¿Cómo mejora el lobo la salud del ganado?

A pesar de su mala fama, el lobo ibérico puede convertirse en un gran aliado para el sector ganadero.

 

El lobo ibérico a pesar de ser un animal formidable, esencial para el mantenimiento de muchos ecosistemas mediterráneos y templados, en España es considerado un enemigo de la ganadería, aunque su impacto es mucho menor de lo que se cree. En realidad, la mayoría de los ataques atribuidos a lobos no son provocados por estos animales.

La demonización del lobo

Desde que en septiembre de 2021 se prohibiese la caza del lobo ibérico en todo el territorio nacional, muchas voces críticas tratan de demonizar su imagen, apelando al miedo, insinuando que son poco menos que una plaga, o pretendiendo convencer de lo peligrosos que pueden ser.

Se han expuesto casos de lobos que se han acercado demasiado a ciertas localidades —maximizando a veces su tamaño, tratándose de pequeñas aldeas de montaña—, sin tener en cuenta un contexto muy relevante: que esos acercamientos son síntoma de manadas desestructuradas víctimas de la caza, ya que el lobo percibe en el ser humano a una amenaza, y las manadas bien estructuradas no se acercan.

Lobos ibérico
Lobo ibérico

Algunos aseguran haberse encontrado hasta con diez ejemplares en un paseo por el campo, –gran proeza, dado que observadores experimentados, siguiendo sus rastros y empleando las mejores técnicas conocidas, raras veces consiguen observar a más de tres o cuatro ejemplares en toda una jornada.

Incluso se viralizaron unas fotografías y un vídeo de un lobo devorando los restos de una cierva en la provincia de León, comportamiento que no debería sorprender a nadie.

En los mejores casos se trata de observaciones anecdóticas, y en otros muchos, simples hipérboles floreadas sin un contexto sólido. Sin embargo, hay algo que obvian estos críticos con la prohibición de la caza del lobo. Y es que este depredador, lejos de ser un enemigo, puede ser un gran aliado de los ganaderos, una suerte de veterinario salvaje, capaz de controlar enfermedades que suponen riesgos para la salud de los animales de granja, e incluso para la salud humana.

El lobo como protector

Muchos animales silvestres, como ciervos y jabalíes, pueden ser reservorios de enfermedades. Algunas pueden tener múltiples hospedadores salvajes, como sucede con la tuberculosis, una enfermedad que se contagia de unos animales a otros con relativa facilidad, y que la fauna silvestre puede transmitir al ganado, a través de vegetación contaminada, agua o barro.

La tuberculosis llega a causar pérdidas económicas importantes en el sector ganadero, con el riesgo añadido de que sin un tratamiento veterinario adecuado, pueden derivar en zoonosis, y provocar problemas de salud pública. Además, otros animales como el lince ibérico son susceptibles de padecerla, causando problemas de conservación.

Lobo ibérico
Lobo ibérico

Como los cazadores humanos, los lobos son extraordinariamente selectivos en la caza. Pero a diferencia de los humanos, que prefieren las piezas más grandes y fuertes, los lobos seleccionan a los miembros más débiles, que con mucha frecuencia, lo son por estar enfermos. Y parafraseando el conocido refrán, “muerto el jabalí enfermo, se acabó la tuberculosis”.

Así lo mostró un estudio realizado en 2019 por un grupo de investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegeticos (IREC - CSIC), en colaboración con la Universidad de Edimburgo y el Gobierno de Asturias.

Según sus resultados, la eliminación de los lobos inicialmente provoca un incremento en la densidad de presas —en el estudio, de jabalíes—, algo evidente, que ya conocíamos, y que puede desembocar en un desastre ecológico. Pero además, la desaparición del depredador incrementa la prevalencia de enfermedades entre sus presas, y con ello, aumenta la probabilidad de transmisión de esas patologías al ganado, y en última instancia, a las personas.

Este mismo patrón preventivo, que sitúa al lobo como pieza clave en el control de enfermedades, sucede también con otras patologías, como la brucelosis —infección muy grave, que se puede transmitir a las personas a través de productos lácteos crudos o no pasteurizados, o por contacto directo con animales enfermos— o el carbunco —también conocido como ántrax, causante de unos edemas negruzcos que recuerdan al carbón—.

La enfermedad de Lyme, así como otras enfermedades transmitidas por garrapatas, también son patologías con múltiples hospedadores, que pueden llegar a convertirse en auténticos problemas de salud humana. Del mismo modo, se ha observado que una población estable de animales depredadores —como lobos y zorros— puede reducir el contagio.

A pesar de la mala fama del lobo entre los ganaderos, lo cierto es que estos grandes depredadores pueden ser excelentes aliados, al actuar como un sistema de protección de la salud del ganado.

Referencias:

Blackburn, J. K. et al. 2014. Dances with anthrax: wolves (Canis lupus) kill anthrax bacteremic plains bison (Bison bison bison) in southwestern Montana. Journal of Wildlife Diseases, 50(2), 393-396. DOI: 10.7589/2013-08-204

Cowie, C. E. et al. 2014. Shared risk factors for multiple livestock diseases: A case study of bovine tuberculosis and brucellosis. Research in Veterinary Science, 97(3), 491-497. DOI: 10.1016/j.rvsc.2014.09.002

Levi, T. et al. 2012. Deer, predators, and the emergence of Lyme disease. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(27), 10942-10947. DOI: 10.1073/pnas.1204536109

Tanner, E. et al. 2019. Wolves contribute to disease control in a multi-host system. Scientific Reports, 9(1), 1-12. DOI: 10.1038/s41598-019-44148-9

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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