5 árboles emblemáticos de España

Los árboles siempre han despertado el interés de la humanidad, y algunos llegan a convertirse en leyenda.

Los árboles han despertado la fascinación de muchas culturas a lo largo de la historia. Grandes mitos, historias y leyendas involucran jardines y parques, cuyos protagonistas principales son, en el fondo, árboles.

Dos árboles daban luz al mundo en El Silmarillion: Laurelin y Telperion. También dos destacaban en el mítico jardín del Edén: el árbol de la vida, y el árbol del conocimiento. Una higuera sufre el castigo de Jesucristo en una historia del Nuevo Testamento. El Yggdrasil es un enorme fresno que conecta los nueve mundos y vertebra toda la mitología nórdica. Y es un árbol el protagonista de muchas culturas para celebrar el solsticio de invierno, o la Navidad en el occidente moderno.

Algunos árboles son emblema, símbolo y monumentos vivos, que perduran durante generaciones. Se cuentan historias sentados en círculo alrededor de sus raíces, y se celebran ceremonias a su sombra. Estos árboles emblemáticos y monumentales suelen tener su propia historia, y en algunos casos, sus propios mitos y leyendas.

En España hay cientos, si no miles, de árboles que pueden calificarse como emblemáticos. Se advierte, por tanto, que la lista de este artículo es incompleta, puesto que el espacio es limitado, y es necesario hacer una selección.

Pino Carranza, en Valladolid

Pino Carranza (Ati_sl / Wikiloc)
Pino Carranza (Ati_sl / Wikiloc)

En el sudeste de la provincia de Valladolid y el norte de Segovia, en torno a la ciudad de Cuellar, la llamada isla mudéjar en un mar de pinos, se extiende la comarca de Tierra de Pinares. Hoy recortados por campos de cereal, los pinos resineros (Pinus pinaster) y piñoneros (P. pinea) se extienden por la planicie castellana hasta donde la vista alcanza.

Bajo la atenta mirada de las águilas calzadas y los ratoneros, las abubillas, los lagartos ocelados y las ardillas rojas se esconden entre sus ramas, mientras zorros y tejones buscan presas por el suelo, entre los tomillos, espinos y cantuesos. Un ecosistema rico dominado por dos especies de árboles, tradicionalmente explotadas por las localidades de la comarca, para la extracción de resina o para la obtención del piñón.

Entre el bosque, en el término municipal de Aldeamayor de San Martín, y a menos de 4 km del núcleo del pueblo, un ejemplar destaca por su tamaño descomunal. Con un tronco de casi cinco metros de perímetro y una altura de 22 metros, el pino Carranza o de Doña Hilaria se alza sobre el pinar. Con su copa de hasta 26 metros de diámetro, este ejemplar de pino piñonero de más de 270 años de edad es visible incluso desde las imágenes en satélite. Sin duda, un árbol emblemático, reconocido en el «catálogo de especímenes vegetales de singular relevancia de Castilla y León», que vale la pena visitar.

Teixo, el tejo milenario de León

Teixo de San Cristóbal de Valdueza (J. Blanco,  CC BY-SA 4.0 / Wikimedia)
Teixo de San Cristóbal de Valdueza (J. Blanco, CC BY-SA 4.0 / Wikimedia)

Recogido en el mismo catálogo castellano y leonés, y viajando hasta la comarca de El Bierzo, se encuentra una reliquia de tiempos antiguos. En el municipio de San Cristóbal de Valdueza se encuentra Teixo, probablemente uno de los tejos más viejos de Europa.

El tejo (Taxus baccata) era un árbol sagrado para los pueblos celtas, incluyendo los que habitaron el norte de la península ibérica, aunque es poco probable que este ejemplar sea tan antiguo. Sí se encuentran citas que sitúan su nacimiento “mucho antes de que se colocara la primera piedra de la catedral de León”. No obstante, comprobar la edad de estos árboles de una forma no invasiva es realmente difícil, hay mucha discusión científica y pocas conclusiones. Algunos aventuran la edad de Teixo en más de 12 siglos.

Lo que sí sabemos de este ejemplar es que, como en la mayoría de los tejos ibéricos, es que se trata de un ejemplar relicto. Una especie o una población relicta es aquella que en tiempos pasados estuvo muy extendida, pero que sufrió una reducción muy significativa por causas naturales —como un cambio en el clima—, y que ahora se mantiene como superviviente, con una distribución restringida, como testigo vivo que se resiste a la extinción. Cuando, durante la última glaciación, la península era más fría, los tejos formaban bosques abundantes, pero hoy solo quedan pequeñas poblaciones refugiadas en enclaves tan característicos como San Cristóbal de Valdueza.

