Encuentran el cuerpo de una mujer desaparecida en el estómago de una pitón

La mujer de 54 años desapareció en la provincia de Jambi, en Sumatra, Indonesia. Su cadáver se ha encontrado en el estómago de una serpiente pitón de más de 6 metros de largo.

Jahrah desapareció el pasado 23 de octubre. Vivía en la provincia de Jambi, en la isla de Sumatra y tenía 54 años. Al no volver a casa por la noche, su familia denunció su desaparición. Se organizó un grupo de búsqueda, en el que estaba su marido, para localizarla. Sin embargo, lo único que encontraron de ella fueron sus sandalias y varias prendas de ropa que estaban tiradas en el suelo.

Al día siguiente, varios lugareños vieron una pitón gigantesca que andaba merodeando cerca del lugar donde se habían encontrado las pertenencias de la mujer. Según informó BBC News, los testigos informaron de que la serpiente tenía un bulto en el estómago sospechosamente grande.

Serpiente pitón reticulada
iStock

Un grupo de aldeanos persiguió a la pitón y la mató. Abrieron el estómago del animal para ver qué escondía en su interior y la sorpresa fue encontrarse con un cuerpo humano. Efectivamente, el cuerpo ha sido identificado como el de la mujer desaparecida.

En Indonesia habita una gran variedad de pitones, entre ellas la pitón verde (Morelia viridis), la pitón amatista (Morelia amethistina), la pitón de cola corta de Sumatra (Python curtus) y la pitón reticulada (Malayopython reticulatus), que es la especie de serpiente más larga del mundo. Esta última puede llegar a los 8,7 metros de largo y pesar 145 kilos.

Las pitones matan y consumen a sus víctimas estrujándolas hasta la muerte para luego tragarlas enteras. También se sabe que algunas pitones reticuladas se han comido alguna vez a seres humanos. En 2018, de hecho, sucedió algo similar a lo que acaba de ocurrir y es que una mujer indonesia fue asesinada y devorada por una pitón de esta especie.

Pese al terror que este tipo de noticias pueda generar, los expertos aseguran que se trata de casos excesivamente raros y es que solo las serpientes más grandes tienen un tamaño capaz de matar a un ser humano. También hay que tener en cuenta que no somos una presa fácilmente tragable porque tenemos los hombros anchos y, por tanto, podemos atascar la garganta del animal.

La mayoría de serpientes reticuladas adultas se alimentan de civetas, pájaros, cerdos salvajes y algún que otro mono.

Ya puedes respirar tranquilo.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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