¿Existe la leche de amapolas de Juego de tronos?

Las amapolas son plantas con alcaloides y flavonoides en su composición, que pueden tener efectos farmacológicos, y de hecho, son utilizados en medicina.

En la saga de Georges R. R. Martin Canción de hielo y fuego, y en su adaptación televisiva Juego de tronos, aparece un producto con propiedades medicinales, fabricado a partir de las amapolas por los maestres. Es un líquido espeso y de color blanquecino, que recibe el nombre de ‘leche de amapolas’.

La historia ficticia de la leche de amapolas

En el mundo ficticio de Martin, este producto tiene propiedades analgésicas; dosis bajas producen cierta somnolencia y dosis más altas llegan a anestesiar al paciente; es empleado para tratar los dolores, como remedio contra el insomnio, para preparar al paciente ante una cirugía y para aliviar el sufrimiento a los moribundos.

Amapola común
Amapola común

La leche de amapolas también tiene varios efectos secundarios. Es relativamente incapacitante, los pacientes describen el efecto como si ‘te llenase la cabeza de nubes’, y los que duermen gracias a este brebaje, tienen los extraños ‘sueños de la amapola’. Es un producto adictivo y su consumo genera tolerancia. Algunos lo usan con fines recreativos y otros prefieren aguantar el dolor antes de ser tratados con la leche de amapolas. 

Es normal que a los lectores de la novela, o a los espectadores de la serie, les despierte la curiosidad: si las amapolas son reales, ¿puede serlo la leche de amapolas también? ¿O forma parte de la ficción de Canción de hielo y fuego?

La leche de amapolas real

La semilla de amapola común, de la especie Papaver rhoeas, se consume en España desde hace ya varias décadas. Sin embargo, en otros lugares de Europa, como en las costas del mar Báltico, es un producto habitual en la cocina tradicional, como en otros lugares lo son las semillas de lino o las de sésamo. Con ellas se elaboran panes, bizcochos y postres. Una de las elaboraciones típicas de Lituania durante las festividades de invierno son las kūčiukai, galletas de pequeño tamaño hechas con semillas de amapola.

Además, del mismo modo que se elaboran bebidas con almendras, nueces, soja, arroz o avena o las chufas de la célebre horchata, con las semillas de amapola también se puede preparar una bebida vegetal. En Lituania, tradicionalmente, durante las festividades invernales se evitaba consumir productos animales, y las kūčiukai eran acompañadas por un vaso de anguonpienis. Esta bebida se prepara moliendo las semillas de amapola previamente hidratadas, y mezclando la pasta resultante con agua y azúcar. Su nombre es traducido como ‘leche de amapolas’.

Leche de amapolas
Vaso de anguonpienis con kūčiukai, típico de Lituania.

Denominarla, sin embargo, ‘leche’, no es muy correcto. En la legislación española sobre terminología alimentaria, el término ‘leche’ solo se aplica a la secreción mamaria normal de animales lecheros, obtenida mediante el ordeño. La única excepción a esta norma, en la que se permite la nomenclatura de ‘leche’ es la leche de almendras. El resto de los productos obtenidos de fuente vegetal reciben el nombre de ‘bebidas vegetales’.

Por lo tanto, con la legislación española en la mano, estrictamente no existe la ‘leche de amapolas’, el nombre correcto en castellano para la anguonpienis es ‘bebida de amapola’.

¿Un producto medicinal?

La amapola común (Papaver rhoeas) no es en absoluto una planta inocua. Tanto en sus hojas como en sus pétalos se almacena alcaloides como la rhoeadina, alocriptopina o la berberina, y compuestos fenólicos y flavonoides, con propiedades farmacológicas. De hecho, tradicionalmente se han empleado las hojas como remedio antioxidante y antimicrobiano, los pétalos como sedante, y las raíces como antiulcerogénico, con una eficacia razonablemente comprobada. 

Pero un aspecto importante en el estudio de las propiedades farmacológicas de las plantas, es que no todas las partes tienen los mismos principios activos. Los fármacos que se pueden extraer de la hoja no siempre son los mismos que se pueden extraer del tallo, de la raíz, del pétalo o de la semilla.

Las semillas de la amapola común, que son las empleadas en las distintas recetas mencionadas, son productos ricos en proteínas y aceites de alta calidad. Sin embargo, no tienen una composición de principios activos remarcable. Son un producto relativamente inocuo, sin efectos medicinales, y sin efectos secundarios.

Pero la amapola común no es la única amapola que existe.

Leche amapolas

Amapola dormidera

La ‘leche’ de otras amapolas

Una especie del mismo género que la amapola común es la dormidera (Papaver somniferum). La historia del uso de esta planta está ampliamente documentada, precisamente, por ser la fuente de uno de los productos farmacológicos más empleados en la historia, tanto en forma de remedio medicinal, como por su uso recreativo: el opio.

El producto se obtenía directamente del fruto, cuando aún está verde en la planta. Se hacía un corte y se dejaba que el látex de la planta manase sobre una pequeña bandeja. Tras secarse, el resultado era un polvo blanquecino muy rico en alcaloides, entre los que se incluyen la papaverina, o la muy utilizada morfina. Los productos comúnmente llamados opiáceos, que ya utilizaban los egipcios hace milenios, y que se siguen utilizando actualmente en los hospitales modernos.

Es esta amapola adormidera, y no la común, la que probablemente inspirase a Georges R. R. Martin para su ficticia ‘leche de amapolas’: las propiedades farmacológicas, los efectos secundarios y el carácter adictivo del producto narrado por el escritor estadounidense son muy similares a los efectos reales que encontramos en los extractos del opio.

Referencias:

Grauso, L. et al. 2021. Corn poppy, Papaver rhoeas L.: a critical review of its botany, phytochemistry and pharmacology. Phytochemistry Reviews, 20(1), 227-248. DOI: 10.1007/s11101-020-09676-7

Novak, B. et al. 2000. Morphine Synthesis and Biosynthesis-An Update. Current Organic Chemistry, 4(3), 343-362. DOI: 10.2174/1385272003376292

Shamtsyan, M. et al. 2022. Food, nutrition, and health in Lithuania and Estonia. En Nutritional and Health Aspects of Traditional and Ethnic Foods of Eastern Europe (pp. 147-158). Elsevier. DOI: 10.1016/B978-0-12-811734-7.00003-7

Vladic̆ka, J. M. 2018. My food odyssey: Lithuanian cooking: nine of my favourite Lithuanian dishes (First Hardback edition). June Molloy Vladic̆ka.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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