Curiosidades increíbles sobre la mariposa monarca

Las mariposas monarca suelen poner de 300 a 500 huevos en diferentes plantas de algodoncillo.

mariposa monarca
Pixabay.

Con sus brillantes alas de color naranja y su espectacular migración, las mariposas monarca (Danaus plexippus ) son uno de los insectos más populares del mundo. Sin embargo, su población ha disminuido en las últimas décadas a medida que se iban enfrentando a la pérdida de hábitat y otras amenazas.

Ciclo de vida de la mariposa monarca

Las mariposas monarca pasan por cuatro etapas de vida: huevo, larva, pupa y adulto. 

Pueden aparearse varias veces, a veces durante 16 horas seguidas. Después, la hembra comienza a poner huevos en las plantas de algodoncillo. Los huevos de la mariposa monarca tienen el tamaño de la cabeza de un alfiler y presentan crestas verticales.

Las mariposas monarca hembra suelen poner de 300 a 500 huevos en diferentes especies de plantas de algodoncillo (Asclepias), pero se sabe que ponen más de 1.100 huevos en cautiverio.

Sin embargo, solo alrededor del 10% de esos huevos sobreviven hasta la etapa de larva debido a la fuerte depredación de las arañas y las chinches. Los huevos tardan entre tres y cinco días en eclosionar.

Datos sobre sus alas

Las mariposas monarca tienen alas anaranjadas con un entramado de venas negras. Las hembras son de una tonalidad más oscura y presentan venas más gruesas, mientras que los machos tienen dos manchas negras en las venas de sus alas traseras. 

El borde de las alas es negro con manchas blancas, marrones y amarillas tanto en los machos como en las hembras. 

Por otro lado, las mariposas monarca suelen medir entre 7 y 10 centímetros, tal como sostiene la National Wildlife Federation.

mariposa
Pixabay.

¿Son venenosas?

Las mariposas monarca son venenosas para la mayoría de sus depredadores. Esto se debe a que durante la etapa larvaria, se alimentan exclusivamente de savia de algodoncillo, que contiene unos tóxicos llamados cardenólidos. 

Así, las mariposas adultas retienen las toxinas que comieron como larvas, lo que las hace venenosas para depredadores como las aves, las ranas y los lagartos, según una investigación publicada en la revista Current Biology. 

De hecho, los colores brillantes sirven como una señal de advertencia de su toxicidad para otras especies. Y, aunque la mayoría de las aves aprenden a asociar los colores brillantes de un insecto con la amargura y los vómitos, algunas aves, como el picogrueso de cabeza negra, han evolucionado para disfrutar del sabor de las mariposas monarca.

Rocío

Rocío Sánchez Montilla

Periodista freelance. Más malagueña que desayunar pitufos o ponerle nombre a los cafés. Escribo sobre ciencia, naturaleza o mundo animal cuando mi gata no está encima del teclado.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo