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¿En qué se diferencian una rana y un sapo?

Las ranas necesitan estar cerca del agua para sobrevivir, mientras que los sapos pasan mucho tiempo fuera del agua.

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Pixabay.

Aunque las ranas y los sapos parecen similares, lo cierto es que son muy diferentes. De hecho, presentan numerosas diferencias físicas como el color de la piel o la forma del cuerpo. También tienen un comportamiento distinto, pues las ranas deben estar siempre cerca del agua, mientras que los sapos pueden encontrarse un poco más lejos. Otra curiosidad es que las ranas suelen saltar más alto que los sapos. Si prestas un poco de atención, seguro que podrás distinguir fácilmente un sapo de una rana.

Examina su cuerpo

Podrás notar la diferencia entre una rana y un sapo por la longitud de sus extremidades. Por eso, si puedes acercarte lo suficiente, échales un vistazo a sus extremidades traseras. Las aletas traseras de las ranas son muy largas, ya que saltan con más frecuencia que los sapos. Asimismo, las extremidades traseras de un sapo son más pequeñas, ya que los sapos tienden a arrastrarse.

Por otro lado, las ranas tienen las patas palmeadas (es decir, adaptas al agua para poder sumergirse y nadar) mientras que las patas de un sapo no presentan almohadillas. Otra manera de distinguirlos es por la forma de su cuerpo, ya que los sapos son pequeños y rechonchos mientras que las ranas son más grandes y delgadas.

Igualmente, deberás observar el color. Las ranas presentan un color más claro que los sapos, pues los sapos tienen una piel más verdosa. Además, los sapos presentan distintas tonalidades que abarcan desde el verde oscuro hasta el verde oliva.

Ten en cuenta el lugar

Las ranas necesitan estar cerca del agua para sobrevivir, mientras que los sapos pueden pasar mucho tiempo fuera del agua. Por este motivo, si se encuentra cerca del agua probablemente será una rana. En cambio, si está lejos del agua posiblemente se trata de un sapo, ya que las ranas no suelen alejarse del agua.

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Pixabay.

Observa cómo salta

Los sapos son más propensos a arrastrarse que a saltar. Además, es muy extraño ver a una rana arrastrándose, por lo que si el animal se arrastra es bastante probable que sea un sapo (aunque habría que descartar que no se trate de una rana herida).

Asimismo, aunque tanto las ranas como los sapos pueden saltar, las ranas saltan mucho más alto y con más frecuencia. Los sapos, sin embargo, realizan saltos muy pequeños y no tienen la capacidad de saltar muy lejos.    

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