¿De dónde sale la esponja de Luffa?

Esta esponja se obtiene del fruto de una planta similar al calabacín, y mediante una técnica tradicional que aún se realiza hoy en día.

 

Desde hace un tiempo las esponjas de Luffa están de moda. Son esponjas de origen natural, de textura dura y áspera, que se ablandan al mojarse, y con una gran propiedad exfoliante. Existen varias formas de presentar el producto; algunas se fabrican a partir de fibras trenzadas y entretejidas; otras, mucho más rudimentarias, se presentan directamente con el mismo aspecto, alargado e irregular, que tienen en origen.

A diferencia de las esponjas marinas, de origen animal y pertenecientes al grupo de los poríferos, las esponjas de Luffa, son de origen vegetal y se obtienen del fruto de una planta.

Se trata del género Luffa —de ahí su nombre—, con varias especies muy representativas, entre las que destaca Luffa aegyptiaca, una planta trepadora anual nativa del sur y sudeste asiático, de la familia de las cucurbitáceas.

Fruto de la ‘Luffa’
Fruto de la ‘Luffa’

¿Cómo se extrae una esponja de un fruto?

El fruto de L. aegyptiaca tiene un aspecto muy similar al calabacín —planta de la misma familia botánica—, alargado y de unos 30 centímetros de longitud. En algunos lugares, la fruta joven se consume como alimento, de hecho, tradicionalmente se ha cultivado en Asia con ese propósito.

Cuando el fruto madura, sin embargo, se vuelve extremadamente fibroso y se seca en la misma planta, lo que la hace incomestible. En el proceso pierde prácticamente toda la pulpa, y solo quedan los haces vasculares del xilema, como una malla dura y rígida. Estos haces vasculares forman la fibra que se convertirá en esponja.

El primer paso tras la recolección es pelar el fruto maduro. Puede pelarse recién recolectada, pero resulta más sencillo hacerlo previa hidratación: la cáscara casi se cae sola. Después hay que sacar las semillas, lo que tradicionalmente se hace mediante el batido: golpeando el fruto contra una malla o contra una madera, haciendo que las semillas se desprendan y se caigan.

Esponjas de ‘Luffa’ tendidas para secarse
Esponjas de ‘Luffa’ tendidas para secarse

Para eliminar los restos de pulpa son necesarios varios lavados. Una vez que la esponja está limpia, se deja secar y estará lista para su uso.

Puede emplearse la fruta entera, o bien cortada en piezas con formas específicas, o a través de un procesado que extraiga la fibra en forma de hilo, que luego es trenzado o tejido para fabricar productos más elaborados.

Esta forma de elaborar la esponja se remonta a tiempos antiguos. Aunque en Europa su uso es relativamente reciente, las esponjas de Luffa tienen tradición en las regiones tropicales de Asia y de América. Los registros más antiguos del uso de esta planta se encuentran en Israel, en unos mosaicos de templos de la época bizantina.

Mosaico en la sinagoga de Bet Alfa (s. VI) en el que se representan varias esponjas de ‘Luffa’ (Wikimedia / CC 3.0 Anatavital).
Mosaico en la sinagoga de Bet Alfa (s. VI) en el que se representan varias esponjas de ‘Luffa’ (Wikimedia / CC 3.0 Anatavital)

No es solo una esponja

La fibra que se obtiene de L. aegyptiaca no solo tiene una gran utilidad como esponja exfoliante. Este material ha sido objeto de estudio en el campo de la tecnología de materiales, debido a sus propiedades específicas.

Por su origen, haces vasculares del xilema de los frutos, las fibras simples tienen una elevada porosidad, y están compuestas principalmente por una matriz de lignina, celulosa y hemicelulosa. Esto lo convierte en un material con una resistencia similar a la de la madera. Además, la forma en la que están dispuestas las fibras en el fruto lo convierten en una estructura muy ligera, pero a la vez firme y resistente a la deformación. De hecho, se ha llegado a sugerir su estructura como modelo para la elaboración de espumas con aplicaciones como la fabricación de dispositivos antiaplastamiento más ligeros.

Fibras de ‘Luffa’
Fibras de ‘Luffa’

Por otro lado, su elevada porosidad lo convierte en un material extraordinariamente adsorvente capaz de retener sustancias disueltas en su superficie —no debe confundirse con ‘absorbente’—. Este hecho se suma a su carácter biodegradable, para convertirlo en un material muy prometedor como alternativa a otros adsorbentes menos sostenibles. En este sentido, se han citado aplicaciones en sectores como la medicina, la cosmética, la industria y, particularmente relevante, el tratamiento de aguas residuales.

Otra posible utilidad de la esponja de Luffa apunta hacia el campo de la microbiología y la biología celular, particularmente para la inmovilización celular. En este sentido, la esponja serviría como una suerte de exoesqueleto o de andamio que facilite el crecimiento de cultivos celulares. Su alta porosidad permite que las células cultivadas se asienten adecuadamente en su estructura, mientras que su ligereza lo hace muy fácil de manejar. Además, es resistente a los cambios de pH, y muy sencillo de esterilizar.

Referencias:

Anastopoulos, I. et al. 2020. Environmental applications of Luffa cylindrica-based adsorbents. Journal of Molecular Liquids, 319, 114127. DOI: 10.1016/j.molliq.2020.114127

Chen, Q. et al. 2014. A multiscale study on the structural and mechanical properties of the luffa sponge from Luffa cylindrica plant. Journal of Biomechanics, 47(6), 1332-1339. DOI: 10.1016/j.jbiomech.2014.02.010

Oboh, I. et al. 2009. Luffa cylindrica-an emerging cash crop. African Journal of Agricultural Research, 4, 684-688.

Saeed, A. et al. 2013. Loofa (Luffa cylindrica) sponge: Review of development of the biomatrix as a tool for biotechnological applications. Biotechnology Progress, 29(3), 573-600. DOI: 10.1002/btpr.1702

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

Continúa leyendo