Descubren un mundo de vida oculto en las profundidades de la Tierra

El ecosistema que vive a estas profundidas es dos veces mayor que el de los océanos.

Nuestro planeta es un lugar impresionante. Lleno de vida. Mucho más de lo que pensábamos. Muy por debajo de los escasos espacios de superficie que habitamos, el planeta está lleno de una increíblemente vasta y profunda "biosfera oscura" de formas de vida subterráneas. La identificación de este mundo oculto ha sido gracias a los científicos del Deep Carbon Observatory.

Escondidos en este reino subterráneo, algunos de los organismos más antiguos del mundo prosperan en lugares donde la vida ni siquiera debería existir, y gracias a este nuevo trabajo, un equipo internacional de expertos ha cuantificado esta biosfera profunda del mundo microbiano como nunca antes se había hecho.

 

"Ahora, gracias al muestreo ultra profundo, sabemos que podemos encontrarlos en casi todas partes, aunque el muestreo obviamente ha alcanzado solo una parte infinitesimalmente pequeña de la biosfera profunda", explica la microbióloga Karen Lloyd de la Universidad de Tennessee en Knoxville.

Hay una buena razón por la que el muestreo permanece en sus primeras etapas.

En una vista previa de los resultados de una colaboración épica de 10 años realizada por más de 1.000 científicos, Lloyd y otros investigadores del Deep Carbon Observatory estiman que la este mundo oculto de vida bajo la superficie de la Tierra, ocupa un volumen de entre 2-2.300 millones de kilómetros cúbicos. Esto es casi el doble del volumen de todos los océanos del mundo.

 

Y al igual que los océanos, la biosfera profunda es una fuente abundante de innumerables formas de vida: una población que suma entre 15 y 23.000 millones de toneladas de masa de carbono (lo que representaría unas 245-385 veces más que la masa equivalente de todos los humanos en la superficie de la Tierra).

Los hallazgos, que representan numerosos estudios realizados en cientos de sitios en todo el mundo, se basan en análisis de microbios extraídos de muestras de sedimentos provenientes de 2,5 kilómetros bajo el lecho marino, y perforados desde minas y pozos de superficie a más de 5 kilómetros de profundidad.

 

Ocultas a estas profundidades, dos formas de microbios (bacterias y arqueas) dominan la biosfera profunda y se estima que representan el 70% de todas las bacterias y arqueas de la Tierra.

En cuanto a cuántos tipos de organismos estamos hablando... es difícil cuantificarlo. Los científicos dicen que, con seguridad, hay millones de tipos distintos de organismos esperando ser descubiertos.

 

"Explorar el subsuelo profundo es similar a explorar la selva tropical del Amazonas", aclara el microbiólogo Mitch Sogin, del Laboratorio de Biología Marina en Woods Hole, Massachusetts. "Hay vida en todas partes, y en todas partes hay una abundancia impresionante de organismos inesperados e inusuales".

Estas formas de vida no solo son inusuales por su apariencia y hábitat, sino por la forma real en que se encuentran, con ciclos de vida increíblemente lentos y prolongados en escalas de tiempo casi geológicas y, en ausencia de luz solar, subsisten en cantidades escasas de energía química.

 

Este descubrimiento no solo promueve la idea de que la vida profunda podría existir en otras partes del universo, sino que también ponen a prueba nuestra definición de lo que realmente es la vida.

En cierto sentido, cuanto más profundizamos, más retrocedemos en el tiempo y en la historia evolutiva.

 

"Quizás nos estamos acercando a un nexo donde los patrones de ramificación más antiguos posibles podrían ser accesibles a través de una investigación profunda de la vida", concluye Sogin.

 

Referencia: Life in Deep Earth Totals 15 to 23 Billion Tonnes of Carbon—Hundreds of Times More than Humans. Deep Carbon Observatory.

 

Crédito imagen: Gaetan Borgonie, Extreme Life Isyensya, Belgium

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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