¿Cultura o maltrato? Monos recolectores en Tailandia

Una asociación ecologista desata una fuerte polémica en el país asiático

macaco
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Los macacos tailandeses han sido y son utilizados para recolectar cocos en Tailandia. Pequeños productores llevan más de un siglo criando monos en cautividad con este fin, alegando que se trata de una antigua tradición que les permite una cosecha mucho más eficiente. 

Según la profesora tailandesa de la Facultad de Historia de Oxford, Phacha Phanomvan, “distintos estudios antropológicos demuestran que los monos han sido domesticados para recoger fruta en el Sudeste Asiático desde hace más de 1000 años y conviven en las granjas como si fueran un miembro más de la familia”.

Desde el año 2019, la ONG ecologista Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, en inglés) está denunciando la situación, ya que la entiende como una forma de explotación animal. La organización ha acusado a grandes marcas tailandesas del uso de monos en sus cosechas, las cuales se dedican a exportar productos derivados del coco por todo el mundo, como la leche, el yogur, el aceite y la harina.

Pero la campaña de la ONG animalista no acaba aquí, también han promovido un boicot internacional. Múltiples cadenas de supermercados británicos y estadounidenses han dejado de comercializar productos de dichas empresas. Un asunto que no tardó en llegar al gobierno tailandés, que defendió de manera contundente al sector del coco de las acusaciones de maltrato animal.

Según los informes de PETA, por mucho que las autoridades lo nieguen, la industria del coco en Tailandia tiene un lado oscuro y no han dejado de difundir vídeos en los que se puede ver a monos encadenados y enjaulados en pésimas condiciones. Uno de los vídeos de sus campañas alega que “las crías de macaco ha sido capturadas ilegalmente de la naturaleza, entrenadas para recoger cocos de forma abusiva y que en las granjas están encadenados en soledad, sin posibilidades de socializar con sus congéneres”.

Datos como los de año 2019, señalaban a Tailandia como uno de los principales exportadores de leche de coco. Lo hizo a más de 120 países por un valor de 12 760 millones de bahts, equivalentes a 362 millones de euros, principalmente a Estados Unidos (35%), Australia (9%) y el Reino Unido (8%).

Según la ONG, a día de hoy más de 33 000 tiendas de todo el mundo han dejado de vender leche de coco tailandesa procedente de la explotación de los macacos. Un hecho que, indudablemente, tendrá efectos perjudiciales en la economía del sector y del país. Actualmente, tanto las empresas como el gobierno siguen negando que exista esta praxis.

A todo esto, la profesora Phacha Phanomvan, responde que “viviendo en las granjas familiares, los macacos pueden coexistir con los humanos, y así dejar de ser vistos y perseguidos como si fueran una plaga urbana. Se trata de una relación simbiótica en la que ambas especies salimos ganando”.

Y tú, ¿qué piensas del uso de animales para la agricultura? 

 

Referencias: 

Agencia Efe. (2020, Julio 7). Monos recolectores de cocos: ¿Tradición o explotación en Tailandia? https://www.efe.com/efe/america/mexico/monos-recolectores-de-cocos-tradicion-o-explotacion-en-tailandia/50000545-4290931 

PETA. (2021, Junio 29). Monkeys Chained, Abused for Coconut Milk https://investigations.peta.org/monkeys-abused-coconut-milk 

Oriol

Oriol Cervera Subirats

Fanático de las curiosidades y apasionado del mundo natural. Escribo y produzco documentales ambientalistas y de vida salvaje, siempre con un toque de humor (¡que para eso estamos!).

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