Emergencia climática

El agua de los océanos bate un nuevo récord de temperatura en 2019

En los últimos veinticinco años, los mares del mundo habrían recibido una cantidad de calor equivalente a 3.600 millones de explosiones de bombas atómicas como la de Hiroshima.

 

Un nuevo estudio publicado en la revista Advances in Atmospheric Sciences lo confirma: el calentamiento de los océanos no solo aumenta, sino que se está acelerando. En el año 2019 se registró la temperatura más alta desde que hay datos, especialmente en la zona que va entre la superficie y los primeros 2.000 metros de profundidad.

Además, el ascenso no es puntual sino que forma parte de una tendencia muy clara: la temperatura en los océanos en los últimos diez años ha sido la más elevada registrada hasta ahora, y así lo ha sido a su vez la de los últimos cinco años.

Según el estudio, la temperatura del océano en 2019 es de aproximadamente 0,075 °C por encima del promedio de 1981-2010. Para explicar lo que supone esta cifra, los autores recurren a un símil escalofriante: en los últimos veinticinco años los océanos han recibido una cantidad de calor equivalente a 3.600 millones de explosiones de bombas atómicas como la de Hiroshima.  

El trabajo fue realizado por científicos de once instituciones de distintas partes del mundo que emplearon un nuevo sistema de análisis para examinar dos conjuntos de datos independientes de temperaturas del agua del océano. De esta forma se pudieron examinar los cambios en las temperaturas del océano desde la década de 1950 descubriendo, por ejemplo, que en las últimas tres décadas (1987-2019) el calentamiento ha sido un 450% superior al periodo que comprende las tres décadas anteriores (1955-1986).

 

¿Por qué es relevante (y preocupante) el calentamiento de los océanos?

Se estima que, desde el año 1970, los océanos han absorbido más del 90% del calor producido a causa de la emisión de gases con efecto invernadero, mientras que menos del 4% del mismo habría ido a parar a la tierra y a la atmósfera. Por ello, si solo nos quedamos con el dato de aumento de las temperaturas atmosféricas, que es el que habitualmente se maneja, estaremos viendo solo la punta del iceberg. “Si queremos entender el calentamiento global, tenemos que estudiar el calentamiento de los océanos”, recalca John Abraham, profesor de la Universidad de St. Thomas en EEUU y coautor del trabajo.

No vivimos en el mar, pero lo que allí sucede nos afecta, y mucho, ya que la relación entre el océano y la atmósfera es muy estrecha. El calentamiento de los océanos provoca cambios en la circulación atmosférica que pueden ocasionar sequías, inundaciones y cambios en el régimen de lluvias en cualquier punto del planeta. Por no hablar del aumento del nivel del mar, que amenaza con hacer desaparecer algunas de las ciudades más densamente pobladas del planeta.

El calentamiento del océano representa una amenaza para la seguridad alimentaria y la supervivencia. Jiang Zhu

La vida marina también se ve afectada por el calentamiento de las aguas. Los autores citan el ejemplo de lo que se ha llamado “la Gota” (the blob), una enorme masa de agua caliente detectada en el Pacífico en el año 2013. “La gota provocó daños muy graves en la vida marina y afectó al fitoplancton, zooplancton, peces y ballenas”, recuerda Kevin Trenberth, investigador del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de EEUU y coautor del estudio. "Estas manifestaciones del calentamiento global tienen consecuencias graves".

El equipo de científicos está investigando ahora las implicaciones que tiene este calentamiento de los océanos sobre cuestiones como la flotabilidad del agua, una característica que determina a su vez la distribución de nutrientes y calor en los océanos.

En septiembre de 2019 el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó su informe especial sobre océanos en el que recordaba que se están dando cambios muy profundos en los océanos y en la criosfera, algunos de los cuales son irreversibles, incluso aunque se cumplieran los escenarios más optimistas de reducción de emisiones de gases con efecto invernadero.  

 

Aliados frente al cambio climático

Como ya hemos visto, el calentamiento global se ceba especialmente con los océanos, pero estos pueden ser a su vez parte de la solución. Se sabe que los océanos funcionan como sumidero de CO2 y tienen una enorme capacidad de absorción del mismo: hasta el 31% de todo el CO2 antropogénico, según concluía un estudio publicado en la revista Science en 2019. No tienen esa fama, pero los océanos son, seguramente, los verdaderos pulmones del planeta.

Los autores del trabajo recién publicado en la revista Advances in Atmospheric Sciences concluyen que es urgente actuar porque, si lo hacemos, podremos mitigar muchos de los efectos negativos del calentamiento global. “El precio que pagamos por la subida de la temperatura del océano es elevado: reducción del oxígeno disuelto en el agua, pérdida de biodiversidad marina, aumento de tormentas, reducción de la pesca y de las economías que dependen del mar”, reflexiona Lijing Cheng, investigador del Instituto de Física Atmosférica de la Academia de Ciencias China y autor principal del trabajo. "Sin embargo, cuanto más reduzcamos los gases de efecto invernadero, menos se calentará el océano. El camino a seguir está claro: reducir, reutilizar, reciclar y realizar la transición a sistemas de energía limpia”, concluye.

Referencia: Cheng et al. 2020. Record-Setting Ocean Warmth Continued in 2019. Advances in Atmospheric Sciences 37 (2) 137–142

 

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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