Encuentran el ancestro común de los tiburones y los humanos

El fósil de tiburón, de 385 millones de años, reescribe la historia de los escualos.

'Acanthodes bronni'

 Si nos ponemos a listar especies animales cercanas al ser humano, seguramente tardaríamos en llegar a la conclusión de que el tiburón una vez compartió con nosotros un mismo ancestro común. Ahora, es la primera vez que se halla evidencia de este ancestro.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago, el University College de Dublín y la Universidad de Cambridge ha encontrado evidencias que sugieren que los humanos y los tiburones compartieron un ancestro común hace aproximadamente 440 millones de años.

El hallazgo se ha producido a partir del estudio de un fósil de tiburón de 385 millones de años. 

 

 

 

Cuando se halló este fósil, en 2001, primeramente se creyó que el tiburón carecía de dientes, y por esa razón, los científicos le dieron el nombre Gladbachus adentatus.

Pero ahora, años después y tras un nuevo esfuerzo, los investigadores llevaron a cabo un estudio mucho más exhaustivo de los restos, y al hacerlo, descubrieron que, en realidad, representaba una especie de transición entre Acanthodians y Chondrichthyes. Una corta evidencia que ofreció una mejor imagen de un período de tiempo para el cual hay pocos registros fósiles

 

 

La evidencia sugiere una nueva estimación del tiempo durante el cual los humanos y los tiburones compartieron un ancestro común, hace aproximadamente 440 millones de años.

El espécimen es el único de su tipo encontrado: el de un tiburón que vivió hace aproximadamente 385 millones de años, durante un período conocido como Devónico, que duró de 416 millones a 358 millones de años.

 

El primer ser vertebrado con mandíbula

Al tratarse del primer ser vivo vertebrado con mandíbula, constituye el primer ancestro, no solo de todos los peces, sino también de los mamíferos y, por ende, de los humanos.

 

restos-cráneo-escualo

Reconstrucción del cráneo del Gladbachus adentatus./ Doi:10.1098/rspb.2017.2418

 

Los restos consistieron en tres secciones, todas planas comprimidas en resina. La carcasa de resina conservaba gran parte del endosqueleto, lo que permitió al equipo recolectar muestras de tejido. También se conservaron los dientes, el cráneo, el cartílago y los detalles de las branquias.

Los investigadores observan que el cuerpo del espécimen parecía una lámina de escamas y que los huesos en su cabeza eran muy toscos.

 

 


Los investigadores también señalan que incluso aunque el estudio ha aclarado parte de la historia evolutiva de los tiburones, también ha complicado la comprensión de su linaje: encontraron evidencia que sugiere que la evolución de los tiburones tiene muchas ramas, varias de las cuales parecen converger, liderando a las características que se encuentran en los tiburones modernos, como la garganta larga y las múltiples hendiduras branquiales.

Su estudio también confirmó que el Gladbachus adentatus en realidad tenía una gran cantidad de dientes, tanto pequeños como grandes.

 

Referencias:

Michael I. Coates et al. An early chondrichthyan and the evolutionary assembly of a shark body plan, Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences (2018). DOI: 10.1098/rspb.2017.2418

CONTINÚA LEYENDO