¿Es el arruí una especie invasora? (Muy Animal)

Esta especie de cabra fue introducida en Murcia con fines cinegéticos en 1970, y rápidamente comenzó a extenderse a nuevos territorios.

 

El arruí (Ammotragus lervia) fue introducido en España en 1970, en el parque natural de Sierra Espuña, en Murcia, con un solo motivo: servir como animal para la caza. Desde entonces, se ha extendido por las provincias de Alicante, Almería, Granada, Jaén, Cuenca, Ciudad Real, Badajoz y Cáceres, en algunos de los casos por la misma expansión de la especie en su proceso de colonización, y en otros, por introducciones posteriores para el aprovechamiento cinegético.

Además, en 1972 se liberaron 16 ejemplares, con idénticas intenciones, en La Palma, donde se instaló y se expandió con éxito por todo el parque nacional de La Caldera de Taburiente, y por las vertientes oriental y nororiental de la isla.

El arruí como especie invasora

Una especie se considera invasora cuando, tras ser introducida por la mano humana en un ecosistema y naturalizarse con éxito, comienza a expandirse rápidamente, atravesando lo que se conoce como barrera de dispersión, y colonizando nuevos entornos más allá de donde fue introducida, y sigue reproduciéndose. El comportamiento invasor del arruí está, por tanto, más que comprobado, independientemente de que causara o no impactos.

Afortunadamente, las normativas sucesivas atendieron a las pruebas científicas y el arruí fue catalogado como especie invasora por el Consell de la Comunitat Valenciana en el año 2009. Cuatro años más tarde, cuando se constituyó el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras en 2013, el arruí fue incluido desde la primera versión. Sin embargo, en la normativa se establece como excepción la población de la Región de Murcia. Algo que no deja de ser irónico, puesto que fue allí donde se produjo la primera introducción, y desde donde comenzó su invasión. 

Arruí
Arruí

Impactos del arruí

Aunque el solo hecho de ser una especie invasora es suficiente para su regulación y por tanto para emplear las medidas de control necesarias, lo cierto es que el arruí también tiene impactos ambientales que no deben ser ignorados.

Son herbívoros voraces, que consumen masivamente las herbáceas tapizantes; esto, junto con las acciones de pisoteo, favorece la erosión en unos suelos que, ya de por sí, son más sensibles a estas perturbaciones. Esta circunstancia, además de suponer la reducción de la disponibilidad de alimento para otras especies, puede alterar la estructura del ecosistema y favorece su desertificación.

Es cierto que en la península no se ha reportado una competencia real sobre las poblaciones nativas de cabra montesa; pero, en un escenario de cambio climático, donde las áreas de distribución del arruí invasor son cada vez más áridas, y los

recursos escasean más, sumado a una mayor presión de esta especie exótica, puede cambiar este panorama. Además, el arruí, más gregario que la cabra, podría actuar como vector para la escabiosis, una enfermedad producida por ácaros, que comparten cabras y arruís, y que puede saltar al ser humano en forma de zoonosis.

Su expansión a zonas protegidas con flora endémica puede poner en riesgo esa flora, por lo que en este caso, lo más eficaz sería evitar el daño ambiental antes de que tenga lugar, mediante actuaciones preventivas. De hecho, en el hábitat canario, su efecto es mucho más destructivo. Entre las plantas que consume el arruí hay hasta 21 endemismos, muchos con un nivel de amenaza muy alto, como el rosal del guanche (Bencomia exstipulata), el cabezón de las nieves (Cheirolophus santos-abreui), el pico de fuego (Lotus pyranthus) o la especie recientemente descubierta en La Caldera de Taburiente, Helianthemum cirae.

Arruí
Arruí

¿Qué debemos hacer?

Un estudio realizado en el año 2007 por investigadores del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN–CSIC) ya concluía que, observando los efectos acumulativos del arruí en los ecosistemas mediterráneos ibéricos, su presencia «debe considerarse un problema importante para el ecosistema», y que, a pesar de la oposición de colectivos de cazadores, la medida óptima a tomar «debe ser la erradicación de la especie» de las zonas donde es invasora. En este sentido, «el tiempo es crítico, y si no se toman medidas en un futuro próximo, la expansión en curso de la especie reducirá las posibles alternativas de gestión».

Desde que se realizó este estudio, el arruí se ha seguido extendiendo mucho más allá de donde se encontraba inicialmente. Y estas actuaciones deben ponerse en marcha no solo allí donde las medidas de gestión dictadas por el Catálogo lo exigen, sino también en la Región de Murcia, allí donde el propio Catálogo establece una excepción, únicamente basada en la presión de los colectivos que, por interés, se oponen a su erradicación.

La experiencia nos dice que cada vez que las acciones destinadas al mantenimiento y conservación de los ecosistemas son vulneradas o coartadas por el interés de unos pocos, el resultado no suele salir bien. Así lo hemos observado con el eucalipto y las empresas de extracción de celulosa; o con la chumbera y su cultivo; lo hemos visto con el visón americano y las granjas peleteras; ha sucedido también con ciertos peces invasores de nuestros ríos y algunos colectivos de pescadores. Con el arruí, nos encontramos en la misma situación.

Referencias:

Acevedo, P. et al. 2007. Invasive exotic aoudad (Ammotragus lervia) as a major threat to native Iberian ibex (Capra pyrenaica): a habitat suitability model approach. Diversity and Distributions, 13(5), 587-597. DOI: 10.1111/j.1472-4642.2007.00374.x

Blackburn, T. M. et al. 2011. A proposed unified framework for biological invasions. Trends in ecology & evolution, 26(7), 333-339. DOI: 10.1016/j.tree.2011.03.023

BOE. 2013. Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras. BOE, 185(Sec. I.), 56764-56786.

Vilà, M. et al. (Eds.). 2008. Invasiones biológicas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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