Este lago tiene aguas casi tan corrosivas como la lejía

Se trata de uno de los entornos más duros de nuestro planeta. Lo curioso es que millones de flamencos viven allí.

natron
iStock

Las plumas de color rosa característico de los flamencos del lago Natron contrastan con el lienzo del famoso lago de Tanzania, que alcanza un pH de casi 12, cercano a la fuerza de la lejía doméstica. En un entorno tan complicado para vivir, sorprende, sobremanera, que un grupo de flamencos haya conseguido adaptarse para reproducirse en medio de estas inhóspitas condiciones. Ahora prosperan por millones.

La existencia de este extremo hábitat se debe a raíz de Ol Doinyo Lengai, un volcán que domina el área de distribución de estas aves incondicionales. El lago obtiene su caustificación del carbonato de sodio y otros minerales que fluyen hacia el lago desde las colinas circundantes, lo que hace que el agua sea muy alcalina.

 

 

Para los humanos, sería mortal si nos sumergiéramos. Nos quemaría la piel y los ojos y, para la mayoría de animales, significaría la muerte. Sin embargo, se ha convertido en el sitio de reproducción más importante de los flamencos menores (Phoeniconaias minor).


Este lago africano de 1.040 kilómetros cuadrados de superficie y donde sus aguas saladas se encuentran a temperaturas de hasta 60 ºC, conforma uno de los cuerpos de agua más tóxicos y cáusticos del mundo.

 

 

También te puede interesar:
Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

Continúa leyendo