6 lugares para encontrar setas en Andalucía

Este año, las actividades al aire libre ganan protagonismo por ser más seguras que aquellas que tienen lugar en espacios cerrados. Pasear por el campo y recolectar setas puede ser una buena opción, respetando siempre los protocolos anti-covid y las restricciones vigentes.

setas bosque
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Con la llegada del otoño y las primeras lluvias, el campo se llena de setas. Si estamos atentos en nuestros paseos las veremos en el suelo, entre las hojas secas, creciendo en los troncos de los árboles o en la madera podrida. Muchas son comestibles, pero hay que tener cuidado, ya que la mayoría se confunden fácilmente con otras cuya ingesta puede ser mortal. Por eso, en las salidas seteras debe regir el principio de precaución, y limitarse a recoger solo las especies que conozcamos a la perfección. Además, hay que tener en cuenta que en algunas regiones la recogida de setas está regulada y se necesita un permiso.

Si este mundo te atrae pero no tienes muchos conocimientos, lo ideal es unirse a las salidas que organice la asociación micológica de tu localidad, cumpliendo siempre todas las medidas de seguridad, los protocolos anti-covid y las restricciones vigentes en cada momento. Es una buena manera de aprender, recolectar setas de manera responsable y de pasar un día agradable en el campo. Para ir calentando motores, hacemos una selección de seis zonas andaluzas donde se pueden observar algunas de las setas más típicas de nuestros bosques.

 

Espiel (Córdoba)

El pueblo de Espiel se encuentra situado al norte de la provincia de Córdoba, en plena Sierra Morena. Aunque la vegetación natural son los encinares, en los pinares de repoblación los aficionados a la micología pueden encontrarse los apreciados níscalos (Lactarius deliciossus), de color típicamente anaranjado.

 

Jimena de la Frontera (Cádiz)

Gran parte de este municipio gaditano se sitúa en el Parque Natural Los Alcornocales. Aunque crece en todo tipo de suelos, es típico encontrar rebozuelo (Cantharellus palens) en zonas de alcornoques y quejigos. Esta seta de aspecto retorcido y amarillento es muy apreciada por su buen sabor.

 

Serranía de Ronda (Málaga)

En esta zona podemos pasear entre bosques de pinsapo (Abies pinsapo), un abeto muy peculiar que se refugió en las montañas andaluzas tras la última glaciación. En el pinsapar se encuentran setas como la Amanita cesarea y, en primavera crecen las colmenillas (Morchella crassipes), fácilmente reconocibles por su aspecto reticulado que recuerda a un panal de abejas.

 

El Andévalo (Huelva)

La `seta estrella´ de la comarca del Andévalo onubense es la trufa blanca (Tuber magnatum), una especie muy rara que además no se puede cultivar y solo se conserva fresca unos días. En primavera también crece el gurumelo (Amanita ponderosa), endémica de la zona centro y oeste de la península ibérica.

 

Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas

El mayor espacio protegido de España es también un paraíso setero. Níscalos (Lactarius deliciossus), seta de cardo (Pleurotus eryngii), setas de chopo (Agrocybe aegerita)… entre las muchas especies que los aficionados recogen aquí, destaca sin duda la trufa negra (Tuber melanosporun), que vive bajo tierra en simbiosis con las raíces de los árboles, generalmente encinas o robles.

 

Sierra de Aracena (Huelva)

Los bosques de la Sierra de Aracena se prestan especialmente para dar un paseo otoñal. Además de castañas, el visitante con suerte puede encontrar boletos (Boletus sp) y los gallipiernos o parasoles (Macrolepiota procera).

 

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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