El leopardo de las nieves: habitante de climas extremos

Se trata del félido que habita a mayor altitud, en las montañas del Himalaya; el único gran félido que no sabe rugir.

En el gran grupo de los félidos existen dos subfamilias claramente diferenciadas. La primera es la de los felinos, subfamilia que incluye a 13 géneros y más de 30 especies, entre las que se encuentran los gatos, linces, pumas y guepardos. Son de un tamaño relativamente pequeño y no tienen la capacidad de rugir.

La segunda es la subfamilia de los panterinos, los grandes félidos que rugen, que engloba solo a siete especies: el tigre, el león, el jaguar, el leopardo, dos especies de pantera nebulosa y el leopardo de las nieves, también llamado irbis (Panthera uncia), la única excepción a la norma del rugido.

Dado que no puede rugir, inicialmente fue clasificado como felino —en el grupo de los gatos—; sin embargo, la anatomía comparada primero y la genética después, aportaron pruebas de que el grupo correcto al que pertenece es a los panterinos. Aunque no ruge, sí dispone del complejo aparato fonador propio de los grandes félidos, ausente en los gatos, y su limitación se reduce a las cuerdas vocales.

Leopardo de las nieves

Leopardo de las nieves.

Un depredador de grandes herbívoros

Un irbis pesa entre 20 y 60 kilos; sin embargo, y a pesar de ser menor que otros grandes félidos, es capaz de cazar presas de gran tamaño, incluso varias veces más grande que él, como el íbice siberiano, que en ocasiones alcanza los 130 kilos de peso. Otros rumiantes de menor tamaño, como la cabra azul del Himalaya, el argalí o el marjor completan su dieta. Excepcionalmente puede alimentarse de presas pequeñas, como liebres, pikas o marmotas.

El leopardo de las nieves vive en la cordillera del Himalaya, entre los 3000 y los 5800 metros de altitud. Esta región, con una climatología extrema de muy baja temperatura y elevada aridez, es muy poco productiva, por lo que la densidad de presas es baja; se estima que entre uno y diez por kilómetro cuadrado. Uno de los rasgos principales determinantes y limitantes en la abundancia de irbis es, de hecho, la escasez de presas. Esto requiere territorios de decenas e incluso cientos de kilómetros cuadrados para cada ejemplar. 

Aunque el leopardo de las nieves puede habitar áreas relativamente planas, como la meseta tibetana, tiene preferencia por terrenos inclinados y accidentados. Las crestas de montaña, los afloramientos rocosos y los acantilados son parte de su territorio.

Este hábitat del irbis, tan inhóspito y escarpado, ha favorecido que las adaptaciones al salto se conserven y se potencien en su proceso evolutivo, proporcionándole la capacidad de salto de longitud más largo conocido entre los félidos: hasta 15 metros —un tigre alcanza 10 metros, y un puma 12—.

Leopardo de las nieves

Leopardo de las nieves.

Vulnerable, y a peor

La población del leopardo de las nieves actualmente se estima entre los 2700 y los 3400 individuos. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo cataloga como especie vulnerable.

La causa principal de este estado es la caza directa o indirecta. Indirectamente, el impacto viene causado por la caza de cabras e íbices, las presas de que el leopardo de las nieves depende para sobrevivir.

De forma directa, por un lado, en algunos lugares se considera un animal indeseable que se debe eliminar. Por otro, su pelaje resulta un trofeo atractivo para los cazadores furtivos y sus huesos se emplean como remedio en pseudoterapias tradicionales de la región. Actualmente, la demanda de alfombras, prendas y taxidermia de leopardo de las nieves, especialmente desde China y Europa del Este, parece estar aumentando. Por ello, pese a que la caza es ilegal, se sigue realizando.

Leopardo de las nieves
Leopardo de las nieves.

Otros impactos significativos a los que se ve sometida la especie es la expansión del turismo y áreas recreativas en su territorio, y la invasión de su hábitat para la urbanización o la instalación de carreteras, ferrocarriles, campos agrícolas, explotaciones ganaderas o minería.

Se han realizado grandes inversiones para la conservación de los irbis. Entre otras medidas, el establecimiento de áreas protegidas dentro de la zona de distribución, con medidas activas para evitar la caza furtiva e iniciativas para minimizar los conflictos con los pastores, tanto en forma de seguros y subvenciones, como mediante la concienciación social.

La caza furtiva se ha reducido drásticamente con éxito en países de su distribución como Rusia, Tayikistán, Kirguistán y Kazajstán. Entre otras medidas, han optado por reclutar como guardabosques a antiguos furtivos reinsertados, personas que conocen muy bien cómo operan los cazadores.

Referencias:

Buela, A. C. R. et al. 2021. Design and Nonlinear Static Simulation of a Small–Scale Vortex Bladeless Wind Power Generator. 2021 IEEE International Conference on Automatic Control & Intelligent Systems (I2CACIS), 185-190. DOI: 10.1109/I2CACIS52118.2021.9495882

Elsayed, A. M. et al. 2022. Theoretical and numerical analysis of vortex bladeless wind turbines. Wind Engineering, 46(5), 1408-1426. DOI: 10.1177/0309524X221080468

Raghuwanshi, S. et al. 2020. Design and Fabrication of Vortex Bladeless Wind Turbine (SSRN Scholarly Paper N.o 3609291). DOI: 10.2139/ssrn.3609291

Sabab, M. W. et al. 2021. Aerodynamic Characteristic Of Vortex Bladeless Wind Turbine: A Short Review. Research Progress in Mechanical and Manufacturing Engineering, 2(1), 177-186.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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