¿Cómo afecta el cambio climático a los pingüinos de la Antártida?

El cambio climático es una de las principales causas antropogénicas de pérdida de biodiversidad, y los habitantes de entornos extremos, altamente especializados, pueden sufrir impactos particularmente severos.

El impacto del cambio climático antropogénico sobre las especies y ecosistemas aumenta progresivamente. Las extinciones de poblaciones locales relacionadas con el clima han pasado de ser acontecimientos anecdóticos a convertirse en habituales. En muchos casos, la extinción de poblaciones puede suponer la extinción completa de una especie. 

El cambio del clima es, actualmente, la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el planeta, solo por detrás de las especies exóticas invasoras.

El riesgo de extinción aumenta a medida que el cambio climático se acelera más y más. Se estima que, con las políticas medioambientales actuales, entre el 16 y el 30% de las especies actuales está amenazado. Y la fauna altamente especializada, que vive en entornos extremos, es especialmente sensible a los cambios ambientales. Este es el caso del oso polar, la foca o el pingüino.

Pingüinos y cambio climático en la Antártida

La relación entre los pingüinos y el hielo

El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) es, quizá, la especie de pingüino más emblemática del mundo. Íntimamente ligado al hielo marino, cría durante el invierno austral, sobre las plataformas de hielo fijo, que se mantienen fijas y estables contra la costa. Estas plataformas se forman durante el otoño austral —de marzo a junio— y se fragmentan durante la primavera austral —de septiembre a diciembre—.

Durante la época no reproductiva, las plataformas de hielo flotante o los icebergs planos y accesibles sirven como áreas de descanso, refugio para evitar a los depredadores marinos, o zonas donde mudar el plumaje. Desde esas plataformas también observan el mar y buscan zonas ricas en presas, para zambullirse en el agua por sorpresa.

La presencia de estas placas de hielo, fijas o móviles, además de condicionar el comportamiento y la abundancia de pingüinos, también influye en la abundancia de sus presas. 

Por todo ello, las variaciones en la cantidad de hielo marino cercano a las costas de la Antártida afectan significativamente a la supervivencia del pingüino emperador y a su capacidad reproductiva. 

Pingüinos en la Antártida

Los cambios en el hielo antártico

Las poblaciones de pingüino emperador, como las de otras especies de pingüinos, están entrando en un riesgo creciente que cada vez es más preocupante. Debido al aumento de las temperaturas globales, los hielos marinos en las costas antárticas se forman cada vez más tarde y se fragmentan cada vez más pronto. La formación tardía provoca un retraso en el inicio de la cría, y una ruptura temprana puede reducir drásticamente el éxito reproductivo, pues los pollos aún no estarán listos para emanciparse cuando suceda.

En algunos lugares, las perturbaciones climáticas han provocado su inhabitabilidad durante varios años seguidos. Por ejemplo, las condiciones ambientales en la bahía de Ledda, en el mar de Amundsen, o en la bahía de Halley, han causado, durante varios años consecutivos, una ruptura de los hielos demasiado temprana como para que las crías pudieran emanciparse y sobrevivir. Algunas de las colonias afectadas se encuentran entre las más numerosas. 

Otro efecto que sufren las poblaciones de pingüinos es la aceleración en el movimiento de los hielos glaciares. La estabilidad de las plataformas de hielo marino puede verse comprometida por la llegada de grandes volúmenes de hielo continental. 

La fragmentación de grandes lenguas de hielo genera icebergs irregulares de gran tamaño, inaccesibles para los pingüinos, y que, por lo tanto, no pueden emplear como áreas de descanso o refugio. Además, estos icebergs en el mar puede causar un efecto barrera durante el período de cría, obligando a los padres a dar largos rodeos hasta las zonas de alimentación, reduciendo con ello, también, el éxito de la crianza. 

En el año 2001, el mayor iceberg jamás registrado dominó el mar de Ross y destruyó el hábitat en el Cabo Crozier, causando una elevada mortalidad tanto en pollos como en adultos. La colonia fracasó en sus intentos de reproducirse ese año y, durante los tres años siguientes, la producción de polluelos estuvo por debajo del 40% de lo habitual.

Antártida

¿Qué debemos esperar?

Las previsiones de futuro, en lo que al cambio climático se refiere, no siempre son precisas. Existen múltiples variables que pueden cambiar el escenario drásticamente, para mejor o para peor. 

La creación de políticas restrictivas que apuesten por reducir al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero podrían situar nuestro futuro en un escenario más esperanzador que si se sigue sin hacer nada. 

De momento, sabemos que el ansiado límite de aumento de temperatura global en 1,5 °C marcado por el Acuerdo de París durante la COP21, en 2015, es ya inalcanzable, hagamos lo que hagamos. En el mejor de los casos, quizá podamos alcanzar el menos ambicioso objetivo de los 2 °C, aunque muchos investigadores no son tan optimistas y creen que hay grandes intereses en contra de realizar los radicales cambios que deben producirse para lograr ese objetivo.

En un estudio liderado por la profesora Stephanie Jenouvrier, del Instituto Oceanográfico Woods Hole, en Massachusetts, estimaron los posibles impactos del cambio climático sobre las poblaciones de pingüino emperador. Desarrollaron su análisis, publicado en la prestigiosa revista Global Change Biology, en cinco escenarios climáticos, correspondientes a aumentos de temperatura de 1,5; 2; 2,4; 2,6 y 4,3 °C. Excepto el primero, todos ellos, escenarios posibles según los informes del IPCC, y que serían el resultado de aplicar medidas de más a menos restrictivas. 

En los escenarios más optimistas, entre 1,5 y 2 °C, la población global del pingüino emperador se reducirá más de un tercio, antes de 2050, y probablemente se estabilice. Sin embargo, el resto de los escenarios –aumento de 2,4 °C en adelante– predicen una caída de la población superior a los dos tercios de la población a mediados de este siglo, y probablemente la extinción antes de que concluya.

Referencias:

Barbosa, A. 2011. Efectos del cambio climático sobre pingüinos antárticos. Ecosistemas, 20(1), 33-41.

Jenouvrier, S. et al. 2021. The call of the emperor penguin: Legal responses to species threatened by climate change. Global Change Biology, 27(20), 5008-5029. DOI: 10.1111/gcb.15806

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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