Descubre cómo cambian su comportamiento las especies invasoras

Al introducir una especie en un nuevo entorno en el que no existía previamente, sufre una serie de presiones selectivas que pueden cambiar la forma en la que se relaciona con el medio.

Los seres humanos estamos cambiando nuestro planeta de un modo extremo y sin precedentes, con unas consecuencias desastrosas, y ese es un hecho innegable. De los cinco grandes motores del cambio global antropogénico, las especies invasoras se consideran la primera causa de pérdida de biodiversidad, incluso por delante del cambio climático. 

Los filtros del proceso de invasión

Las consecuencias de las invasiones biológicas son múltiples: alteran las comunidades ecológicas, causan el declive y extinción de especies. A todo ello hay que añadir el impacto sobre la agricultura, la ganadería o las infraestructuras, y los costes de su gestión y control, que en total supone pérdidas anuales de miles de millones de euros.

Mejillón
Mejillón cebra sobre un motor de barco; es una de las especies invasoras que más impactos socioeconómicos genera en España

El éxito de un proceso de invasión depende de una serie de fases que la especie invasora debe superar: el transporte, la introducción, la supervivencia, el establecimiento y la propagación. Estas fases o barreras generan un sesgo en la introducción, haciendo que muchas se pierdan por el camino, o que, llegando al nuevo ecosistema, no consigan naturalizarse. Tal y como sucedió con los conejos en Australia, no es raro que muchas poblaciones de una especie no sean capaces de instalarse, y puntualmente, una nueva población de esa misma especie, con individuos particularmente competitivos, generen un proceso de invasión exitoso.

Este tipo de filtros y presiones selectivas a los que las especies exóticas se ven sometidas durante el proceso de invasión, tiene con frecuencia efectos sobre el comportamiento de las poblaciones fundadoras, que persisten mucho tiempo después del establecimiento. Los efectos son mayores cuanto mayor sea la distancia o más barreras biogeográficas haya entre las poblaciones de la región de origen y de destino, que reducen al mínimo el flujo genético entre ellas.

Estudio de caso: el eslizón arcoíris

Eslizón arcoíris australiano
Eslizón arcoíris australiano, invasor en Hawai, Nueva Zelanda y Lord Howe.

Un grupo de investigación liderado por el profesor David G. Chapple, de la Universidad de Monash, en Australia, quiso poner a prueba hasta qué punto el proceso de invasión supone un filtro selectivo para el comportamiento animal, como la curiosidad, la audacia, la exploración o el nivel de actividad. 

Para probarlo, emplearon como modelo un lagarto australiano, el eslizón arcoíris (Lampropholis delicata), invasor en varias islas del Pacífico. Analizaron de qué forma el proceso de invasión había cambiado el comportamiento de las poblaciones introducidas, en comparación con las poblaciones nativas. Estudiaron, para ello, las poblaciones de eslizón arco iris en Hawai, Nueva Zelanda y las islas Lord Howe.

En su estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature en 2022 , muestran que, en general, las poblaciones invasoras tienen un comportamiento más curioso y exploratorio que las poblaciones nativas australianas. Del mismo modo, los eslizones de Nueva Zelanda eran significativamente más audaces y activos que sus homólogos de Australia.

Sin embargo, también observaron que estos cambios en el comportamiento dependían estratégicamente del entorno. Al contrario de lo sucedido en las poblaciones neozelandesas, las hawaianas no sufrieron cambios significativos en el nivel de actividad ni en la audacia, y los eslizones de las islas de Lord Howe eran aún menos audaces que los australianos nativos.

Las consecuencias de este fenómeno

Los cambios en el comportamiento de una especie en el proceso de invasión es, de momento, impredecible. El aumento en la plasticidad de la conducta es una de las formas con las que los organismos se enfrentan a las condiciones ambientales adversas durante la introducción, naturalización e invasión. De ahí que no todas las poblaciones de una especie lleguen siempre a superar las barreras, aunque puntualmente, algunas lo hacen, como sucedió con los conejos australianos.  Solo aquellos individuos lo suficientemente flexibles o ya preadaptados al nuevo entorno consiguen superar los filtros selectivos.

Conejos
Aunque los conejos se introdujeron múltiples veces en Australia, solo una población introducida causó la invasión

Esta plasticidad conductual puede facilitar la estabilidad y persistencia de las poblaciones, especialmente durante las primeras etapas de la invasión, cuando todavía están formadas por pocos individuos y aún son vulnerables. Una vez asentada la población, la selección natural y artificial hace lo que mejor sabe hacer: favorecer a los más aptos, fijando esos rasgos en la población y fomentando la invasión, a medio y largo plazo.

De hecho, el mismo evento de invasión puede favorecer a los individuos más propensos a adaptar su comportamiento al cambio ambiental; un fenómeno que, en un escenario de cambio climático global (

Esta plasticidad conductual puede facilitar la estabilidad y persistencia de las poblaciones, especialmente durante las primeras etapas de la invasión, cuando todavía están formadas por pocos individuos y aún son vulnerables. Una vez asentada la población, la selección natural y artificial hace lo que mejor sabe hacer: favorecer a los más aptos, fijando esos rasgos en la población y fomentando la invasión, a medio y largo plazo.

De hecho, el mismo evento de invasión puede favorecer a los individuos más propensos a adaptar su comportamiento al cambio ambiental; un fenómeno que, en un escenario de cambio climático global imperante como el actual, puede suponer un efecto de retroalimentación en favor de las mismas especies invasoras.

 Conocer estos hechos puede, también, convertirse en una herramienta útil en la lucha contra las especies invasoras. Estudiar el comportamiento de las poblaciones exóticas y entender cómo la invasión selecciona comportamientos específicos en las poblaciones introducidas nos permitirá predecir mejor posibles eventos de invasión biológica y sus efectos en las comunidades nativas y en los ecosistemas.

) imperante como el actual, puede suponer un efecto de retroalimentación en favor de las mismas especies invasoras.

 Conocer estos hechos puede, también, convertirse en una herramienta útil en la lucha contra las especies invasoras. Estudiar el comportamiento de las poblaciones exóticas y entender cómo la invasión selecciona comportamientos específicos en las poblaciones introducidas nos permitirá predecir mejor posibles eventos de invasión biológica y sus efectos en las comunidades nativas y en los ecosistemas.

Referencias:

Bayón, Á. et al. 2019. Horizon scanning to identify invasion risk of ornamental plants marketed in Spain. NeoBiota, 52, 47-86. DOI: 10.3897/neobiota.52.38113

Chapple, D. G. et al. 2022. Biological invasions as a selective filter driving behavioral divergence. Nature Communications, 13(1), 5996. DOI: 10.1038/s41467-022-33755-2

Chrobock, T. et al. 2011. Introduction bias: Cultivated alien plant species germinate faster and more abundantly than native species in Switzerland. Basic and Applied Ecology, 12(3), 244-250. DOI: 10.1016/j.baae.2011.03.001

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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