Descubren un lagarto extinto de cuatro ojos

Es la primera vez que se encuentra esta singular característica en un animal vertebrado con mandíbula.

Un equipo internacional de científicos ha analizado los restos fosilizados de un lagarto monitor (Saniwa ensidens) y han identificado un tercer y cuarto ojo en la parte superior de la cabeza del animal. Este dato supone la primera evidencia científica de una especie de vertebrado con mandíbula que tiene estos rasgos.

Actualmente, se sabe que animales como lagartijas, sapos, atunes e incluso algunos tiburones poseen un tercer ojo parietal. De hecho, este desempeña funciones claves en la orientación geográfica y los ciclos circadianos (aquellos que regulan los cambios en las características fisiológicas en un ciclo de 24 horas) de estos seres.

Sin embargo, a pesar de que este órgano fuese común entre vertebrados primitivos, lo cierto es que,  hoy en día, el cuarto ojo tan solo lo poseen las lampreas (un tipo de pez). Ni aves ni mamíferos cuentan con él.

“Pensábamos que el tercer ojo había ido desapareciendo de manera independiente en muchos grupos de vertebrados, como mamíferos y aves, y que solo se conservó en lagartos entre los vertebrados terrestres”, asegura Krister Smith, del Instituto de Investigación Senckenberg (en Alemania). “Pero por otro lado, también existía la idea de que el tercer ojo de la lagartija se desarrolló a partir de un órgano diferente, llamado parapineal, que está bien desarrollado en lampreas. Estas dos hipótesis no se correspondían”, recalca.

Lagarto 4 ojos
Crédito: Elsevier Ltd.

El fósil, hallado en 1871, pertenece a un linaje que vivió alrededor de unos 49 millones de años atrás y gracias a esto, se han podido realizar unas primeras teorías sobre la historia progresiva del tercer y cuatro ojo.

Aproximación a la evolución ocular

Como parte de una expedición de la Universidad de Yale (EE.UU.), un grupo de científicos analizaron especímenes de museos descubiertos hace 150 años en Grizzly Buttes.

Los escáneres mostraron unos resultados sorprendentes, ya que varios restos fósiles tenían un espacio libre para el cuarto ojo. Los investigadores ya sabían previamente que estos órganos proporcionan a los animales habilidades extraordinarias, como por ejemplo, sentir la polarización de la luz y usar esa información para orientarse geográficamente

Lagarto cuatro ojos
Crédito: Elsevier Ltd.

Los nuevos hallazgos confirman el valor de los fósiles del museo, pues a pesar de su reducido tamaño y estado, han permitido conocer un gran hecho. “Nuestro trabajo muestra que incluso los fósiles pequeños y fragmentados pueden ser enormemente útiles” asegura Smith.

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Los análisis finales han confirmado que el tercer ojo de los lagartos es realmente diferente del de otros vertebrados con mandíbula, pues en el lagarto de cuatro ojos, los órganos pineales y parapineales forman un solo ojo en la parte superior de la cabeza. No obstante, aún queda mucho que aprender sobre la evolución de estos ojos y sus funciones en animales vivos.

 

Referencia: Krister T. Smith, Bhart-Anjan S. Bhullar, Gunther Köhler y Jörg Habersetzer. The Only Known Jawed Vertebrate with Four Eyes and the Bauplan of the Pineal Complex (2018) CellPress. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2018.02.021

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