Desvelan el ciclo vital del dodo

El animal, extinto en el siglo, XVII mudaba sus plumas para sobrevivir al duro verano austral.

El dodo evolucionó para adaptarse a los ciclos climáticos estacionales de las islas de Mauricio. Para estas extraordinarias aves, el desafío fue sobrevivir a la escasez de alimentos propia de una estación dura y seca como el verano austral, entre noviembre y marzo. Pero, una vez pasada la época de escasez, las aves comenzarían a mudar las plumas, reemplazando las dañadas. 

"Hemos descubierto que, para el mes de julio, ya habrían desarrollado un plumaje completamente nuevo", detalla la investigadora principal, Delphine Angst. "En agosto, la hembras comenzaban ya a ovular, y poner huevos, que nacían llegado septiembre, permitiendo que las crías jóvenes crecieran lo suficientemente rápido como para sobrevivir a otro verano austral", concreta.

Un secreto oculto en los huesos

Angst y sus colegas elaboraron el ciclo analizando la estructura y composición de 22 huesos de 22 dodos. Todos los huesos eran de las patas traseras, excepto uno de ellos. 

Según los resultados de los análisis, publicados en la revista Scientific Reports, los huesos de los dodos más jóvenes eran anormalmente ricos en hueso fibrolamelar, el cual contiene muchas células óseas inmaduras que permiten que el ave crezca rápidamente. 

En cambio, otros huesos, pertenecientes a dodos adultos, tenían grandes cavidades que correspondían con el ciclo de muda. "Para producir nuevas plumas, las aves necesitan más calcio, y las cavidades muestran que este calcio se estaba extrayendo de los huesos”, explica la autora principal del estudio. 

El descubrimiento de que los dodos tenían un ciclo de muda también ayuda a explicar por qué los marineros que visitaban Mauricio contaban diferentes versiones sobre en su descripción de dodos.

"Hay registros de dodos con plumaje negro, que coincide, probablemente con el inicio de la época de muda. Otros describieron a los dodos como una mezcla de plumaje suave y plumas reales. Por último, hay descripciones de dodos cubiertos completamente por plumas reales, probablemente correspondientes a aves que habían completado el ciclo", dice Angst.

Pero aún hay más. El equipo también ha logrado identificar diferencias entre machos y hembras.

En dos huesos, que se han identificado con un ejemplar femenino, se ha hallado un tejido complementario, llamado hueso medular, que es una fuente vital de calcio para la fabricación de cáscaras de huevo. Este tejido es exclusivo de las hembras. Los dos huesos femeninos eran similares en tamaño a los otros huesos en su muestra, lo que tiende a refutar una idea anterior de que los ejemplares de dodo masculino y los femeninos eran muy diferentes en su tamaños adultos. 

El dodo común (Raphus cucullatus), que vivió en las islas Mauricio; y el dodo blanco, (Pezophaps solitaria), que anidó en la vecina isla de Reunión, fueron exterminados por los humanos, dentro de los primeros 100 años después de que los marineros europeos llegaran y colonizaran Mauricio en el siglo XVI.

Imagen: Julian Hume

Referencia:

Bone histology sheds new light on the ecology of the dodo (Raphus cucullatus, Aves, Columbiformes). D. Angst, A. Chinsamy, L. Steel & J. P. Hume . Scientific Reports 7, Article number: 7993 (2017). Doi:10.1038/s41598-017-08536-3e

Etiquetas: avesevoluciónfósilesnaturaleza

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