3 unicornios del mundo real que te sorprenderán

En la mitología hay multitud de referencias a caballos con un solo cuerno; algunos animales reales podrían haber alimentado ese mito.

Entre las míticas criaturas procedentes de las distintas culturas y folclores europeos, junto con poderosos dragones, serpientes tan grandes como el mundo o lobos monstruosos del tamaño de montañas, el caballo ocupa un lugar especial. Al fin y al cabo, se trata de uno de los primeros animales domesticados, y ha jugado un papel importante en la vida del ser humano desde la antigüedad.

Pegaso, en la mitología griega era el caballo alado que surgió del cuerpo sin vida de la monstruosa Medusa. Sleipnir, en la mitología nórdica, era el poderoso corcel de ocho patas, hijo de Loki y montura de Odin. Pero el unicornio es, sin duda, la figura más abundante en las mitologías europeas.

Tradicionalmente descrito como un caballo blanco, con un largo cuerno en espiral, patas de antílope y barba y cola de chivo, aunque suele representarse hoy con una forma idéntica al caballo, excepto por el siempre presente y único cuerno en la frente.

Unicornios fósiles

Unicornios fósiles
‘Elasmotherium’, un ‘unicornio’ prehistórico.

Distinguir un rinoceronte de un caballo parece muy sencillo cuando el animal está vivo. Sin embargo, el cráneo de ambos animales se podría confundir fácilmente si es encontrado por alguien no especializado. Si además, hablamos de un rinoceronte con el cuerno situado, no sobre la nariz, como es habitual, sino en la frente sobre los ojos, el origen del mito resulta mucho más comprensible.

Elasmotherium es un género de rinoceronte prehistórico enorme, de hasta dos metros y medio de altura, ampliamente representado en el arte rupestre, que vivió desde Europa del Este hasta Asia Central, hasta hace 39 000 años. Algunos investigadores piensan que este impresionante animal pudo servir de inspiración para el mítico unicornio. 

Antílopes, cabras y ciervos

Que al unicornio originalmente se le atribuyeran rasgos asociados con antílopes y cabras no es casual. Antílopes y cabras pertenecen a la familia de los bóvidos, que presentan cuernos óseos con funda de queratina. Salvo que, a diferencia de los unicornios, cabras y antílopes tienen dos cuernos, a menos que hayan perdido uno de ellos o, incluso, hayan nacido sin él.

Orix

Órix con un solo cuerno

De forma similar, los machos de los cérvidos suelen tener un par de astas, que crecen hacia los lados de la cabeza. En este caso, perderlos no debería ser un problema, puesto que renuevan las astas cada año. Sin embargo, existe la posibilidad de que alguna mutación le haga tener un solo asta, o, con mayor probabilidad, que un traumatismo durante el período anterogénico —el momento del año en que el asta del año anterior ya se ha desprendido y comienza a crecer el nuevo— impida el desarrollo adecuado de una de las astas.

Cuando esto sucede, el animal, ya sea una cabra, un antílope o un cérvido, tendrá un solo cuerno —o un solo asta, si es un cérvido—. En la mayoría de los casos, la pérdida del cuerno o asta no altera la disposición del otro, que mantiene su posición a un lado de la cabeza. Pero, si el daño es muy significativo o sucede durante las primeras etapas del crecimiento, el cuerno o el asta único puede migrar a una posición central en la cabeza.

De hecho, se han registrado casos de órix o impalas con un solo cuerno, e incluso los han denominado ‘cervicornios’, ciervos o corzos con una sola asta central.

Corzo

Corzo con una sola cuerna en Prato, Italia (Centro de Ciencias Naturales de Prato, 2008)

El narval, ¿el unicornio del mar?

Se dice que durante la Edad Media, se atribuía al cuerno del unicornio una serie de propiedades que rozaban lo divino. Por supuesto, al tratarse de un animal inexistente, encontrar cuernos reales de unicornio era tarea inútil.

Sin embargo, en ocasiones, los marineros traían consigo enormes cuernos espirales, que eran ofrecidos como de unicornios que habían sido cazados en lejanas y exóticas tierras. Objetos muy reales, que aún se conservan en museos.

Narvales
Narvales, los unicornios del mar

Evidentemente, no eran cuernos de unicornio genuino, ni siquiera cuernos, en realidad. Eran enormes colmillos de aspecto recto y espiralado de un animal marino, el narval. Pariente cercano de las belugas, es un icónico cetáceo históricamente perseguido, precisamente, por sus colmillos y también por su carne.

Afortunadamente, el narval, que actualmente se distribuye en 12 poblaciones del océano glacial ártico, se encuentra en buen estado de conservación. Se estima que hay más de 120 000 ejemplares vivos. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo cataloga como especie en situación de preocupación menor.

Referencias:

Deng, T. et al. 2013. A bizarre tandem-horned elasmothere rhino from the Late Miocene of northwestern China and origin of the true elasmothere. Chinese Science Bulletin, 58(15), 1811-1817. DOI: 10.1007/s11434-012-5574-4

Falconi, M. 2008. «Unicorn» deer is found in Italian preserve. NBC News. IUCN. 2022. The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2021-3.

Karns, G. R. et al. 2013. Trauma-induced malformed antler development in male white-tailed deer: Malformed Antlers in White-Tailed Deer. Wildlife Society Bulletin, 37(4), 832-837. DOI: 10.1002/wsb.353

Kosintsev, P. et al. 2019. Evolution and extinction of the giant rhinoceros Elasmotherium sibiricum sheds light on late Quaternary megafaunal extinctions. Nature Ecology & Evolution, 3(1), 31-38. DOI: 10.1038/s41559-018-0722-0

Mikolic, A. 2019. Hunting for a Unicorn Horn: Narwhal Tusks in Medieval Monsters. Cleveland Museum of Art.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

Continúa leyendo