El Castaño Santo, en Málaga

Castano Castaño Santo de Istán (Wikimedia)
Castano Castaño Santo de Istán (Wikimedia)

Una raíz que traza un arco antes de enterrarse es testigo de que, en el pasado, el suelo estaba más alto. El propietario de tan espectacular estructura arbórea es un castaño, el Santo, lo llaman. Se encuentra en el parque nacional Sierra Bermeja, en Málaga, y solo su nombre tiene más de 5 siglos.

Según afirman algunas fuentes, fue llamado así a partir del año 1501, cuando el rey Fernando II de Aragón, «el Católico», ordenó celebrar una misa memorable bajo sus ramas después de reducir la rebelión mora en la Sierra del Arboto, hoy conocida como Sierra Real. Por aquel entonces, el árbol ya debía de tener unos tres siglos de edad. 516 años más tarde del supuesto acontecimiento, en el año 2017, la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía aprobaba la propuesta para que el Castaño Santo fuese declarado Monumento Natural de esta comunidad autónoma.

Lamentablemente, es posible que no haya muchas más generaciones que puedan disfrutar de la imponente presencia de este castaño en el futuro. La erosión del suelo, que deja expuestas sus raíces, las constantes perturbaciones causadas por la gente que se sube a sus ramas, y especialmente, el ataque por avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus) podrían poner fin a su larga vida.

El drago (no) milenario, en Tenerife

Drago milenario (TonyBaggett / iStock)
Drago milenario (TonyBaggett / iStock)

Cuenta la leyenda, que un mercader que arribó a las costas canarias apresó a una joven guanche. Cuando ella escapó, se escondió detrás un árbol enorme cuyas múltiples ramas amenazaban como si estuviera armado con miles de espadas. El mercader lanzó su daga, pero entró en pánico al comprobar que el árbol sangraba. De ese modo, el imponente drago de Icod de los Vinos, en Tenerife, se convirtió en el protector de aquella joven.

En las islas Canarias, el drago (Dracaena draco) es un árbol relativamente común; es endémico del archipiélago canario, Cabo Verde, Madeira y Marruecos, aunque todos los ejemplares de la isla de Gran Canaria están extintos. La especie está catalogada como en peligro de extinción, y en el archipiélago canario está incluida como especie en régimen de protección especial. Hay varios ejemplares en las islas particularmente llamativos, pero entre todos, este árbol, el llamado Drago Milenario, el más grande, se ha convertido en poco menos que un símbolo de la isla y del archipiélago.

A pesar de su nombre, se estima que tenga unos 800 años de edad, y es considerado Monumento Natural desde 1917. Desde 1985, en el interior del tronco hueco se ha instalado un ventilador que favorece la circulación del aire y reduce el ataque de hongos patógenos.

La Farga de l’Arion, el olivo milenario de Tarragona.

Farga de l’Arion (arboleuropeo.es)
Farga de l’Arion (arboleuropeo.es)

Según un análisis realizado en 2015 por un equipo dirigido por Antonio Prieto Rodríguez, Catedrático en la Universidad Politécnica de Madrid, y empleando telemetría láser reveló que la Farga de l’Arion, un ejemplar de olivo del municipio de Ulldecona, en Tarragona, estimaba que en aquel momento tenía la friolera de 1701 años de edad. Si esa datación es correcta, se trataría del árbol más antiguo vivo de toda España, nacido en el año 314.

Sin embargo, otros grupos de investigación discrepan de esa fecha, y datan a La Farga de l’Arion, con su perímetro de 8 metros a un metro de altura, y hasta 17 metros a nivel de suelo, en unos 700 años de edad. Que tampoco es nada despreciable.

Sea cual sea su edad, lo que no cabe duda es que este olivo es espectacular. Fue declarado árbol monumental por la Generalitat de Catalunya en 1997 y ganador del primer premio al mejor olivo monumental de España en 2006.

REFERENCIAS:

Área de Medio Ambiente. 2004. Donde los pinos sueñan. Aldeamayor de San Martín.
Cabildo de Tenerife. 2016. El Drago Milenario.
Martínez-Vilalta, P. J. et al. 2009. L’edat de les oliveres monumentals i singulars del Montsià. Raïls, 208-221.
Medi Ambient i Sostenibilitat. 2022. Fargues de l’Arion. Generalitat de Catalunya.
El Castaño Santo de Istán necesita ayuda. 2019. Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional.
Prieto Rodríguez, A. 2015. Resultado del estudio de datación olivo nº 1878 - Ulldecona. Mancomunidad Taula del Sénia.  
Tejo en San Cristóbal de Valdueza. 2017. Ayuntamiento de Ponferrada.
Thomas, P. A. et al. 2003. Taxus baccata L. Journal of Ecology, 91(3), 489-524. DOI: 10.1046/j.1365-2745.2003.00783.x

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

Continúa leyendo