3 extraordinarios animales utilizados en la guerra

Entre los animales usados en la guerra, algunos como el caballo o el elefante son ampliamente conocidos y muy intuitivos. Otros son mucho más sorprendentes, e incluso, extraordinarios.

Desde Aníbal y sus elefantes hasta el Ejército Rojo y los perros antitanques, el ser humano ha empleado animales en la guerra para múltiples funciones. Ya sea como medio de transporte, rescate, sabotaje, como arma o incluso como espías, llevamos siglos tratando de domesticar animales para obtener ventajas tácticas o estratégicas en los conflictos bélicos.

La lista de animales empleados en la guerra es muy larga e incluye  caballos, asnos, ratas, llamas, murciélagos e incluso insectos. Hacer un listado solo con tres animales implica dejar en el tintero muchas especies que también merecerían estar en ella. Como suele ser habitual en este tipo de listados, no están todos los que son, pero sí son todos los que están. Así que hoy hablaremos de tres animales extraordinarios que han sido usados con fines bélicos.

Delfines sonar

Delfin mular
Delfin mular

Durante la mayor parte de la historia de las civilizaciones, la atención prestada a los mamíferos marinos ha sido escasa. Hasta el siglo XX no se había planteado, que se sepa, el uso de cetáceos como animales de guerra. La marina estadounidense adquirió su primer delfín a finales de los años 50, con la misión de aprender sobre hidrodinámica para mejorar sus torpedos. Sin embargo, el uso militar de estos animales solo estaba arrancando.

Ya se sabía desde 1946 que los delfines emplean la ecolocalización. El fundamento de este proceso es el mismo que el del sonar. El animal dispara una andanada de ondas sonoras que rebotan contra el objetivo. El delfín recibe los ecos y su cerebro los convierte en una imagen tridimensional.

La marina estadounidense, aprovechando ese sonar natural, entrenó a delfines para seguir embarcaciones, recuperar munición perdida en el fondo, e incluso localizar minas marinas —sin riesgos para el delfín, que no es capaz de activarlas—. Se emplearon también para colocar balizas de seguimiento y realizar tareas de vigilancia.

Se dice que también fueron usados para depositar minas en submarinos y barcos enemigos, e incluso transportar bombas. Pero las fuentes catalogan esta tarea como descabellada; por un lado, un delfín no es capaz de distinguir el bando al que pertenece una nave, y depositar una mina en la embarcación equivocada podría suponer un desastre. Respecto a las bombas, el uso de cetáceos supone muchas desventajas y ninguna ventaja respecto a lanzarlas desde aviones o submarinos o con misiles. Sin embargo, no está tan claro si la marina estadounidense llegó a usar delfines para depositar minas en los muelles del Vietcong. Algo que la marina niega, por supuesto.

Palomas espía

Palomas con cámara de fotos
Palomas con cámara de fotos

Las palomas son unos animales excepcionales. No solo por su docilidad, lo fácil de su manejo y lo rápido que se crían, sino porque tienen un rasgo que ha fascinado a la humanidad desde hace más de 6000 años: la capacidad de regresar a casa.
Una paloma no necesita entrenamiento para regresar a su hogar, es un comportamiento instintivo.

El mismo Gengis Khan ya usaba palomas en la guerra, en el siglo XII. Eran un buen método de comunicación entre distintas tropas, compartiendo planes de batalla entre frentes. Desde entonces se han empleado con relativa frecuencia, hasta entrado el siglo XX, sustituidas por las técnicas más modernas de telecomunicaciones. No obstante, durante la Primera y Segunda Guerra Mundial los sistemas de comunicación basada en telégrafo y radio coexistieron con las palomas mensajeras. Una ventaja adquirida fue aprender a entrenar a los animales a regresar a palomares móviles, empleados principalmente durante la Segunda Guerra.

