El derretimiento del Ártico se está acelerando dramáticamente: la causa

La fusión de permafrost del Ártico podría destapar gases de efecto invernadero enterrados en lo más profundo.

Por debajo de donde se desarrolla la vida se encuentra la capa de suelo congelado, lo que conocemos como permafrost. Una porción de suelo permanentemente congelado con agua insuficiente como para formar cristales de hielo visibles. No se trata de hielo, sino de suelo congelado.

 

El permafrost ártico necesita permanecer congelado. En muchos lugares lleva congelado decenas de miles de años, bloqueando los gases de efecto invernadero y enfermedades antiguas enterradas en lo más profundo.

Lamentablemente,
el clima cambiante de nuestro planeta está erosionando los permafrost en todo el mundo. Y ahora, una investigación financiada por la NASA ha confirmado que el descongelamiento gradual del permafrost ártico se está acelerando dramáticamente por un fenómeno natural conocido como lagos termokarst.

 

Los lagos del Ártico, que se forman cuando el hielo de la superficie se derrite y el suelo se colapsa, podrían descongelar el permafrost subterráneo mucho más rápido de lo que los científicos pensaban que era posible, revela el estudio publicado en la revista Nature.

 

Las capas profundas de suelo permanentemente congelado que subyacen en gran parte del Ártico esconden reservas masivas de carbono orgánico, en forma de miles de años de materia vegetal atrapada e incluso cadáveres de animales. A medida que el suelo se derrita gradualmente, estos organismos enterrados se descompondrán y liberarán los gases de efecto invernadero, dióxido de carbono y metano en la atmósfera, lo que a su vez puede conducir a un calentamiento aún mayor. Se pensaba que esto no sucedería hasta más allá del año 2100.

"Los lagos liberarán el carbono del permafrost mucho antes de que se derrita en tierra", aclara Katey Walter Anthony, ecologista y biogeoquímica de la Universidad de Alaska Fairbanks.

 

Los científicos han estado estudiando los llamados lagos termokarst, que se crean cuando el suelo rico en hielo se derrite, lo que hace que la tierra debajo se colapse y forme un pozo, donde el agua derretida se acumula. Los lagos Termokarst parecen galletas que han sido mordidas alrededor de sus bordes, explican los expertos, porque el agua líquida 'mordisquea' los márgenes congelados circundantes, causando que el lago se expanda.

Los lagos también pueden tener hasta 30 metros de profundidad, y si el agua no se congela hasta el fondo en invierno, el calor en el agua líquida hace que se derrita el permafrost debajo de ese lago.

 

Así, "lo que antes era suelo congelado con carbono orgánico, se descongela, y ese suelo descongelado libera esta materia orgánica a los microbios que la descomponen y producen dióxido de carbono y metano", comenta Walter Anthony, coautor del trabajo.

 

Los investigadores querían cuantificar cuánto metano (el principal componente del gas que burbujea en los lagos) están emitiendo hoy día estos lagos, y cuál es la previsión de emisiones para el futuro. El equipo utilizó una combinación de modelos informáticos y mediciones tomadas del trabajo de campo en Alaska, Canadá y Siberia para mapear el crecimiento y las emisiones de los lagos termokarst.

De acuerdo con los resultados, los lagos duplicarían las estimaciones previas del calentamiento del efecto invernadero causado por el permafrost.

 

Aunque los lagos Termokarst actualmente no están incluidos en los modelos globales de cambio climático porque son pequeños y dispersos, el equipo dice que esta nueva investigación muestra cuán importante es incluirlos.

Las emisiones de combustibles fósiles humanos siguen siendo la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, pero
está claro que es importantísimo vigilar estos lagos .

 

Referencia: 21st-century modeled permafrost carbon emissions accelerated by abrupt thaw beneath lakes. Katey Walter Anthony, Thomas Schneider von Deimling, Ingmar Nitze, Steve Frolking, Abraham Emond, Ronald Daanen, Peter Anthony, Prajna Lindgren, Benjamin Jones & Guido Grosse. Nature Communications (2018)

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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