¿Cuánto puede viajar un ave migratoria?

Vuelos de miles de kilómetros, meses sin tocar tierra, viajes desde Gran Bretaña hasta la Antártida… algunas aves migratorias son capaces de realizar proezas fascinantes.

 

Las aves migratorias tienen una serie de particularidades que llaman nuestra atención. En general, permanecer en el aire es más costoso en términos de energía que estar en tierra o en el agua, por lo que las aves que deciden volar largas distancias han de hacerlo por una buena razón. Estos animales suelen pasar los veranos en entornos templados, donde pueden reproducirse y encontrar alimento sin dificultad, y durante el invierno viajan a lugares más cálidos buscando un clima más favorable.

Cuando las aves migran, normalmente intercalan períodos de vuelos más o menos largos con descansos, ya sea en el agua o en tierra, para recuperarse del desgaste de energía. Sin embargo, existen excepciones, y hay aves que pueden viajar miles de kilómetros sin escalas.

Planear y no aletear: la migración ‘low cost

Albatros errante
Albatros errante

El albatros errante (Diomedea exulans) es una de las aves con mayor envergadura del mundo —3,5 metros, nada menos—. Gracias a sus alas descomunales, este animal es capaz de planear durante largos períodos de tiempo sin apenas esfuerzo, a una velocidad que puede alcanzar los 70 kilómetros por hora. Esto hace que el vuelo no sea tan costoso y pueda volar durante mucho más tiempo y distancia sin necesidad de descansar. Habitan en los océanos del hemisferio sur, y pueden pasar días en el aire, deteniéndose tan solo para comer.

Pueden volar durante varios días, cubriendo más de 5500 kilómetros en un solo viaje sin escalas.

El vuelo más largo sin escalas

Aguja colipinta
Aguja colipinta

Las ventajas del albatros no son compartidas por todas las aves; muchas necesitan aletear para mantener el vuelo, y aún con esa condición, pueden superar al gran planeador.

Una de las aves que más distancia cubre en vuelo con aleteo es la aguja colipinta (Limosa lapponica). Las zonas de reproducción se encuentran en el círculo polar ártico, distribuyéndose por Alaska, toda la costa norte de Rusia y el macizo escandinavo. Allí pasan el verano, para migrar en invierno a las costas de Europa, África, Madagascar, Asia, Australia y Oceanía.

En algunas de las poblaciones el viaje puede ser más corto, desde las islas británicas hasta el norte de Noruega; pero en otros casos las aves atraviesan el océano pacífico, desde Australia y Nueva Zelanda hasta las costas de Alaska. Se han llegado a observar migraciones de hasta 29280 kilómetros de distancia, realizados solo en tres fases: de Nueva Zelanda hasta China, de allí a Alaska, y vuelta a Nueva Zelanda. El vuelo sin escalas más largo registrado es este último, que cubre 11690km, en un viaje de al menos 8 días sin descanso. En la aguja colipinta tenemos, por tanto, el récord del vuelo más largo sin escalas.

Volando días, semanas y meses

Vencejo común
Vencejo común

Algunas aves son capaces de volar durante días, pero es un ritmo que normalmente no pueden mantener en el tiempo. Incluso rutas tan largas como las de la aguja colipinta tienen una duración que raras veces supera las dos semanas. Además, estos largos vuelos sin pausas suelen ser comunes en animales que atraviesan grandes mares u océanos, mientras que cuando migran atravesando masas de tierra, pueden y suelen detenerse a descansar.

Pero no es eso lo que hace el vencejo común (Apus apus). Para este animal, alzar el vuelo es una tarea compleja; sus patas diminutas, la forma de su cuerpo y de sus alas lo convierten en un volador acrobático excepcional, pero se le dificulta sobremanera el despegue, que debe llevar a cabo dejándose caer desde cierta altura, y que raras veces consigue si lo intenta desde el suelo.

A finales del verano, los vencejos parten desde sus zonas de anidada en el norte de Europa, y migran hasta el África subsahariana. Allí pasan todo el invierno en vuelo hasta regresar a Europa, donde vuelven a anidar, 10 meses después de partir, y en algunos casos, 10 meses después de tocar suelo por última vez. Aunque la mayoría realizan entre una y tres pausas breves de descanso nocturno en algún momento de esos diez meses, se han observado algunos individuos que no llegan a asentarse en ningún momento. Viajan volando, pero también se alimentan, beben e incluso duermen volando. Durante el atardecer ascienden a gran altura, y se mantienen planeando mientras duermen.

La migración completa más larga

Charrán ártico
Charrán ártico

Se ha expuesto el viaje sin escalas más largo en distancia, y también el de mayor duración. Sin embargo, ni el vencejo real ni la aguja colipinta son los animales con el viaje migratorio más largo —contando las paradas en ruta—. El mérito de este logro  lo tiene el charrán ártico (Sterna paradisaea). Se reproduce en regiones árticas y subárticas, como la aguja colipinta, pero su zona de invernada está aún más al sur que Australia o Nueva Zelanda.

Concretamente, el viaje migratorio más largo registrado hasta el momento por un charrán ártico —y que se corresponde con el vuelo migratorio más largo jamás observado— fue el de una colonia anidada en las islas Farne, en Reino Unido. La ruta completa fue registrada mediante seguimiento por geolocalización: a finales del verano comenzaron el viaje desde las islas Farne hasta Sudáfrica, en un vuelo de un mes de duración; de ahí al océano índico, donde realizaron la primera parada prolongada; la segunda y tercera paradas fueron en dos zonas costeras de la Antártida, donde pasaron el verano austral; de allí volvieron a Sudáfrica, y regresaron a las islas Farne bordeando la costa oriental del continente africano.

La migración completa fue de 96000 kilómetros. Se estima que un charrán ártico puede llegar a volar más de tres millones de kilómetros a lo largo de toda su vida; como ir y volver a la luna cuatro veces.

REFERENCIAS:

Åkesson, S. et al. 2005. Albatross Long-Distance Navigation: Comparing Adults And Juveniles. The Journal of Navigation, 58(3), 365-373. DOI: 10.1017/S0373463305003401

Battley, P. F. et al. 2012. Contrasting extreme long-distance migration patterns in bar-tailed godwits Limosa lapponica. Journal of Avian Biology, 43(1), 21-32. DOI: 10.1111/j.1600-048X.2011.05473.x

Liechti, F. et al. 2013. First evidence of a 200-day non-stop flight in a bird. Nature Communications, 4(1), 2554. DOI: 10.1038/ncomms3554

Redfern, C. P. F. et al. 2020. Overland movement and migration phenology in relation to breeding of Arctic Terns Sterna paradisaea. Ibis, 162(2), 373-380. DOI: 10.1111/ibi.12723

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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