En qué consiste la memoria de los océanos y por qué la están perdiendo

A medida que nuestro clima cambia, las aguas del mundo también lo hacen, con anomalías evidentes no solo en su temperatura, sino también en su estructura, sus corrientes e incluso su color. El entorno habitualmente estable del océano se está volviendo más impredecible. Según los científicos este fenómeno se parece a la pérdida de memoria del océano

Empecemos por saber qué es la memoria de los océanos. "La memoria del océano, la persistencia de las condiciones oceánicas, es una fuente importante de predictibilidad en el sistema climático más allá de las escalas de tiempo meteorológico", explican los investigadores en un nuevo artículo publicado en Science Advances.

"Demostramos que la memoria oceánica, medida por la persistencia interanual de las anomalías de la temperatura de la superficie del mar, se prevé que disminuya de forma constante en las próximas décadas en gran parte del planeta".

En la investigación, el equipo estudió las temperaturas de la superficie del mar (TSM) en la capa superior poco profunda del océano, llamada capa mixta del océano superior (MLD).

Tortuga en el océano
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A pesar de la relativa poca profundidad de la MLD, que se extiende hasta una profundidad de unos 50 metros desde la superficie del océano, esta capa superior de agua muestra una gran persistencia en el tiempo en términos de inercia térmica, especialmente en comparación con las variaciones observadas en la atmósfera por encima.

En el futuro, sin embargo, los modelos sugieren que este efecto de "memoria" de la inercia térmica en la parte superior del océano va a disminuir globalmente durante el resto del siglo, con variaciones dramáticamente mayores de la temperatura previstas en las próximas décadas.

"Descubrimos este fenómeno examinando la similitud de la temperatura de la superficie del océano de un año a otro como una métrica sencilla de la memoria del océano", explica Hui Shi, uno de los investigadores responsables del estudio.

Según los investigadores, los efectos de los bancos de arena en el MLD introducirán mayores niveles de mezcla de agua en la parte superior del océano, haciendo más fina la capa superior.

Se espera que esto reduzca la capacidad de inercia térmica del océano, lo que hará que la parte superior del océano sea más susceptible a las anomalías de temperatura aleatorias.

No está claro qué significa esto para la fauna marina, pero los investigadores señalan que "es probable que se produzcan impactos en las poblaciones", aunque se espera que algunas especies se adapten mejor que otras.

Por otra parte, se espera que la disminución de la memoria del océano dificulte considerablemente la previsión de la dinámica oceánica, reduciendo los plazos de entrega de todo tipo de predicciones relacionadas con las TSM. Esto dificultará nuestra capacidad de proyectar los monzones, las olas de calor marinas (OMC) y los períodos de clima extremo, entre otras cosas.

Dado que se prevé que los fenómenos meteorológicos extremos sean cada vez más frecuentes en el futuro, nuestra necesidad de predecir con exactitud las mediciones de aspectos como la temperatura del océano, los niveles de precipitación y las anomalías atmosféricas se vuelve cada vez más importante. Sin embargo, si el océano pierde su memoria, corremos el riesgo de ir en dirección contraria, afirman los investigadores. "La disminución prevista de la memoria del océano probablemente obstaculizará los esfuerzos de predicción oceánica al reducir los tiempos de espera en los que las previsiones de la TSM, incluidas las de las MHW (olas de calor marinas, en sus siglas en inglés), son hábiles", escriben los autores.

"El futuro desplazamiento de la MLD inducido por el calentamiento también puede alterar las estadísticas de las temperaturas extremas, lo que, combinado con la reducción del tiempo de espera para las predicciones basadas en la persistencia de las condiciones de la superficie del océano, planteará desafíos para la gestión de los ecosistemas y la preparación de los peligros marinos".

 

Referencia:

Shi H et al. 2022. Global decline in ocean memory over the 21st century. Science advances. DOI: 10.1126/sciadv.abm3468

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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