Así vive el único mono herbívoro de la Tierra

Los geladas son una especie característica de las tierras altas de Etiopía similares a los babuinos y los mandriles que se distinguen de estos por algo que les hace únicos: son los únicos primates que cuya alimentación se basa enteramente en alimentos de origen vegetal.

Un joven macho de gelada, el único primate hervíboro
Un joven macho de gelada, el único primate hervíboro. / Wikicommons

Quizá parezca un babuino, pero no lo es. A los geladas (Theropitecus gelada), una especie característica de las tierras altas de Etiopía, les distinguen varias cosas de este otro primate cuyo nombre es posible que te resulte algo más conocido. Y no tiene que ver sólo con el llamativo color rojo que poseen los parches que adornan su pecho, único entre el resto de primates y que le ha valido el apodo de "mono de corazón sangrante". En las hembras, esta región cambia de color y sus bordes se llenan de líquido, indicando que están listos para aparearse. En los machos dominantes, el color tiende a encenderse aún más carmesí.


Pero no; son sus dientes, con los incisivos más pequeños y los molares dentados y de tamaño mayor de lo normal; sus dedos, cuyos pulgares son más largos y fuertes de lo común, mientras que sus índices son significativamente más pequeños, lo que hacen de los geladas una especie singular. Y es que, de hecho, no comparten ascendencia familiar con los babuinos, sino que son los últimos de la estirpe de los Theropitecus.

Su anatomía va en línea con su característica más distintiva: se trata de los únicos monos del planeta que se alimentan enteramente de plantas. Mientras que los babuinos o los mandriles llegan a ser capaces de dar caza a antílopes, la mayoría de los primates suele incluir en su dieta, al menos, insectos de diversa índole e incluso pequeños animales invertebrados, como lagartijas o arañas, lo que les convierte eminentemente en especies omnívaras.


En la región etíope de Guassa, viven en torno a ochocientos ejemplares de geladas, una de las mayores poblaciones del mundo. Frente a la deforestación y alteración del equilibrio entre su fauna y su flora autóctonas que han sufrido por multitud de causas -entre ellas, la acción humana- otras partes del país africano, Guassa se mantiene como un pequeño oasis donde estos animales herbívoros consiguen prosperar. Pasan el día trepando a los árboles, deleitándose con hasta 60 tipos de plantas y emitiendo chillones grititos. Son uno de los primates que utiliza un mayor repertorio vocal a la hora de comunicarse y su movimiento labial supone una evidencia de que los ruidos faciales fueron precursores del habla humana. Allí, además mantienen algunas tensiones con los aldeanos que habitan la zona, ya que son famosos por colarse y robar el pasto cultivado por los agricultores y granjeros del lugar.

Al no ingerir nada que no sea de origen vegetal, los geladas consumen menor contenido energético que otros monos, lo que ha influido en que su cerebro no haya desarrollado un gran tamaño. Se organizan en manadas que cuentan con cientos de congéneres y varias hembras suelen congregarse alrededor de un solo macho, ya que no se trata, en absoluto, de animales monógamos. Los machos acostumbran a pelear ferozmente entre sí, haciendo alarde de su espeluznante dentadura.


A pesar de todo, sigue existiendo un enorme desconocimiento en torno a los geladas y su estilo de vida. Tras la guerra civil que tuvo lugar en Etiopía en la década de los setenta, pasarían unos veinte años hasta que la comunidad científica se lanzara de nuevo a investigar las áreas alpinas del país. Así que, por ahora, cabe seguir haciéndose preguntas sobre el único mono herbívoro de la Tierra.

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