¿Cómo han evolucionado los colmillos de las serpientes?

La forma de los colmillos está estrechamente relacionada con la preferencia de las presas.

serpiente
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Las serpientes emplean sus colmillos para perforar a sus presas e inyectar un veneno que muchas es mortal. Sin embargo, existen más de 3 000 especies diferentes en el planeta, por lo que los científicos se preguntaban si los colmillos de las serpientes podían tener una forma diferente en función de su alimentación.

Para descubrirlo, un equipo de investigadores de la Universidad de Monash (Australia) examinó de forma tridimensional los colmillos de 81 especies diferentes de serpientes. Así, pudieron llegar a la conclusión de que los colmillos han ido adaptándose a las presas preferidas de las serpientes, desde los cangrejos de caparazón duro hasta mamíferos de gran tamaño o peludos. Además, los resultados del estudio fueron publicados en la revista Evolution.

Diferencias entre familias de serpientes

Las serpientes venenosas se encuentran en todo el mundo y pertenecen a cinco grandes familias. Sin embargo, a lo largo de la evolución, cada una de estas familias desarrolló sus colmillos de manera distinta, lo que dio lugar a pequeñas diferencias entre ellas.

Las víboras y los atractaspididos presentan colmillos tubulares largos que se abren cuando son golpeados, mientras que las serpientes elápidas tienen colmillos tubulares cortos que están fijos en la mandíbula. Por su parte, los colúbridos y los homalopsidos tienen colmillos acanalados en la parte posterior de la boca.

colmillos de serpiente
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Los dientes se adaptan a la dieta en todo el reino animal

Las variaciones en la forma de los dientes en función de la dieta es habitual en el reino de los mamíferos. Los carnívoros suelen tener dientes en las mejillas para desgarrar la carne, y los herbívoros presentan molares estriados para triturar hojas, raíces y otras materias vegetales.

Las serpientes venenosas se alimentan de presas diferentes. Algunas comen pequeños mamíferos (como los ratones) mientras que otras prefieren los peces o cangrejos. De hecho, algunas serpientes cazan reptiles e incluso se alimentan de otras serpientes. 

Desarrollo de los colmillos

Para llevar a cabo la investigación, los científicos examinaron los colmillos de 81 especies de serpientes pertenecientes a cuatro familias (a excepción de los atractaspididos). De esta forma, al medir las diferencias en la fuerza de los colmillos, pudieron descubrir cómo la forma de los colmillos está estrechamente relacionada con la preferencia de las presas.

Según los investigadores, los colmillos más robustos se encuentran en especies que se alimentan de presas más duras, mientras que las serpientes que se alimentan de presas más pequeñas (como los ratones) presentan colmillos delgados y puntiagudos.

Además, gracias a este estudio los científicos saben más sobre los alimentos que prefieren cada tipo de serpiente. Esta información puede ser crucial tanto para el futuro de las serpientes como para el de sus presas, pues en Australia la mayoría de las serpientes en peligro de extinción se ven afectadas por la pérdida de hábitat. Esto, a su vez, dificulta que puedan atrapar a sus presas favoritas.

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