¿Conoces a las increíbles salamandras paracaidistas?

Un estudio reciente demuestra cómo la salamandra errante, una especie arborícola de California, es capaz de saltar como si fuera un paracaidista, es decir, con las extremidades y la cola extendidas y el cuerpo plano como una tabla. Los investigadores han grabado en vídeo el vuelo del animal y es digno de ver.

La salamandra errante (Aneides vagrans) vive en la copa de las secuoyas de California, consideradas los árboles más altos que existen en nuestro planeta. Como consecuencia, lo que se conoce sobre estos anfibios no es mucho. Se sabe que cuando a la salamandra se le molesta, salta desde las ramas de los árboles. Un estudio publicado en la revista Current Biology enseña de manera literal, pues adjunta un vídeo, cómo el salto del animal se parece, y mucho, al de un paracaidista. La salamandra cae al vacío extendiendo sus extremidades y su cola y con el cuerpo plano como una tabla.

“El hecho de que A. vagrans salte desde los árboles más altos de la Tierra sugiere una adaptación para el descenso controlado en estas salamandras altamente arborícolas, especialmente teniendo en cuenta los peligros potenciales de las caídas incontroladas desde el dosel”, escriben los autores, haciendo referencia a la peligrosidad de caer desde la copa del árbol.

Es curioso que las salamandras se “lancen en paracaídas” puesto que su anatomía, aunque ideal para trepar, no es precisamente aerodinámica. “El cuerpo cilíndrico de las salamandras no favorece la estabilidad, y la ausencia de superficies de control aerodinámico elaboradas sugiere la necesidad de movimientos posturales y apendiculares para mantener una postura corporal estable en el aire. Aquí demostramos que las salamandras arborícolas son capaces de lanzarse en paracaídas y planear, y examinamos cómo controlan el descenso sin características aerodinámicas conspicuas (por ejemplo, aletas en la piel)”, dicen los autores en la publicación.

Los investigadores se propusieron, entonces, entender qué podría hacer la salamandra para planear a la manera de un paracaidista. Para ello, construyeron un túnel de viento vertical que simulara la caída desde un árbol, en vez de lanzarlas de manera natural. Lo que descubrieron fue que los animales tenían todo un repertorio de movimientos y posturas que empleaban para controlar la caída. Al girar la cola y cambiar la posición de los dedos de los pies y las patas, las salamandras eran capaces de mantener sus cuerpos casi paralelos al suelo mientras caían. También podían girar de manera horizontal.

Al adoptar una postura similar a la propia de los paracaidistas, las salamandras redujeron su velocidad vertical hasta en un 10 %, según el estudio.

“Las presiones de selección impuestas a la caída desde las alturas pueden ser sustanciales, y han dado lugar a la evolución de diversos comportamientos aéreos entre los taxones arborícolas; sin embargo, el comportamiento aéreo que se produce en las salamandras arborícolas es sorprendente, y exige más trabajos sobre la ocurrencia natural de la caída, el planeo y el descenso aéreo dirigido en los tetrápodos que habitan en las copas de los árboles”, dicen los investigadores.

Ahora, Christian Brown, uno de los autores, está investigando si los animales son capaces de dirigir su vuelo para evitar caer directamente al suelo. En su opinión, si pueden hacerlo, es más probable que aterricen en el tronco para agarrarse a las ramas inferiores de los árboles o incluso a los helechos que crecen en la corteza.

El investigador cree que si estas salamandras caen al suelo no se morirían ya que pesan muy poco (no más de 6 gramos) y la pelusa que rodea la base de la secuoya haría de colchón amortiguador. Lo peligroso sería más bien el regreso a la copa y es que un estudio de 2021 reveló que podían tardar horas o días en llegar a la zona. En todo ese tiempo las salamandras pueden secarse, ser devoradas por otro animal o incluso quedarse sin fuerzas antes de poder encontrar algo de comida.

Brown afirma que otros animales podrían tener habilidades inesperadas de paracaidismo y planeo que la gente aún no ha notado. Espera que el estudio llame la atención sobre la compleja pero poco conocida biodiversidad del dosel (copa) de las secuoyas.

"Los científicos apenas han estudiado el ecosistema del dosel de las secuoyas y la fauna única que ha formado a lo largo de la evolución", dijo en un comunicado de prensa.

 

Referencia:

Brown, Christian E. et al. Gliding and parachuting by arboreal salamanders. 2022. Current Biology. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2022.04.033

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable y me encantan los animales.

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