las que muestran su verdadera dimensión, que es más la del humanista, un pensador, un agitador de conciencias y una persona que va mucho más allá del ‘amigo de los animales’ ”.

Félix Rodríguez de la Fuente
Geoplaneta

A Odile no le molesta en absoluto el apelativo cariñoso con el que siempre se le ha conocido a su padre: “el amigo de los animales”, pero le gustaría que se le recordara como una figura más allá de alguien que nos enseñó a amar a la naturaleza y a todas las criaturas que la habitan, que no es poco.

Le preguntamos a Odile si las reflexiones de su padre no se quedan algo anticuadas en este tiempo de redes sociales, contenidos virales, postureo e inteligencia artificial. A fin de cuentas sus frases pertenecen a los años 70, esos en los que Félix se colaba en los hogares españoles con su famosísima serie documental El hombre y la tierra y nos hablaba por la radio desde La aventura de la vida. “Es un libro que ahora mismo es supernecesario. Tenemos los retos de los que él ya habló en los setenta, encima de la mesa”. Y, así es, como si Félix hubiera podido observar con su particular mirada lo que habría de suceder en ese futuro que es hoy, lo que al final acabaría preocupándonos a muchos. Suyas son estas reflexiones, compiladas en el libro que firma Odile:

“Estoy profundamente convencido de que si las nuevas generaciones no afrontan los ingentes problemas de la conservación del medio ambiente con una nueva, pujante y apasionada filosofía, nuestro mundo seguirá su irremediable carrera de degradación y de agonía. Solo el amor a la naturaleza, la pasión por la vida y la certeza de que formamos parte de una comunidad total que va desde la más pequeña bacteria hasta el hombre nos darán fuerza para defender el único hogar que tenemos, un pequeño planeta perdido en una remota galaxia al que hemos dado en llamar Tierra”.

 “No deja de resultar irónico el hecho de que la más gloriosa criatura que puebla nuestro mundo, la que atesora en sus circunvoluciones cerebrales la más poderosa y exitosa máquina que ha producido la evolución, sea precisamente la causante de la amenaza, del acoso, de la persecución implacable de la vida, aunque tal persecución implique su propia muerte”.

“La nuestra es la cultura de las cosas, de lo perecedero; del coche, del frigorífico, de la casa en la ciudad y en el campo y en no sé qué sitio más. Del tener en el presente todo lo que haga falta, sin pensar lo que ello puede suponer para algo que hemos olvidado: la Tierra, la madre naturaleza. La presión humana lo está invadiendo todo y nuestra tasa de crecimiento parece indicar que el actual panorama no es más que un leve prólogo de lo que llegará a ser el astro humano dentro de un par de siglos”.

Palabras sabias y adelantadas a su tiempo, reflexiones de un hombre que fue un auténtico visionario. Como si estuviera aquí, entre nosotros, alzando su voz profunda e hipnotizante.

Estamos en un punto de inflexión y creo que es muy importante apoyarnos en la sabiduría de personas que tuvieron mucha intuición y que supieron ver antes de que ocurrieran, las cosas que ahora están ocurriendo. También porque la sociedad actual es una sociedad muy de titular, muy de mensajes cortos, mensajes que no tienen mucha profundidad y se ha perdido un poco la riqueza. En ese sentido, mi padre es una persona que expande nuestra visión del mundo y que también le da la complejidad necesaria a nuestra forma de entender problemas enormemente complejos y cómo afrontarlos. Yo creo que es un libro supernecesario hoy día precisamente”.

¿Contamos actualmente con alguna persona como Félix Rodríguez de la Fuente, que sea capaz de transmitir todo lo que él transmitió? “Mi padre fue un personaje único porque conjugó toda una serie de elementos que es muy complicado que una sola persona los aúne. Él tenía una capacidad intelectual absolutamente asombrosa. Rendía culto a la tradición oral, improvisaba todo, nunca se llevó nada escrito a la radio, nunca escribió un guion para la serie de El hombre y la tierra. Era capaz de retener muchísima información, datos científicos, referencias de autores que leía constantemente. Era una persona con una gran altura intelectual y con unas dotes de comunicación impresionantes. Era capaz de hacer lo que muchos no logramos y es seducir, enamorar, hipnotizar al que le escucha y al que, sin darse cuenta, le iba introduciendo valores, principios y elevando su nivel cultural”.

El 14 de marzo se conmemora el 40 aniversario de la muerte del naturalista en un accidente de avioneta en Shaktoolik, Alaska. Rodríguez de la Fuente estaba grabando para El hombre y la tierra la Iditarod, la carrera de perros con trineo más dura que existe. Con Félix. Un hombre en la tierra, Odile le hace un homenaje a su padre, a quién fue y a todo lo que para ella representó.

El libro es una recopilación de las principales intervenciones radiofónicas y televisivas de Félix Rodríguez de la Fuente, dibujos hechos por él, así como material inédito. El broche final lo ponen los testimonios de personalidades de todos los ámbitos, que glosan su figura: Andreu Buenafuente, Rosa Montero, Jesús Calleja, Juan Luis Arsuaga, entre otros. Edita Geoplaneta.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable y me encantan los animales.

Continúa leyendo