En esa época, cabe destacar un episodio sucedido en Gran Bretaña. Algunos espías alemanes infiltrados utilizaban palomas mensajeras para enviar información táctica relevante para el conflicto. Sin embargo, en la isla había casi 70 000 propietarios de palomas registrados. El ejército británico envió soldados a los palomares con una orden simple: liberar a todas las palomas de cada palomar. Detectar a los espías de entre los simples aficionados fue sencillo; mientras que las palomas británicas se quedaban volando en la zona o viajaban a otros puntos de la isla, las palomas de los espías fueron volando a Alemania, sin mensaje alguno, y nunca regresaron.

Fotos aéreas del castillo de Kronberg (arriba) y de Frankfurt (abajo) tomadas por palomas
Fotos aéreas del castillo de Kronberg (arriba) y de Frankfurt (abajo) tomadas por palomas

Pero el uso más vanguardista de las palomas en la guerra tuvo que ver con la fotografía. Se dice que en 1932 el ejército alemán desarrolló una pequeña y ligera cámara fotográfica de aluminio que capturaba hasta doscientas fotografías por vuelo, aunque no queda claro si las emplearon.

Sin embargo, sí tenemos constancia del invento del relojero suizo Christian A. Michel, quien patentó una cámara para una película de 16 mm, con el obturador asociado al mecanismo de un reloj. Llegó a fabricar 100, y hasta 1000 fotografías formaron parte de la exposición “Des pigeons photographes?” de 2007 en el Museo suizo de la cámara fotográfica de Vevey.

Serpientes arrojadizas

Boa jabalina de arena
Boa jabalina de arena

En 2015, un grupo de investigadores liderados por el profesor G. Insacco redescubrió en Sicilia una especie de serpiente que se creía extinta en la zona: Eryx jaculus, también llamada boa jabalina de arena. En realidad, la especie no es nativa de la isla italiana, sino que fue introducida —no sabemos si accidental o deliberadamente— por los griegos, quienes transportaban con frecuencia estas y otras serpientes en sus barcos. Como cualquier otra boa, esta especie no es venenosa, aunque, también transportaban víboras y otros ofidios que sí lo son.

El motivo para llevar barriles llenos de estos reptiles era evidente. Los empleaban como arma durante las batallas navales. Lanzaban a los barcos enemigos recipientes llenos de serpientes. Los marineros del barco enemigo normalmente no tenían idea de qué tipo de serpientes recibían ni si eran venenosas. Como mínimo, cundía el pánico, al apoderarse de la tripulación uno de los miedos más viscerales del ser humano.

Una de las situaciones en las que las serpientes decidieron el rumbo de una batalla fue frente a la costa de Turquía, en el siglo II a.e.c. El general cartaginés Aníbal había sido derrotado por Eumenes II de Pérgamo. Al preparar su contraofensiva, los cartagineses desembarcaron y recolectaron gran cantidad de serpientes, que encerraron en vasijas de barro. Cuando las ollas catapultadas se estrellaron contra la cubierta de los barcos, cientos de reptiles quedaron libres, y los marineros de Pérgamo fueron fácilmente derrotados presas del pánico.

REFERENCIAS:

Insacco, G. et al. 2015. Eryx jaculus (Linnaeus, 1758): A new species for the Italian herpetofauna (Squamata: Erycidae). Acta Herpetologica, 10, 149-153. DOI: 10.13128/Acta_Herpetol-17170
Kistler, J. M. 2011. Animals in the military: from Hannibal’s elephants to the dolphins of the U.S. Navy. ABC-CLIO.
Mayor, A. 2019. Chemical and Biological Warfare in Antiquity. En Toxicology in Antiquity (pp. 243-255). Elsevier. DOI: 10.1016/B978-0-12-815339-0.00016-0
Musée suisse de l’appareil photographique (Ed.). 2007. Des pigeons photographes?
Musée suisse de l’appareil photographique.
Windsor, H. H. 1932. Carrier pigeons take photos automatically. Popular mechanics, 57(2).
Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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